Las tres llaves y las teorías conspiratorias

Esteban Valenti

03.05.2021

La política siempre, absolutamente siempre tuvo y tendrá una parte relacionada a las conspiraciones dentro del poder.

¿Quieren ver una en todo su esplendor conspiratorio?, lean la página 8 del diario El País, sobre las luchas internas en el Ministerio de Salud Pública en relación a las vacunas. (25.4.21) Impecable: "Errores logísticos en la vacunación contra el Covid-19 tensan relaciones en el MSP" (https://www.uypress.net/Politica/MSP-y-los-errores-en-el-plan-de-vacunacion-contra-Covid-19--Errores-logisticos-o-decisiones-politicas--uc112197)

Le falta solo un "detalle" grave, muy grave, ni una palabra de las razones por las cuales los tres departamentos gobernados por el FA, donde habita el 60% de la población del país están desde siempre totalmente rezagados en relación al promedio nacional. No me digan que es por pura casualidad porque se lo creen solo los fanáticos y los burros.

Si esto  mismo hubiera sucedido bajo un gobierno del Frente Amplio o de otro partido que no sea el blanco, el escándalo sería orbital. Y tendrán toda la razón. Pero hasta ahora podía atribuirse a falta de profesionalidad, de entusiasmo, a cualquier cosa. Luego del análisis del choque entre los técnicos de logística del MSP Raúl Bianchi (defenestrado) y el sub secretario del ministerio  José Luis Satdjian, "comisario" herrerista en esa dependencia, no queda la menor duda.

Otro hecho muy llamativo, es que en toda la descripción de El País, el ministro Daniel Salinas prácticamente no aparece, como si nada tuviera que ver con la campaña de vacunación. Yo manejaba esa información, me costaba creerlo, pero ahora se confirma que las deformaciones y manipulaciones de la vacunación no tiene que ver con Salinas.

Esas manipulaciones de la vacunación no son por razones de insensibilidad, es por frio, premeditado cálculo político, es para construir el discurso actual y para el futuro de que en los departamentos retrasados se descuidó la vacunación y es responsabilidad de sus autoridades, de sus intendentes. Un diputado blanco del departamento ya largó el torrente de mentiras anticipado. Tuvieron la mala suerte de que el intendente de Canelones, Yamandú Orsi no se durmió en las nubes y salió a exigir los mismos derechos de sus habitantes que todos los uruguayos. Ni más ni menos. Otros estaban demasiado preocupadas y preocupados en hacer buen papel.

No se trata de cualquier cosa, sino de algo muy grave. Si se acepta que nada menos que con el manejo de la vacuna, se especula para crear justificaciones y lavadas de manos del gobierno, vamos por el peor camino, otra que zanjas, se construyen cráteres insalvables.

Y la lectura de esa nota de El País, muestra como los elementos políticos, en el peor sentido de la palabra, se sobreponen a los técnicos y profesionales, también en aspectos logísticos. Lo  mismo que se podría decir sobre como la lentitud inexplicable del gobierno por reaccionar ante las indicaciones del GACH y luego ante la grave situación económica y social, tiene la misma base ideológica y conceptual.

Las medidas adoptadas para enfrentar las consecuencias empresariales y sociales, costarán mucho más por haber demorado una eternidad, y además muchas micro, pequeñas y medianas empresas, ni siquiera podrán aprovecharlas: ya cerraron. No son equivocadas, ni son pocas, son tardías e inoportunas.

En cuanto a las medidas que NO SE ADOPTAN para blindar el plazo necesario para que la buena pero desordenada campaña de vacunación haga su efecto, también tienen esa misma base ideológica y sobre todo política.  Ya ahora en las opiniones de algunos voceros feroces del gobierno y trolls y de los otros en las redes comienza a construir dos cosas, el olvido, esta peste se trata de un episodio que pasará, hay que tener paciencia y si es posible muy poca memoria. Ya vendrá la bonanza.

Pues con esta política la economía necesitará dos años para volver al 2019 que no fue un año brillante, pero no caímos en el PBI y a nivel social, la cantidad de hambre, de pobres y de indigentes seguirá creciendo. Y de eso no debemos olvidarnos. Ni siquiera la oposición, el FA, por su discurso monocorde, sin línea política, sin prioridades, siempre repitiendo los mismos argumentos. En relación a las declaraciones de Javier Miranda, tengo una radical discrepancia, la política del gobierno no es "barata", es carísima, por la demora en tomar medidas básicas de blindaje (demoraron 45 días desde que se pronunció el GACH) y además por lo inoportuno de las medidas sociales y para apoyar empresas, cuando más de siete mil ya cerraron.

 Un poco de imaginación y visión estratégica no vendría nada mal por parte de un partido que representa el 40% de los electores.

La mejor frase sobre este tema que he leído en estos tiempos es del economista y escultor Ricardo Pascale "La tiranía del corto plazo nos consume, el futuro no está en el debate". Debe ser por esa extraña combinación de la estética de las formas y el rigor de los números. Es en 14 palabras una sentencia sobre nuestro tiempo.

En realidad, además del refugio en el corto plazo, el Uruguay político, nos raspa, muestra la falta de valentía por arriesgarnos en las previsiones y en las medidas. La política describe y poco más.

Ahora vayamos a las tres llaves. En este gobierno hay tres llaves, una, grande, gigantesca, a veces prepotente es la llave del presidente Lacalle. La usa como un mandoble, las otras dos son del Partido Colorado y Cabildo Abierto, sin las tres llaves el gobierno no funciona. El principal lubricante, motor e impulso es golpear al Frente Amplio, evitarlo, disminuirlo.

Pero sería bueno que las dos llaves menores, pero fundamentales sepan que ellos cargarán con todas las responsabilidades y los méritos, que van disminuyendo aceleradamente.

Les pasan por arriba a sus propuestas, su ministro "central" Salinas hace notorios méritos ante los ciudadanos, pero la situación va mucho más allá. La lentitud planificada del gobierno, las disputas camufladas con el GACH, con la logística en la vacunación, la demora y la fría especulación sobre las ayudas a las ollas populares, que en 17 departamentos se hacen a través de las Intendencias y en la zona metropolitana a través de una organización recién creada por el Partido Nacional, una ONG a la medida para encauzar las ayudas alimentarias. Todo hecho con cara de ángeles, no los exime de nada.

Nadie serio en este país, ni a nivel empresarial, económico o social, ve, percibe un debate y una elaboración seria sobre el futuro. Ni siquiera en los periodistas serios.

Y la pandemia terminará, durará todavía suficiente para hacernos bastante daño, pero al final, con la tercera dosis de la vacuna o no, se irá terminando. La herencia maldita dejará de surtir efecto y cada uno tendrá que asumir plenamente sus responsabilidades. Cada llave y cada aspirante a tener la suya.

Y todos deberán rendir cuentas sobre la realidad, sobre cómo funciona en serio su gobierno, sus servicios, su limpieza y no sus versos, sus inversiones, sus estrategias de desarrollo, su sentido real del cambio y su prolijidad en el manejo de los dineros públicos. Todos estaremos muy atentos.

En un país politizado al extremo como el nuestro, se vive de realidades, pero también de ideas, de la capacidad de desatar certezas y energías, de asumir riesgos y de construir mayorías nacionales, adecuadas a cada momento histórico. Las llaves deberían servir sobre todo para eso y no para empotrarse en la cerradura y en los sillones del poder.

Esteban Valenti
2021-05-03T06:27:00

Esteban Valenti

Periodista, escritor, director de Bitácora (bitacora.com.uy) y Uypress (uypress.net), columnista de Wall Street Internacional Magazine  (wsimag.com/es) y de Other News (www.other-news.info/noticias). Uruguay