Uruguay duplicó su superficie urbanizada en cuatro décadas
05.11.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Entre 1985 y 2025, el suelo urbanizado aumentó 125%, según datos de MapBiomas Uruguay. La expansión plantea nuevos desafíos para la vivienda, los servicios y el ambiente.
La superficie urbanizada de Uruguay creció un 125% entre 1985 y 2025, según los datos de la nueva colección de mapas de MapBiomas Uruguay, que permite reconstruir cuatro décadas de transformaciones territoriales mediante imágenes satelitales.
El incremento significa que la superficie ocupada por áreas urbanizadas es actualmente más del doble de la registrada hace cuarenta años, un proceso que plantea interrogantes sobre el crecimiento de las ciudades, la utilización del suelo y los costos de extender la infraestructura pública.
La información surge de la Colección 4 de MapBiomas Uruguay, que incorpora registros anuales hasta 2025 y permite comparar la evolución de distintas coberturas del territorio nacional.
Cuarenta años de transformaciones
El relevamiento utiliza imágenes de los satélites Landsat, con una resolución espacial de 30 metros, procesadas mediante herramientas informáticas y procedimientos de clasificación de la cobertura terrestre. La metodología permite identificar las transformaciones de las áreas urbanizadas, los pastizales, las plantaciones forestales, los cultivos y otras categorías de uso del suelo.
Uno de los aspectos más significativos del resultado es que el crecimiento territorial de las ciudades no debe confundirse con un incremento equivalente de la población. Uruguay presenta desde hace décadas una elevada proporción de habitantes residentes en localidades urbanas, mientras que su crecimiento demográfico reciente ha sido reducido.
Por tanto, el aumento de la superficie construida también debe analizarse en relación con los cambios en la forma de ocupar el territorio: expansión periférica, nuevos fraccionamientos, barrios de baja densidad e infraestructura asociada.
Más suelo ocupado, mayores exigencias
La extensión de las áreas urbanizadas puede generar nuevas necesidades de calles, saneamiento, alumbrado, transporte público, recolección de residuos y otros servicios. Cuando el crecimiento se produce de manera dispersa, las inversiones necesarias para atender a los nuevos asentamientos pueden aumentar considerablemente.
También aparecen desafíos ambientales, particularmente por la sustitución de suelos permeables por construcciones, pavimentos y otras superficies que dificultan la absorción natural del agua de lluvia. Este fenómeno puede contribuir a agravar los problemas de escurrimiento e inundaciones cuando no está acompañado por una planificación hidráulica adecuada.
Sin embargo, el crecimiento de la superficie urbanizada no permite determinar, por sí solo, cuánto corresponde a vivienda, actividades industriales, infraestructura o nuevos emprendimientos. Para establecer esas diferencias se requieren estudios territoriales complementarios.
La planificación vuelve al centro del debate
Uruguay cuenta con instrumentos de ordenamiento territorial destinados a regular la expansión de las ciudades y la utilización de los suelos. El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial ha desarrollado metodologías para delimitar áreas urbanizadas, distinguir distintas densidades de ocupación y analizar su evolución histórica.
Los nuevos datos de MapBiomas ofrecen una herramienta adicional para los gobiernos departamentales y nacionales, al permitir comparar los cambios registrados año tras año y localizar los territorios donde se produjeron las mayores transformaciones.
Además, el seguimiento satelital facilita el análisis de las relaciones entre urbanización, producción agropecuaria y conservación ambiental.
Un país que ocupa cada vez más territorio
El crecimiento del 125% en cuatro décadas constituye un indicador relevante para evaluar cómo se ha transformado el espacio urbano uruguayo. La cuestión no se limita a cuánto crecen las ciudades, sino a cómo lo hacen, qué infraestructura necesitan y qué consecuencias tienen esos cambios sobre los servicios públicos y el ambiente.
Los datos abren así una discusión sobre la necesidad de coordinar las políticas de vivienda, transporte, saneamiento y ordenamiento territorial, especialmente en un país donde la expansión física de las ciudades no necesariamente acompaña el ritmo de crecimiento de su población.
Foto: Urbanización / gub.uy
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias