INTERNACIONALES / CANNABIS MEDICINAL
Corea del Sur prepara la producción local de cannabis medicinal para reducir su dependencia importadora
25.09.2026
SEÚL (Uypress) – Corea del Sur avanza hacia la creación de una cadena nacional de producción de cannabis medicinal, ante el crecimiento de la demanda de medicamentos con cannabidiol (CBD), los costos de importación y la necesidad de asegurar el abastecimiento de los pacientes.
El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos (MFDS, por su sigla en inglés) trabaja en un marco que permitiría investigar, cultivar y procesar cannabis destinado a la elaboración de productos farmacéuticos.
La reforma todavía depende de cambios legislativos y de la aprobación de normas específicas para controlar la producción, el transporte, la extracción de cannabinoides y la fabricación de medicamentos.
El proyecto no contempla una apertura del mercado recreativo ni una liberalización amplia del cannabis. Su objetivo es establecer una cadena farmacéutica regulada, centrada principalmente en la producción de CBD.
Un sistema dependiente de las importaciones
Corea del Sur habilitó en marzo de 2019 la importación de determinados medicamentos derivados del cannabis para tratamientos individuales.
La medida permitió el acceso a productos aprobados por autoridades sanitarias extranjeras, entre ellos Epidiolex, una solución oral de CBD utilizada para tratar formas graves de epilepsia.
Para obtener estos medicamentos, el paciente debe contar con una indicación médica, solicitar una autorización al MFDS y gestionar la importación mediante el Centro Coreano de Medicamentos Huérfanos y Esenciales.
El sistema permitió incorporar terapias que anteriormente no estaban disponibles, pero mantuvo al país completamente dependiente de proveedores extranjeros.
Según datos del centro citados por la publicación especializada Newsweed, durante el primer trimestre de 2026 se tramitaron, en promedio, más de 300 prescripciones mensuales de Epidiolex. Los menores de 18 años representaron aproximadamente el 67% de los pacientes.
La misma fuente señala que las solicitudes de reembolso del seguro médico relacionadas con el medicamento pasaron de 4.900 millones de wones en 2021 a más de 10.000 millones en 2024.
Estas cifras muestran un crecimiento sostenido del gasto, aunque no equivalen necesariamente al número de pacientes únicos, porque una misma persona puede recibir varias prescripciones durante el año.
Abastecimiento y capacidad para negociar precios
Las autoridades surcoreanas consideran que la dependencia de un solo medicamento importado expone al sistema sanitario a interrupciones logísticas, dificultades de abastecimiento y una capacidad limitada para negociar precios.
La eventual producción nacional permitiría disponer de proveedores alternativos y reducir los riesgos asociados a problemas en las cadenas internacionales de suministro.
Sin embargo, la fabricación local no garantiza por sí sola una reducción automática de los costos. Los productos deberán cumplir los requisitos de seguridad, eficacia y calidad exigidos para cualquier medicamento, además de superar los correspondientes procesos de autorización sanitaria.
También será necesario establecer controles para impedir el desvío de plantas, extractos o principios activos hacia usos no autorizados.
Propuestas para modificar la legislación
En marzo de 2026, legisladores del oficialismo y de la oposición presentaron iniciativas para modificar la Ley de Control de Narcóticos.
Las propuestas fueron impulsadas por Seo Mi-hwa, del Partido Democrático, y Kim Hyeong-dong, del Partido del Poder Popular, según informó Newsweed.
Los proyectos plantean revisar la clasificación del CBD y habilitar el cultivo de cannabis destinado a la producción de materias primas farmacéuticas.
La existencia de iniciativas presentadas por representantes de los dos principales bloques políticos muestra que el debate supera parcialmente las divisiones partidarias. No obstante, los textos todavía deben atravesar el proceso parlamentario y pueden ser modificados antes de una eventual aprobación.
La regulación vigente incluye al cannabis y varios de sus componentes dentro de la normativa sobre narcóticos. El MFDS establece controles estrictos sobre su posesión, fabricación, comercialización, importación y utilización.
El antecedente de Andong
Corea del Sur ya cuenta con una experiencia limitada de producción e investigación en la zona regulatoria especial de cáñamo industrial de Gyeongsang del Norte, situada principalmente en la ciudad de Andong.
El área fue designada en 2020 para desarrollar proyectos experimentales relacionados con el cultivo, la extracción de CBD, la producción de materias primas farmacéuticas y los sistemas de trazabilidad.
Las actividades se realizan bajo condiciones de acceso restringido y seguimiento de las plantas y materiales obtenidos. La excepción regulatoria no autoriza un mercado nacional abierto, sino que permite ensayar tecnologías y procedimientos dentro de un entorno delimitado.
El Ministerio de Pymes y Empresas Emergentes informó que el programa comenzó sus pruebas en 2021 y comprende proyectos de cultivo, fabricación de principios activos y control de la cadena productiva. En su etapa inicial, parte de la producción estaba limitada a ensayos de exportación.
Una planta farmacéutica prevista para 2027
La empresa NeoCannBio inició en Andong la construcción de una planta destinada a fabricar principios activos farmacéuticos derivados del cáñamo.
De acuerdo con el Gobierno de Gyeongsang del Norte, la instalación tendrá una superficie aproximada de 1.530 metros cuadrados y demandará una inversión de 13.000 millones de wones.
La empresa prevé finalizar las obras y obtener la certificación de buenas prácticas de fabricación —conocida como GMP— durante 2027.
Esa certificación es necesaria para garantizar que las materias primas farmacéuticas sean elaboradas mediante procedimientos controlados, reproducibles y sujetos a estándares de calidad.
El proyecto busca completar una cadena que abarque desde el cultivo del cáñamo hasta la extracción y producción de CBD de grado farmacéutico. Las autoridades regionales esperan que la infraestructura también permita realizar pruebas de seguridad y facilitar exportaciones.
NeoCannBio sostiene que la producción local podría reducir de manera considerable el precio de los tratamientos. Se trata, sin embargo, de una proyección empresarial que deberá comprobarse cuando la planta esté operativa y los medicamentos obtengan las autorizaciones correspondientes.
No es la misma iniciativa que los estudios con CBG y CBN
El proyecto de producción nacional no debe confundirse con las investigaciones surcoreanas sobre cannabinoides minoritarios, como el cannabigerol (CBG) y el cannabinol (CBN).
Aquellos trabajos buscan estudiar las propiedades farmacológicas y las posibles aplicaciones terapéuticas de diferentes compuestos de la planta.
La reforma analizada actualmente tiene un objetivo más inmediato: producir CBD de calidad farmacéutica y reducir la dependencia de medicamentos importados, especialmente para pacientes con epilepsias graves.
El Gobierno de Gyeongsang del Norte anunció que también pretende apoyar investigaciones con CBG, CBN y CBC, pero esos proyectos se encuentran en una etapa distinta y todavía no representan medicamentos aprobados.
Una apertura limitada y bajo control farmacéutico
La experiencia surcoreana refleja una tendencia observada en otros países con políticas restrictivas sobre el cannabis: permitir determinados medicamentos y proyectos científicos sin autorizar el uso general de la planta.
Si el Parlamento aprueba la reforma, Corea del Sur deberá definir quiénes podrán cultivar cannabis, qué variedades serán admitidas y cómo se controlarán la cosecha, el transporte, la extracción y la eliminación de residuos.
También deberá resolver si la producción nacional se destinará exclusivamente a medicamentos autorizados, a ensayos clínicos, a exportaciones o a una combinación de esos objetivos.
La iniciativa representa una posible ampliación del acceso al cannabis medicinal, pero dentro de un modelo farmacéutico altamente regulado. Su alcance definitivo dependerá del texto que apruebe el Parlamento y de las normas de aplicación que adopten las autoridades sanitarias.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias