INTERNACIONALES | ECONOMÍA Y REGULACIÓN

El mercado legal de cannabis en Nueva York supera los US$ 4.100 millones en ventas

29.10.2026

NUEVA YORK (Uypress) – El mercado legal de cannabis para uso adulto en el estado de Nueva York superó los US$ 4.100 millones en ventas acumuladas desde diciembre de 2022, cuando comenzaron a operar los primeros establecimientos autorizados. El crecimiento refleja la expansión de una industria que, en menos de cuatro años, pasó de sus primeras operaciones comerciales a una red de cientos de dispensarios distribuidos por el estado.

De acuerdo con la información difundida por la gobernadora Kathy Hochul el 27 de octubre de 2026, durante los primeros nueve meses del año las ventas alcanzaron los US$ 1.410 millones. Nueva York se posicionó como el tercer estado estadounidense por volumen de ventas minoristas de cannabis para uso adulto.

Más dispensarios y una industria en expansión

El crecimiento comercial estuvo acompañado por una ampliación sostenida de los establecimientos autorizados. Nueva York cuenta con 744 dispensarios operativos, mientras que las licencias minoristas otorgadas ascienden a 1.039.

La diferencia entre ambas cifras refleja que numerosos operadores habilitados todavía no han iniciado sus actividades comerciales. Entre los obstáculos que enfrenta el sector aparecen las dificultades de financiación, las restricciones locales y los costos asociados a la apertura de nuevos establecimientos.

El estado ha concedido 2.351 licencias vinculadas con diferentes actividades de la industria, incluyendo cultivo, procesamiento, distribución y comercialización.

Según datos de la Oficina de Gestión del Cannabis (OCM), las ventas del tercer trimestre de 2026 alcanzaron aproximadamente US$ 512,6 millones, frente a los US$ 479,9 millones registrados durante el segundo trimestre.

El combate al mercado ilegal

Uno de los principales desafíos para consolidar el sistema regulado sigue siendo la competencia de establecimientos que comercializan cannabis sin las autorizaciones correspondientes.

La administración estatal informó que fueron inspeccionados 2.257 establecimientos y clausurados 738 locales que operaban ilegalmente. También comunicó la incautación de productos por un valor estimado superior a US$ 276 millones.

Las acciones de fiscalización forman parte de una estrategia que busca trasladar una mayor proporción de la demanda hacia los comercios autorizados, sujetos a controles de calidad, trazabilidad y obligaciones tributarias.

Sin embargo, la expansión de la infraestructura comercial no elimina automáticamente la competencia informal. Los precios, la distribución territorial de los dispensarios y las diferencias regulatorias entre municipios continúan condicionando el funcionamiento del mercado.

Un modelo que incorpora criterios de equidad social

La regulación aprobada en 2021 incorporó objetivos que trascienden la creación de una nueva actividad económica. Uno de ellos consiste en ampliar las oportunidades comerciales para personas y comunidades afectadas de manera desproporcionada por las políticas de prohibición del cannabis.

Según los datos oficiales, el 56% de las licencias para actividades vinculadas con el cannabis de uso adulto fueron adjudicadas a solicitantes comprendidos en programas de equidad social y económica.

El Gobierno también impulsa mecanismos para reinvertir parte de los ingresos generados por el sector en iniciativas comunitarias. A través del Community Grants Reinvestment Fund se comprometieron US$ 35 millones destinados a programas sociales, capacitación laboral, vivienda y salud mental, entre otras áreas.

Crecimiento comercial y nuevos desafíos

Aunque las ventas continúan aumentando, la consolidación del mercado presenta indicadores que requieren atención.

Un análisis publicado por el medio especializado estadounidense MJBizDaily, basado en información presentada por los reguladores estatales, señaló que las ventas promedio anuales por establecimiento descendieron un 3,4%, hasta aproximadamente US$ 2,7 millones.

El informe también identificó una reducción de los precios promedio y un aumento de las unidades comercializadas, una combinación que refleja mayor actividad, pero también presiones competitivas sobre los operadores.

Estos indicadores muestran que el crecimiento de las ventas totales no necesariamente se traduce en una mejora equivalente de la rentabilidad de cada establecimiento.

El mercado neoyorquino ingresa así en una etapa en la que la apertura de nuevos dispensarios deberá convivir con el fortalecimiento de los controles, la competencia comercial y la sostenibilidad económica de los negocios autorizados.

Agenda Cannabis
2026-10-29T14:35:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias