ECONOMÍA / CONFLICTO PORTUARIO
Transportistas estiman pérdidas de hasta US$ 500.000 diarios por el conflicto en TCP
09.09.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – La Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC) manifestó su preocupación por las consecuencias del conflicto laboral en Terminal Cuenca del Plata (TCP) y estimó que las demoras provocaron pérdidas de facturación de entre US$ 400.000 y US$ 500.000 diarios para el sector.
La organización cuestionó la guardia gremial dispuesta por el sindicato y afirmó que el personal destinado a mantener la actividad resultó insuficiente para garantizar una operativa adecuada.
Según la ITPC, durante las últimas jornadas se registraron esperas de hasta 18 horas para que los camiones pudieran ingresar al Puerto de Montevideo.
El sindicato levantó posteriormente las medidas y la terminal comenzó a recuperar su funcionamiento habitual. Sin embargo, el conflicto permanece abierto porque la empresa y los trabajadores todavía no alcanzaron un acuerdo definitivo sobre el nuevo convenio colectivo.
Esperas de hasta 18 horas
La gremial de transportistas señaló que la operativa restringida afectó directamente a las empresas encargadas de trasladar contenedores hacia y desde el puerto.
Los camiones debieron permanecer durante horas en las inmediaciones de la terminal, con mayores costos de combustible, personal, mantenimiento y reprogramación de viajes.
La demora también impidió utilizar los vehículos en otros servicios y alteró los horarios de carga y descarga de exportadores, importadores, depósitos y centros logísticos.
La ITPC calculó que la afectación representa entre US$ 400.000 y US$ 500.000 diarios, aunque aclaró que la estimación corresponde a facturación perdida por el sector y no necesariamente a pérdidas netas por ese mismo importe.
La organización exhortó a la empresa y al sindicato a alcanzar una solución que permita restablecer la normalidad y evitar nuevas interrupciones.
Una guardia gremial considerada insuficiente
La guardia gremial establecida durante el conflicto permitía operar un buque con un único equipo asignado a la grúa.
Ese esquema alcanzaba un rendimiento estimado de entre ocho y diez contenedores por hora, muy inferior a la capacidad habitual de la terminal.
También funcionaba un solo equipo en la playa de contenedores llenos y no había personal destinado a la playa de vacíos. Esa situación impedía el ingreso y retiro de contenedores vacíos, necesarios para sostener el flujo de las exportaciones.
Los transportistas advirtieron que la existencia de una guardia podía generar entre los clientes la percepción de que el puerto funcionaba normalmente, cuando el servicio disponible era considerablemente menor.
“En la práctica, se han registrado demoras de hasta 18 horas para el ingreso de camiones al puerto”, indicó la ITPC en su comunicado.
TCP coincidió en que la guardia resultaba insuficiente y sostuvo que las restricciones ocasionaron daños a la terminal, sus clientes, los usuarios del puerto y el conjunto de la cadena logística.
La actividad volvió a la normalidad
El sindicato resolvió suspender las medidas y retomar la operativa normal desde la tarde del martes.
La empresa comenzó entonces a convocar al personal necesario para recuperar plenamente la atención de los buques, los camiones y las playas de contenedores.
La normalización permite comenzar a reducir la acumulación de cargas y vehículos, aunque absorber el atraso provocado por varios días de funcionamiento restringido puede requerir tiempo.
El levantamiento de las medidas no implica el cierre del conflicto. Los trabajadores se comprometieron a no realizar nuevas paralizaciones mientras continúen las conversaciones con la empresa bajo la mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Un convenio todavía sin acuerdo
El conflicto se originó en la negociación de un nuevo convenio colectivo para los aproximadamente 550 trabajadores de TCP, luego del vencimiento del acuerdo anterior.
Las conversaciones se desarrollan desde hace meses en instancias bipartitas y tripartitas, sin que las partes hayan logrado cerrar todas sus diferencias.
El sindicato aceptó buena parte de la última propuesta presentada por la empresa, pero solicitó que el convenio tenga una duración de dos años y no de cinco.
Los trabajadores argumentan que ese plazo permitiría volver a negociar una vez concluidas las obras de ampliación que se desarrollan en la terminal.
Las diferencias restantes se concentran en aspectos salariales, la duración del convenio y las condiciones bajo las cuales funcionarían los servicios mínimos durante futuras medidas sindicales.
El Gobierno dio un plazo de 72 horas
El Gobierno estableció un plazo de 72 horas para intentar alcanzar una salida al conflicto.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, informó que las partes lograron avances en tres de los cuatro componentes discutidos para determinar un servicio mínimo de funcionamiento.
La empresa y el sindicato presentaron propuestas diferentes sobre la cantidad de personal y equipos que deberían permanecer activos durante eventuales paralizaciones.
El Gobierno sostiene que los servicios mínimos deben surgir de un acuerdo entre las partes. La próxima instancia deberá definir el punto pendiente y avanzar en el contenido del convenio colectivo.
Las negociaciones continuarán este miércoles a las 13:00 en el Ministerio de Trabajo.
TCP consideró solicitar la esencialidad
Ante la prolongación de las medidas, TCP anunció que había dado instrucciones para iniciar el procedimiento destinado a solicitar la declaración de esencialidad de los servicios portuarios vinculados con la carga contenerizada.
La empresa aclaró que la adopción y el alcance de una eventual declaración corresponden exclusivamente a las autoridades.
El ministro Castillo indicó que el Gobierno no resolvió declarar la esencialidad y que su prioridad continúa siendo alcanzar un acuerdo sobre los servicios mínimos y el convenio colectivo.
La diferencia es relevante. Una declaración de esencialidad puede imponer la continuidad de determinadas actividades, mientras que un régimen de servicios mínimos acordado establece previamente qué tareas deben mantenerse durante un conflicto.
La suspensión de las medidas sindicales redujo la urgencia de una intervención de ese tipo, aunque la empresa no descartó analizar acciones administrativas o legales si vuelven a producirse interrupciones.
Más de 30 días de afectaciones durante el año
El diferendo en TCP ya acumula más de 30 días de paralizaciones y restricciones durante 2026, de acuerdo con la información divulgada por la empresa.
Las sucesivas medidas provocaron reprogramaciones de escalas, demoras en el movimiento de mercadería y costos adicionales para exportadores, importadores, operadores marítimos y transportistas.
TCP es la principal terminal especializada en contenedores del Puerto de Montevideo y tiene a la compañía belga Katoen Natie como accionista mayoritaria, mientras que el Estado uruguayo participa mediante la Administración Nacional de Puertos.
Su funcionamiento resulta central para el comercio exterior uruguayo y para la carga regional que utiliza Montevideo como puerto de tránsito.
Uypress informó anteriormente que el paro había restringido severamente las operaciones y podía derivar en acciones judiciales.
La advertencia de los transportistas incorpora ahora una medición del impacto sobre la cadena terrestre: hasta 18 horas de espera y medio millón de dólares diarios de facturación afectada.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias