MOVILIDAD METROPOLITANA
Stadler reactiva el tren-tram con una inversión de US$ 787 millones
23.07.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Stadler presentó una nueva iniciativa privada para instalar un sistema de tren-tram eléctrico en Montevideo y Canelones. La primera etapa conectaría Plaza Independencia con Costa Urbana y el Intercambiador Belloni, tendría 48 paradas y una demanda estimada de 143.000 pasajeros diarios.
Los detalles de la iniciativa fueron difundidos durante las últimas 48 horas, aunque la presentación formal ante la Presidencia de la República se realizó el miércoles 15 de julio.
La propuesta retoma y amplía el proyecto presentado durante el gobierno de Luis Lacalle Pou por el consorcio Tres Eses, integrado por Stadler Rail Valencia, Saceem y Stiler. Aquella iniciativa, aceptada para su estudio en junio de 2023, planteaba una línea de 35 kilómetros entre Plaza Independencia y El Pinar, con 33 paradas y una inversión estimada entonces en unos US$ 500 millones.
La aceptación gubernamental habilitaba los estudios de factibilidad, pero no implicaba la aprobación de las obras. El proyecto no avanzó durante la anterior administración y el actual gobierno optó por priorizar un sistema de corredores para ómnibus eléctricos biarticulados.
La nueva iniciativa fue presentada únicamente por Stadler y tiene una escala mayor. Propone desarrollar cinco líneas durante los próximos veinte o veinticinco años, aunque concentra su primera etapa en dos recorridos.
La línea 1 uniría Plaza Independencia, Tres Cruces, avenida Italia, avenida de las Américas, el Aeropuerto Internacional de Carrasco y Costa Urbana Shopping. Tendría una extensión de 32,6 kilómetros, 28 paradas y un tiempo de viaje estimado en 55 minutos.
El recorrido podría ampliarse posteriormente hasta El Pinar. Para conectar el aeropuerto, el tren-tram abandonaría avenida Italia, circularía por avenida de las Américas y luego tomaría hacia el sur para regresar por avenida Giannattasio.
La línea 2 compartiría los primeros 7,3 kilómetros entre Plaza Independencia y avenida Italia. Desde allí tomaría Luis Alberto de Herrera hacia el norte y posteriormente avenida 8 de Octubre, hasta llegar al Intercambiador Belloni.
Este segundo recorrido tendría 13,8 kilómetros, 20 paradas y un tiempo total estimado en 33 minutos. En una etapa posterior podría extenderse por Camino Maldonado.
El tramo común entre Plaza Independencia y Tres Cruces sería recorrido en unos 15 minutos, con una frecuencia proyectada de tres minutos y medio.
Stadler propone utilizar unidades eléctricas Citylink con capacidad para 270 pasajeros y estima que serían necesarios 30 vehículos para cubrir las primeras dos líneas. Es un modelo de tren-tram utilizado en diferentes redes europeas, entre ellas la de Alicante, en España.
El sistema circularía por superficie y no requeriría la construcción de un túnel por 18 de Julio ni de terminales en subsuelos de Tres Cruces. Sus impulsores consideran que esta característica permitiría reducir la complejidad y el impacto de la obra.
La primera etapa demandaría una inversión aproximada de US$ 787 millones mediante un contrato de Participación Público-Privada. La propuesta contempla tres años de construcción y otros 22 años de operación, mantenimiento y explotación.
Según el cronograma empresarial, el contrato podría firmarse en abril de 2028 y el servicio comenzar a funcionar en setiembre de 2031. Estas fechas dependen, sin embargo, de los estudios de factibilidad, la aceptación gubernamental y la posterior realización de una licitación.
El plan general incorpora otras tres líneas: una conexión entre Ciudad Vieja, la zona oeste y la Estación Central General Artigas; un recorrido entre Buceo y Sayago, y una línea que partiría desde la Estación Central hacia Sayago y San José.
Stadler ya está vinculada con el desarrollo ferroviario uruguayo como fabricante de las siete locomotoras adquiridas por PorTren para transportar la producción de UPM por el Ferrocarril Central. No integra, sin embargo, el consorcio DBCC Transport que opera ese servicio ni el Grupo Vía Central responsable de la infraestructura.
Los promotores sostienen que el tren-tram no debería desplazar a los ómnibus. La propuesta plantea transformar los recorridos actuales para que los buses actúen como servicios alimentadores de las líneas troncales.
La operación del sistema podría quedar en manos de las actuales empresas de transporte colectivo, una alternativa inspirada en la experiencia del tranvía de Santos, en Brasil, donde un operador de ómnibus asumió el servicio ferroviario luego de capacitar a su personal.
La iniciativa aparece cuando el Gobierno nacional y las intendencias metropolitanas ya acordaron avanzar con dos corredores de ómnibus BRT. Uno conectaría Plaza Independencia con El Pinar y el otro con Zonamérica, ambos con un intercambiador en Tres Cruces y circulación por superficie en 18 de Julio.
Ese proyecto oficial prevé comenzar las obras en 2027 y tener el nuevo sistema operativo en 2029. Stadler afirma que ambos modos pueden coexistir, utilizando los tranvías en los corredores de mayor demanda y los ómnibus para alimentar la red y atender otras zonas.
La nueva propuesta deberá ser evaluada por Presidencia y eventualmente remitida a los ministerios de Transporte y Economía, así como a las intendencias de Montevideo y Canelones. Hasta el momento no existe una decisión oficial de incorporarla al plan metropolitano.
Tampoco fueron publicados todavía los estudios completos de demanda, la estructura de pagos de la participación público-privada, el eventual impacto sobre el subsidio al transporte o las obras urbanas necesarias para asegurar la circulación de los tranvías.
La discusión deja de estar planteada solamente entre tranvías y ómnibus. El desafío será determinar qué sistema ofrece capacidad suficiente para las próximas décadas, cómo se financiará y de qué manera se integrará con las empresas y recorridos existentes sin trasladar los riesgos económicos al Estado.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias