ECONOMÍA / CANNABIS MEDICINAL
Mercado brasileño de cannabis medicinal podría alcanzar US$ 230 millones en 2026
29.09.2026
BRASILIA (Uypress) – El mercado brasileño de cannabis medicinal podría facturar entre US$ 191,8 millones y US$ 230,2 millones durante 2026, según una estimación de Toninho Corrêa, fundador y director ejecutivo de la plataforma digital Blis.
La proyección representa un crecimiento de entre 3% y 24% frente a 2025, cuando el sector movilizó aproximadamente US$ 186,2 millones, de acuerdo con el anuario elaborado por la consultora especializada Kaya Mind.
Corrêa considera que el mercado podría alcanzar unos US$ 2.685 millones en 2030, pero vincula esa expansión con cambios regulatorios, el desarrollo de la producción nacional y una mayor incorporación de los cannabinoides en tratamientos específicos.
Las cifras fueron convertidas utilizando la PTAX de venta del 28 de setiembre de 2026, de 5,2132 reales por dólar, publicada por el Banco Central de Brasil. Los valores expresados en dólares son aproximados y pueden variar según la cotización utilizada.
Las estimaciones fueron presentadas por el empresario durante una entrevista con Poder360. No proceden de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) ni de otro organismo público y deben interpretarse como proyecciones empresariales sobre la evolución del sector.
Cerca de 873.000 pacientes en 2025
El anuario de Kaya Mind estimó que aproximadamente 873.000 personas utilizaron productos medicinales derivados del cannabis en Brasil durante 2025.
Unas 354.000 accedieron mediante la importación individual, 293.000 compraron productos autorizados en farmacias y alrededor de 226.000 fueron atendidas por asociaciones de pacientes.
La consultora indicó además que al menos un paciente había recibido estos tratamientos en 85% de los municipios brasileños y que más de 55.000 profesionales sanitarios habían realizado alguna prescripción.
El cálculo de facturación elaborado por Kaya Mind alcanzó el equivalente aproximado a US$ 186,2 millones.
Esa cifra se aproxima a los US$ 182,2 millones utilizados por Corrêa como base para su proyección de 2026. La diferencia responde a que el empresario redondeó la facturación de 2025 al presentar sus estimaciones.
Tres vías principales de acceso
Brasil dispone de diferentes mecanismos para acceder a productos derivados del cannabis.
La importación individual se encuentra regulada por la RDC 660/2022. El paciente necesita una prescripción y una autorización de Anvisa, que permite importar el producto durante un período de dos años.
La segunda vía corresponde a los productos con autorización sanitaria comercializados en farmacias. El marco creado originalmente por la RDC 327/2019 fue actualizado en 2026 mediante la RDC 1.015.
También existe el acceso por medio de asociaciones de pacientes, algunas de las cuales obtuvieron autorizaciones judiciales para cultivar, elaborar y dispensar productos a sus integrantes.
La nueva regulación brasileña incorporó un instrumento específico para estas organizaciones, aunque no las autoriza a vender productos en el mercado comercial.
Nuevas reglas para la producción nacional
Anvisa publicó en febrero de 2026 un conjunto de normas para regular la producción de cannabis con fines exclusivamente medicinales o farmacéuticos.
La RDC 1.013/2026 permite la producción a personas jurídicas que obtengan una autorización especial, superen una inspección sanitaria previa y establezcan sistemas de seguridad, control y trazabilidad.
La RDC 1.012 regula las investigaciones realizadas por instituciones autorizadas, mientras que la RDC 1.014 establece requisitos específicos para las asociaciones de pacientes sin fines de lucro.
Las normas comenzaron a regir seis meses después de su publicación y respondieron a una decisión del Superior Tribunal de Justicia, que había reconocido la legalidad de la producción destinada exclusivamente a fines medicinales y farmacéuticos.
La producción nacional puede disminuir la dependencia de materias primas y productos importados, reducir determinados costos logísticos y facilitar el desarrollo de presentaciones adaptadas al mercado brasileño.
Esto no implica que los precios vayan a disminuir de manera inmediata. Las empresas deberán afrontar inversiones en infraestructura, seguridad, trazabilidad, control de calidad y cumplimiento de las buenas prácticas de fabricación.
El costo continúa limitando el acceso
Según Corrêa, un tratamiento con cannabis medicinal cuesta normalmente entre US$ 67 y US$ 77 mensuales.
En el caso de la importación, una compra puede acercarse a US$ 192, aunque los productos adquiridos pueden durar más de un mes, dependiendo de la concentración, la dosis indicada y la frecuencia de utilización.
El ejecutivo sostuvo que el perfil predominante entre los usuarios de Blis corresponde a personas de entre 35 y 50 años con ingresos relativamente altos.
El costo continúa siendo una de las principales barreras para ampliar el acceso, especialmente porque una parte importante de las compras se realiza directamente por los pacientes y no cuenta con cobertura de los sistemas públicos o privados de salud.
La plataforma afirma, sin embargo, que 80% de sus usuarios reside fuera de las grandes capitales. El servicio está presente en más de 2.400 ciudades de los 27 estados brasileños y superó el millón de descargas.
Blis no fabrica, prescribe, vende, importa ni almacena productos. Su función consiste en conectar a pacientes con médicos independientes y con las empresas responsables de las etapas posteriores del proceso.
La cantidad de descargas del aplicativo no equivale necesariamente al número de pacientes que completaron una consulta o comenzaron un tratamiento.
Importación y farmacias equilibran su participación
Los datos divulgados por Kaya Mind para 2026 indican que las farmacias alcanzaron 51% de los frascos comercializados por las dos principales vías de acceso, frente a 49% correspondiente a la importación individual.
La consultora señaló que los productos de farmacia ganaron participación por la ampliación del catálogo y la mayor confianza de pacientes y profesionales.
La importación, no obstante, conserva una mayor cobertura territorial. Según sus datos, alcanza cada mes, en promedio, 91 municipios más que el canal farmacéutico.
Esta diferencia muestra que ambos mecanismos todavía cumplen funciones complementarias. Las farmacias ofrecen una vía convencional de dispensación, mientras la importación permite acceder a concentraciones, combinaciones de cannabinoides y presentaciones que no siempre están disponibles dentro del mercado nacional.
Corrêa estimó que la importación y la venta en farmacias representan, cada una, cerca de 40% del mercado brasileño. El 20% restante correspondería a asociaciones de pacientes y otras modalidades de acceso.
La distribución mencionada por el empresario es aproximada y utiliza criterios diferentes de los empleados por Kaya Mind para medir pacientes o frascos comercializados.
La proyección para 2030
Corrêa estima que el sector puede movilizar unos US$ 2.685 millones anuales en 2030 si se consolidan la producción nacional y los cambios regulatorios.
También considera que el volumen podría superar esa cifra si los productos derivados del cannabis dejan de estar concentrados en pacientes que no respondieron a terapias convencionales y pasan a utilizarse como tratamientos de primera elección en determinadas áreas.
El ejecutivo mencionó como ejemplo los trastornos del sueño, un mercado potencialmente amplio debido a la elevada cantidad de personas que presentan insomnio u otras alteraciones.
Esa posibilidad depende, sin embargo, de la evidencia científica disponible para cada producto, concentración, combinación de cannabinoides e indicación médica.
El cannabis medicinal no constituye una única intervención farmacológica. Los productos pueden contener diferentes proporciones de cannabidiol (CBD), tetrahidrocannabinol (THC), cannabigerol (CBG), cannabinol (CBN) y otros componentes.
Por esa razón, la expansión comercial no puede interpretarse automáticamente como una demostración de eficacia para cualquier enfermedad o síntoma.
Un mercado todavía concentrado
El perfil económico descrito por Blis muestra que buena parte de los pacientes actuales cuenta con capacidad para afrontar tratamientos privados y compras importadas.
La expansión del mercado dependerá en parte de que los precios disminuyan, aumente la cobertura sanitaria o se amplíe el suministro por parte del Sistema Único de Salud.
Distintos estados y municipios brasileños ya aprobaron programas para proporcionar productos derivados del cannabis en determinadas condiciones clínicas. La cobertura, sin embargo, no es uniforme y suele concentrarse en patologías específicas, como determinadas epilepsias resistentes.
La producción nacional también podría modificar la composición del mercado. Actualmente, una parte relevante de los productos terminados o de los insumos farmacéuticos utilizados en Brasil procede del exterior.
La posibilidad de cultivar y procesar cannabis dentro del país puede favorecer una reducción de costos, pero su efecto dependerá de la escala productiva, la carga tributaria, las exigencias regulatorias y los márgenes aplicados en cada etapa de la cadena.
Entre el crecimiento y las barreras pendientes
La evolución del mercado brasileño muestra un aumento sostenido del número de pacientes, profesionales y empresas involucradas.
La habilitación de la producción nacional abre una nueva etapa para fabricantes, asociaciones, centros de investigación y proveedores de materias primas.
Persisten, sin embargo, barreras económicas y sanitarias. El costo de los tratamientos mantiene excluida a una parte importante de la población, mientras las diferencias entre la importación individual, los productos de farmacia y las asociaciones dificultan la comprensión del sistema.
La proyección máxima de US$ 230,2 millones para 2026 refleja las expectativas de crecimiento del sector, pero su cumplimiento dependerá de las ventas efectivas durante el año.
El horizonte de aproximadamente US$ 2.685 millones para 2030 es todavía más incierto, porque presupone cambios regulatorios, expansión productiva, reducción de costos y una incorporación más amplia de estos productos a la práctica médica.
También debe considerarse que las cifras fueron convertidas con un tipo de cambio puntual. La evolución del real frente al dólar puede modificar de manera sustancial el valor internacional del mercado, aunque la facturación nominal en moneda brasileña se mantenga sin cambios.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias