CANNABIS Y ONCOLOGÍA
Cannabinoides y cáncer de mama: qué muestran los estudios y qué falta demostrar en pacientes
06.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Una revisión sistemática publicada en mayo de 2026 en la revista Pharmaceuticals reunió 189 estudios preclínicos sobre cannabinoides y distintos tipos de cáncer. El análisis encontró reducción del volumen tumoral en modelos animales de cáncer de mama, aunque sus autores advierten que los resultados deben considerarse una base para nuevas investigaciones y requieren validación antes de trasladarse a la práctica clínica.
Qué encontró la revisión
El trabajo analizó experimentos con células y animales que evaluaron CBD, THC y cannabinoides sintéticos, utilizados solos o junto con quimioterapia. Los 189 estudios corresponden al conjunto de cánceres investigados, no exclusivamente al de mama.
Los resultados variaron según el tumor y el modelo experimental. En cáncer de mama, el análisis combinado mostró una reducción estadísticamente significativa del volumen tumoral en animales. Sin embargo, en los ensayos celulares, la disminución de la viabilidad de las células tumorales no alcanzó significación estadística.
Los autores señalaron diferencias importantes entre los estudios, lo que limita la generalización de sus conclusiones. La revisión fue publicada en 2026, pero su búsqueda bibliográfica se realizó en abril de 2024.
El interés por el CBD y el cáncer de mama
Otra revisión, publicada en BMC Cancer en abril de 2025, examinó investigaciones sobre CBD en distintos subtipos de cáncer de mama, incluido el triple negativo.
Los trabajos de laboratorio exploraron mecanismos como la muerte celular programada, la proliferación de células tumorales y procesos relacionados con la invasión y la metástasis. La revisión identifica posibilidades de investigación, pero reconoce que la validación clínica es limitada y que existen diferencias entre los diseños y protocolos utilizados.
Persisten preguntas fundamentales: qué pacientes podrían beneficiarse, qué formulación y dosis serían adecuadas, y cómo combinar estos compuestos con tratamientos oncológicos sin comprometer su seguridad o eficacia.
El uso para aliviar síntomas tiene otra evidencia
Investigar un posible efecto sobre el tumor es diferente de utilizar cannabinoides para controlar síntomas del tratamiento.
La guía de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), publicada en 2024, contempla añadir determinados cannabinoides cuando persisten náuseas o vómitos por quimioterapia pese a una prevención antiemética adecuada.
Entre las opciones menciona dronabinol, nabilona y un extracto oral de THC y CBD en proporción 1:1 con calidad controlada. La recomendación es débil: la calidad de la evidencia es moderada para los dos primeros y baja para el extracto combinado.
Esto no constituye una recomendación de cualquier producto de cannabis ni del CBD aislado para ese objetivo. La guía también considera insuficiente la evidencia para recomendar a favor o en contra de su uso en otros síntomas oncológicos, incluido el dolor, fuera de las situaciones específicamente abordadas.
Del laboratorio al tratamiento
Una reducción tumoral en animales no permite concluir que el mismo efecto ocurrirá en seres humanos. Las investigaciones preclínicas ayudan a seleccionar hipótesis y compuestos; los ensayos clínicos deben establecer si producen beneficios relevantes y con qué riesgos.
El cannabis medicinal no debe sustituir ni retrasar la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la hormonoterapia, la inmunoterapia u otro tratamiento indicado. Su eventual utilización para síntomas debe coordinarse con el equipo oncológico, considerando la composición del producto, los efectos adversos y las posibles interacciones.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias