URUGUAY EN EL MERCOSUR
Uruguay asume el Mercosur con foco en UE, seguridad y apertura comercial
30.06.2026
LUQUE (Uypress) – Uruguay asumirá este martes la Presidencia pro tempore del Mercosur con una agenda marcada por la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea, la apertura de nuevos mercados, la seguridad regional y la necesidad de “repotenciar” el bloque.
El canciller Mario Lubetkin adelantó las principales prioridades uruguayas durante la reunión de cancilleres realizada en Luque, Paraguay, en la previa de la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados.
El eje central será avanzar en la aplicación del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya implementación provisional comenzó el 1.º de mayo. Lubetkin calificó ese entendimiento como el “logro más trascendente” alcanzado por el bloque desde su creación.
Para Uruguay, la puesta en marcha del acuerdo representa una oportunidad estratégica para ampliar mercados, atraer inversiones, mejorar condiciones de acceso para productos exportables y dar una señal de inserción internacional en un contexto global cada vez más fragmentado.
Lubetkin sostuvo que el objetivo de la Presidencia uruguaya será “maximizar los beneficios” de los acuerdos alcanzados. En ese marco, Uruguay impulsará las tareas institucionales necesarias para que el tratado con la Unión Europea se traduzca en ventajas concretas para sectores productivos, trabajadores y empresas.
El canciller también anunció que Uruguay promoverá la realización del primer Consejo del Acuerdo Interino de Comercio Mercosur-Unión Europea durante la cumbre de la Presidencia pro tempore uruguaya, prevista para diciembre. Esa instancia estaría precedida por un Foro Empresarial Mercosur-UE, orientado al sector privado.
La agenda externa del bloque no se limitará a Europa. Uruguay buscará avanzar hacia la pronta conclusión de las negociaciones con Canadá y Emiratos Árabes Unidos, dos frentes que el gobierno considera relevantes para diversificar destinos comerciales y ampliar oportunidades de inversión.
Además, durante el segundo semestre el Mercosur prevé iniciar diálogos con India, Vietnam y Japón. Para Uruguay, esos contactos forman parte de una estrategia más amplia de modernización de las negociaciones externas, con un esquema más eficiente y equilibrado que contemple las necesidades de cada Estado parte.
Lubetkin también planteó la conveniencia de retomar el diálogo del Mercosur con China y profundizar acuerdos regionales en el marco de ALADI con Chile, Perú, Ecuador y Colombia.
La señal uruguaya apunta a una Presidencia de gestión, más que de grandes definiciones retóricas. El gobierno buscará mover expedientes concretos, ordenar prioridades y obtener resultados visibles en materia comercial, institucional y de cooperación.
Uno de los puntos políticos del discurso fue la necesidad de “repotenciar el bloque”. Lubetkin señaló que el Mercosur debe ser capaz de contemplar las realidades y necesidades de las economías de menor dimensión relativa, entre ellas Uruguay, y permitir que los Estados parte puedan avanzar a distintas velocidades.
Ese planteo retoma una demanda histórica de la diplomacia uruguaya: un Mercosur más flexible, menos paralizado por asimetrías internas y con mayor capacidad para negociar hacia afuera sin trabar a los socios de menor escala.
Uruguay también respaldará la incorporación plena de Bolivia al Mercosur. Lubetkin recordó que se cumplen dos años de la entrada en vigor del protocolo adicional de adhesión y expresó apoyo a dar un nuevo impulso a ese proceso.
La seguridad regional será otro eje de la Presidencia uruguaya. El canciller adelantó que el país impulsará un mayor intercambio de información mediante la mejora y ampliación del Sistema de Intercambio de Información de Seguridad del Mercosur, conocido como SISME.
El objetivo es fortalecer la cooperación contra la delincuencia organizada transnacional y el narcotráfico, dos fenómenos que afectan de manera creciente a todos los países de la región.
Uruguay también propondrá retomar la cooperación entre el Mercosur e INTERPOL y trabajar junto a EUROFRONT en nuevos mecanismos de coordinación entre fuerzas de seguridad, especialmente en áreas de frontera.
La inclusión de la seguridad como prioridad refleja un cambio de época en la agenda del bloque. El Mercosur nació como un proyecto económico y comercial, pero los desafíos actuales obligan a incorporar temas de crimen organizado, fronteras, narcotráfico, lavado de activos, migración y cooperación policial.
La Presidencia uruguaya también promoverá temas de educación, innovación e inteligencia artificial. A través del Plan Ceibal, el gobierno propondrá un debate político-técnico sobre el uso de IA en los sistemas educativos de la región.
En materia social y ciudadana, Uruguay buscará fortalecer el Instituto Social del Mercosur, el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos y actualizar el Estatuto de la Ciudadanía en su dimensión de integración fronteriza.
El discurso de Lubetkin incluyó además mensajes de solidaridad hacia Venezuela, por los terremotos que afectaron al país, y hacia Bolivia, por la situación política que atraviesa. Uruguay reafirmó la vigencia de las instituciones democráticas como condición esencial para el desarrollo de la integración regional.
La Presidencia pro tempore llega en un año simbólico: el Mercosur cumple 35 años desde su creación. Para Uruguay, ese aniversario coincide con una etapa en la que el bloque debe demostrar que puede pasar de los acuerdos firmados a la implementación efectiva.
El desafío será transformar la agenda en resultados. El acuerdo con la Unión Europea abre oportunidades, pero también exige administración de cupos, adaptación regulatoria, coordinación institucional y acompañamiento al sector privado.
Las negociaciones con nuevos socios comerciales requerirán consensos internos entre países con intereses productivos distintos. La cooperación en seguridad exigirá confianza, intercambio de información sensible y coordinación operativa en fronteras.
Uruguay asume así una Presidencia con expectativas altas y márgenes ajustados. Su apuesta será combinar apertura externa, flexibilidad interna y cooperación en seguridad.
La premisa diplomática es clara: un Mercosur más útil, más ágil y más conectado con el mundo.
La pregunta de los próximos meses será si Uruguay logra que el bloque avance desde las declaraciones hacia resultados concretos.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias