Programa KFS: El plan sueco para hacer un nuevo concepto de caza de combate que pretende frenar a Rusia

21.02.2026

ESTOCOLMO (Uypress)- En octubre de 2025, la Agencia Sueca de Material de Defensa (FMV) adjudicó a Saab un contrato de casi U$S 282 millones para continuar el desarrollo del programa Koncept för Framtida Stridsflyg (KFS, o Sistema de Combate Aéreo del Futuro), para reemplazar toda la flota actual de cazas Gripen hacia 2040. Aviones que serán una de las primeras líneas de defensa contra los rusos que, según la inteligencia sueca, se extenderá más allá de Ucrania el año que viene.

 

Según nota del portal español El Confidencial, lo que hace al KFS conceptualmente distinto a cualquier programa de caza anterior no es que Suecia vaya a construir un avión nuevo, sino cómo lo va a hacer: en lugar de una única aeronave monolítica, el programa plantea dividir las funciones de un caza de combate entre un conjunto de aeronaves tripuladas y no tripuladas que comparten el mismo cerebro -una inteligencia artificial centralizada- y actúan de forma coordinada como si fueran un sistema único. Es la diferencia entre un soldado y un pelotón entero de especialistas dirigidos por un mando central.

Fundamental para el futuro de la defensa europea

El KFS es la mayor apuesta de Suecia por conservar su capacidad de diseñar y fabricar cazas propios. "Dado que los ciclos de desarrollo en el ámbito de la aviación de combate son muy largos, es importante que desde ahora construyamos conocimiento, probemos tecnología y preparemos el camino para decisiones futuras", afirma Carl-Fredrik Edström, responsable de materiel aeroespacial en FMV.

El programa arrancó originalmente en marzo de 2024 bajo el nombre de Vägval Stridsflyg -Camino de la Aviación de Combate-, con Saab como empresa líder y en colaboración con FMV, las Fuerzas Armadas suecas, la Agencia Sueca de Investigación en Defensa y GKN Aerospace. La arquitectura funciona así: un avión tripulado y furtivo actuará como comandante de misión, coordinando a su alrededor una serie de aeronaves no tripuladas especializadas en detección a largo alcance, ataque electrónico -es decir, interferir y cegar los sistemas del adversario-, engaño del enemigo y transporte de armamento. En terminología militar, esto se denomina un sistema de sistemas.

Los estudios conceptuales y el desarrollo tecnológico se prolongarán hasta el tercer trimestre de 2026, mientras que el trabajo en el avión demostrativo -el primer prototipo real del programa- continuará hasta 2027, año de su primer vuelo previsto. FMV no ha especificado si ese demostrativo será tripulado o no tripulado. El objetivo a largo plazo es que el gobierno sueco decida en 2030 si continúa con el desarrollo completo de un caza de nueva generación.

La IA es la clave

La inteligencia artificial es el eje que sostiene todo el programa. En 2025, Saab y la empresa alemana de inteligencia artificial para defensa Helsing realizaron vuelos de prueba en los que un caza JAS 39 Gripen E cedió el control de parte de sus decisiones tácticas al agente de IA Centaur en combates más allá del alcance visual -a distancias a las que el ojo humano no puede distinguir al enemigo, donde todo depende de sensores y radares. Dicho de otro modo: el piloto siguió al mando del avión, pero fue la IA quien procesó la situación táctica y respondió a las amenazas en tiempo real. Ese experimento es el ensayo general de lo que el KFS quiere escalar al nivel de un sistema completo de aeronaves coordinadas.

Que Suecia haya llegado hasta aquí por su propio camino no es casualidad. El país participó en el programa Team Tempest, liderado por el Reino Unido, pero en 2022 decidió no incorporarse a su evolución: el Programa Global de Aviación de Combate (GCAP), que integró a Reino Unido, Italia y Japón. En lugar de eso, apostó por una vía nacional, como siempre ha hecho desde los años de la guerra fría.

Desde 2024, Saab ha presentado varios diseños conceptuales de aeronaves de combate colaborativas no tripuladas, muchos de los cuales comparten componentes y arquitectura con el propio Gripen, lo que abarata el desarrollo y acorta los plazos de fabricación. Si el programa avanza según lo previsto, el KFS podría convertirse en el tercer proyecto europeo de caza de nueva generación, junto al FCAS franco-alemán-español y el GCAP británico-italiano-japonés.

La experiencia de Saab con aeronaves furtivas es limitada por ahora. Los únicos aviones de ese tipo que la empresa ha llegado a volar son dos pequeños drones de investigación: el SHARC (Swedish Highly Advanced Research Configuration) y el FILUR (Innovative Low-Observable Unmanned Research Vehicle), ambos del tamaño aproximado de un coche y ambos volados por primera vez a principios de los años 2000. Saab nunca ha construido un caza furtivo de tamaño real, lo que convierte el KFS en un gran salto técnico.

Todo esto ocurre mientras Suecia moderniza simultáneamente su flota actual. En octubre de 2025, el ejército del aire sueco recibió sus primeros Gripen E operativos -la versión más avanzada del caza sueco, en un pedido de 60 aparatos monoplaza- en la base aérea de Såtenäs, mientras que la flota existente suma cerca de un centenar de Gripen C/D de generaciones anteriores. Ese mismo mes, FMV firmó con Saab un contrato adicional de aproximadamente 4.000 millones de coronas suecas para el mantenimiento y soporte de los Gripen hasta 2027, con opción de prórroga hasta 2029. Suecia tiene que sostener lo que vuela hoy mientras diseña lo que volará mañana.

Foto: Saab

Actualidad
2026-02-21T17:02:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias