El carácter de la crisis actual (Abordando eso gris, que parece la teoría)

Jorge Aniceto Molinari

10.05.2018

Todos reconocen la crisis, pero de ahí a caracterizarla y definirla hay un paso que les está resultando intransitable a caracterizados especialistas en la materia de las más diversas ramas del conocimiento humano. Por lo que pedir soluciones programáticas parece en la práctica imposible.

Hasta se habla de renovación “ideológica”, de nuevos programas, pero no conozco, puede ser por ignorancia, que a alguno de estos renovólogos se les caiga una idea y si se afirman en la pureza de sus intenciones que no es nuestra “intención” poner en duda.

¿Entonces qué sucede? El ahogo hace que muchas veces sectores de la “burguesía” asuman que es necesario un cambio. Esta es la razón no ya del dejar hacer a la guerrilla cubana a principios de la década de los cincuenta, sino de muchas de las razones de apoyo a gobiernos progresistas en el mundo, por sectores que luego los enfrentan. Hay episodios en la historia que son producto de estas contradicciones, por no ir más atrás, lo que fue la aventura del tren blindado en el que viajó Lenin a través de Alemania.

Ahora una vez que asumiste el gobierno, y aún peor si es desde la izquierda, tenes que hacerte cargo de todo lo que pasa. Con el agravante, de que la soberbia hace que esos gobernantes pasen a explicar para mantenerse en el poder que lo que están haciendo es de maravillas. Y no solo en la izquierda; pongan atención a los discursos de Rajoy en medio del berenjenal de la corrupción.- Su argumento es que lo que él hace es lo que se puede hacer y lo demás es voluntarismo y utopía, con el agravante que la oposición no sale del plano de la denuncia de la corrupción – que existe y es grave- en donde nadie propone nada en el terreno del hacer político programático. Hoy no hay un panorama por fuera del mundo de las inversiones y ese mundo está en un estado creciente de putrefacción, pues las inversiones están privilegiando la industria de guerra, sabiendo la acumulación de capitales en búsqueda de una rentabilidad agostada.

En el Uruguay por ejemplo, hace 12 años que la economía crece, se ha atendido la fractura social y se han destinado recursos a la salud y la vivienda en mayor cantidad que en los gobiernos anteriores. Los salarios se acuerdan y todo el mundo sabe que lo primero que harían sectores de los partidos tradicionales en un nuevo gobierno sería dar marcha atrás en esta situación. Por otra parte el surgimiento de otras fuerzas no innova en lo que es una realidad política ya generalizada en el mundo, y donde las estatizaciones muchas veces necesarias para resolver coyunturas, no pueden resolver la marcha general de la economía, así como la apertura incondicionada de la economía ya no generaría nuevas inversiones sino la salida (de esas inversiones) hacia otros lugares del mundo de las actuales (un ejemplo de esto es el gobierno de Macri). Ahora todos sentimos de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, que la cosa se agrava y que es necesario hacer algo distinto de lo que hasta ahora se viene haciendo. Mujica lo dijo en la ONU (setiembre 2013), pero salvo este humilde servidor nadie parece haberle dado pelota, y ni él se acuerda de lo que dijo.

Lo primero es entender que estamos amasados con el mismo barro, no hay buenos de un lado y malos del otro, somos protagonistas de un sistema que nace, se desarrolla y muere, y se necesita que eso se entienda.

Se trata de construir y para ello es necesario recurrir a los aportes de la ciencia, en este caso la política, la sociología, la sicología, etc. etc.

En este terreno, ha habido hasta ahora, una sola vez en la historia conocida y difundida donde se propuso una conducción política en base a una construcción basada en documentación de esa naturaleza. Esa construcción fue la que condujo Lenin, y lo llevó frente a la tragedia de la primera guerra mundial a triunfar en la revolución rusa.

Fueron 7 años de enseñanza política al más alto nivel, donde cada paso quedó documentado a través de lo que son los 55 tomos de las obras completas de Lenin.

Luego de la guerra la predominancia del modo de producción capitalista retomó su desarrollo, con convulsiones que terminaron incluso con una nueva, mayor y terrible guerra mundial y el uso ya asesino de armas nucleares.

Lenin fue derrotado en 1924 y sobre la base del prestigio de la revolución se construyó la caricatura del socialismo, que muchos toman como verdadero, por estupidez o por conveniencia como hacen sectores burgueses cuando quieren desprestigiar las ideas que tuvieron su auge en Lenin.

Cuánto cuesta aún hoy explicar que socialismo no es un modelo nacional de competencia con el capitalismo, sino que todo modo de producción nace, se desarrolla y muere, y que de lo que se trata es de ayudar a morir en paz a la predominancia del modo de producción que hoy está vigente, llegando claramente a los límites universales posibles de su desarrollo.

Cuanto idiota hay en la vuelta –sin éxito- tratando de explicar que el capitalismo tiene posibilidades ilimitadas o como contrapartida, la de los sectores infantiles, tratando de explicar como con voluntad, en cada Estado se puede hacer lo que se quiere, al estilo de los viejos cooperativistas y su sueño de la empresa propia sin patrones.

Jorge Aniceto Molinari

Columnistas
2018-05-10T09:31:00

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