ACCESO REGULADO Y CONTINUIDAD SANITARIA
Dinamarca consolida su programa de cannabis medicinal
30.09.2026
COPENHAGUE (Uypress) – Dinamarca afianza su programa de cannabis medicinal con un aumento de pacientes y recetas, y un marco permanente vigente desde el 1 de enero de 2026. La decisión dio continuidad al sistema experimental iniciado en 2018, destinado a ofrecer una alternativa legal a personas que no obtuvieron resultados satisfactorios con medicamentos autorizados.
El informe de la Agencia Danesa de Medicamentos publicado en septiembre registra 22.410 recetas dispensadas a 2.465 personas durante 2025. En 2024 habían sido 13.665 recetas y 1.605 pacientes: aumentos del 64% y del 54%, respectivamente. Las cifras corresponden al programa específico y no a todas las vías de acceso a tratamientos con cannabinoides del país.
Del ensayo regulatorio a un sistema permanente
La continuidad del programa fue acordada en noviembre de 2024 por el Gobierno y una amplia mayoría parlamentaria. El objetivo fue preservar el acceso para pacientes que habían encontrado alivio y reforzar la información dirigida a profesionales y usuarios.
El acuerdo también contempló mejores condiciones para el cultivo y la exportación, junto con mayor orientación regulatoria a las empresas. La posibilidad de producir cannabis medicinal en Dinamarca ya había adquirido carácter permanente en 2021.
El cambio de 2026 aporta previsibilidad: los tratamientos dejan de depender de sucesivas prórrogas del régimen experimental. Esa estabilidad institucional constituye uno de los elementos más relevantes del modelo para otros países que evalúan cómo organizar el acceso.
Receta médica, farmacia y controles de producto
El sistema funciona mediante prescripción médica y dispensación en farmacias. Todos los médicos pueden recetar los productos incluidos en el programa, aunque ninguno está obligado a hacerlo. La decisión debe responder a la evaluación individual del paciente.
Para incorporar un producto, las empresas deben contar con las autorizaciones correspondientes, obtener su inclusión en la lista de la agencia y comunicar los precios de las presentaciones. La apertura del acceso se articula así con requisitos para fabricantes y productos.
Como explicó Uypress en “Cannabis: una planta, tres mercados y reglas cada vez más diferentes”, el uso medicinal constituye un circuito regulatorio propio, definido por la finalidad sanitaria, la composición y los controles exigidos. La experiencia danesa se inscribe en ese ámbito.
Subsidios para reducir la barrera económica
El programa incluye una ayuda que cubre el 50% de los gastos elegibles hasta un gasto anual de 20.000 coronas danesas. El subsidio máximo es, por tanto, de 10.000 coronas al año; superado ese límite, el paciente paga íntegramente los gastos adicionales.
Las personas con autorización de subsidio por enfermedad terminal reciben una cobertura del 100% para los productos del programa. Este mecanismo introduce apoyo económico concreto, aunque no equivale a gratuidad universal.
La distinción importa para evaluar el acceso efectivo: habilitar un tratamiento y hacerlo económicamente accesible son decisiones complementarias. El esquema danés aborda ambas dimensiones, con límites definidos para la financiación.
Mayor utilización y seguimiento de la seguridad
Durante 2025, la agencia recibió tres notificaciones de sospechas de reacciones adversas, dos clasificadas como graves. Su evaluación no identificó señales de riesgos nuevos o modificados ni motivó medidas adicionales de reducción del riesgo.
Ese resultado debe interpretarse dentro del alcance de la farmacovigilancia: las notificaciones espontáneas no permiten establecer por sí solas la frecuencia real de los efectos adversos ni demostrar que un tratamiento carece de riesgos.
La autoridad también distingue los productos del programa de los medicamentos que cuentan con autorización de comercialización. Su inclusión no significa que dispongan del mismo respaldo clínico sobre eficacia y seguridad.
Entre las situaciones que la agencia considera pertinentes para evaluar estos tratamientos figuran el dolor neuropático, el dolor oncológico, la espasticidad dolorosa asociada a esclerosis múltiple y las náuseas y vómitos por quimioterapia, cuando las opciones autorizadas no ofrecieron resultados satisfactorios.
Qué aporta la experiencia danesa
El crecimiento documentado permite hablar de una mayor utilización del circuito legal. No alcanza, por sí solo, para demostrar una adhesión generalizada de los médicos, una eficacia uniforme o la eliminación de las barreras de acceso.
El aporte del modelo reside en combinar continuidad normativa, evaluación médica, dispensación farmacéutica, apoyo económico y seguimiento sanitario. Para el debate internacional, ofrece una experiencia concreta sobre cómo ampliar el acceso mientras se mantienen controles y se reconoce la necesidad de generar más evidencia.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias