Mundo Jurásico, de Colin Trevorrow

Mathías Dávalos

16.06.2015

Dirección: Colin Trevorrow. Guion: Colin Trevorrow, Derek Connolly, Rick Jaffa, Amanda Silver. Fotografía: John Schwartzman. Música: Michael Giacchino. Producción: Steven Spielberg, Frank Marshall, Patrick Crowley, Thomas Tull. Elenco: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Ty Simpkins, Nick Robinson, Vincent D'Onofrio, Irrfan Khan. 124 minutos. 2015.

En junio de 1993 se estrenó Parque Jurásico, una de las películas más célebres de Steven Spielberg, director que en noviembre de ese mismo año lanzó otro film decisivo en su carrera: La lista de Schindler. Un blockbuster histórico sobre un parque de dinosaurios y un inolvidable drama histórico sobre el Holocausto Judío. Efectos especiales de vanguardia que revitalizaron el concepto de cine de matiné por un lado y un relato en blanco y negro que exaltó la condición humanista del cine por otro.

Por su contribución al cine, afirmar que Spielberg es un genio como directoraunque cuenta con films menores como 1941, La guerra de los mundos, Caballo de guerra a estas alturas no debería ser noticia para nadie. Junto con Charles Chaplin y Walt Disney han sido los realizadores más populares que ha dado el arte cinematográfico. Estos tres autores comparten desde la narración una idea cardinal: todo es posible en la pantalla siempre y cuando se respete el "corazón" de la historia.

En el caso del Parque Jurásico de Spielberg, film basado en el homónimo best seller de Michael Crichton (1990), la premisa es contar las vivencias en un centro zoológico con temibles dinosaurios sin perder el núcleo del relato (en Spielberg se basa en la ausencia de la figura paterna en los niños como en E.T., el extraterrestre de 1982, junto con el preciso manejo de climas y del suspenso como en su clásico Tiburón, de 1975) y no perderse ante una colosal producción con impactantes efectos especiales.

En Parque Jurásico además se evidencian el tributo de Spielberg a Disney en su calidad de entertainer, su incesante condición de niño que disfruta en una gran juguetería, y su talento como narrador clásico heredado de Frank Capra y de John Ford. Algo que Colin Trevorrow (Safety Not Guaranteed, 2012) intenta explotar en Mundo Jurásico, nueva entrega de la saga tras Parque Jurásico, El mundo perdido (1997), ambas dirigidas por Spielberg, y Parque Jurásico III (Joe Johnston, 2001, con Spielberg como productor).

En esta nueva película han pasado más de veinte años del fallido proyecto del Parque Jurásico. En la actualidad se ha convertido en un Mundo Jurásico. La isla Nublar es un centro de atracciones colmado de turistas a la manera de Disneyworld. Un evidente guiño de continuidad por parte de Trevorrow al universo Spielberg/Disney.

A la manera de la narración clásica destacada en el cine americano durante las primeras décadas del siglo XX encabezada por D.W. Griffith, hay un énfasis en las coordenadas del relato primario. Simple y recurrente como a lo largo de la saga: parque de dinosaurios, algo sale mal, escape del monstruo (en este caso un híbrido Indominus Rex), terror y acción mientras en un plano paralelo se desarrollan los personajes dentro de estereotipos tradicionales.

Por un lado, el cuidador de los dinosaurios, Owen Grady, es un exmilitar en busca de la redención. Aquí hay un mérito: el personaje no se lamenta de su condición o de su pasado en la guerra, la que parece rechazar. Su trabajo es atender a los dinosaurios. Es interpretado por Chris Pratt (Guardianes de la galaxia, 2014), quien está a la altura en un rol ya impuesto décadas atrás por Spielberg: intrépido y atlético a semejanza del aventurero Harrison Ford en Indiana Jones que a su vez se basa en el arquetipo del cowboy de John Wayne ideado por el referente John Ford. Pratt goza de fotogenia en las escenas cargadas de efectos especiales y persecuciones de dinosaurios, además de contar con las mejores líneas del guion.

Por otra parte, la presencia femenina. La heroína. Claire Dearing es la supervisora del parque. Fría como un revólver y además pésima tía de sus dos sobrinos que llegan a visitarla por unos días. Interpretada por Bryce Dallas Howard (La aldea, 2004; Manderlay, 2005), también cumple con algo ya conocido. La evolución del personaje: de vestir un traje blanco inmaculado a terminar en harapos tras la aventura; y de un comportamiento a otro diferente con sus sobrinos a la manera del paleontólogo Alan Grant (Sam Neill) en la primera entrega de la saga. Su personaje es el de mayor desarrollo a lo largo del film.

En estos dos personajes, en la relación entre Owen y Claire, radica una apuesta de la película más allá de la obviedad de generar un colosal entretenimiento con efectos digitales que resalten la presencia y acecho de los dinosaurios. También hay personajes menores, presos del estereotipo: el villano Vic Hoskins (Vincent D'Onofrio), tosco jefe militar que quiere robarse los dinosaurios para usarlos como armas de guerra; y los niños, los sobrinos Zack y Gray (Nick Robinson y Ty Simpkins) que poco aportan a la historia si se tiene en cuenta lo visto en las entregas previas de la saga: niños que enfrentan la separación de sus padres y que afianzan su relación durante la aventura, al perderse en la isla.

Esta cuarta película confirma la vigencia de los dinosaurios en la gran pantalla, con nuevos efectos digitales (adecuado el recurso 3D) y de sonido (Michael Giacchino rinde tributo a John Williams). Pero todo se presenta bajo la inevitable sombra de Spielberg y con muy poca libertad y aporte de Trevorrow como realizador. En un guion mediocre, escrito por cuatro personas (incluido Trevorrow), entre la cantidad de guiños del alumno al maestro están los interesantes: el tiburón como bocado para un colosal Mosasaurus en el acuario, la mención al didáctico Mr. ADN y la estatua en honor al artífice del parque, el doctor Hammondasimismo homenaje al fallecido actor y director Richard Attenborough. También están los guiños ingenuos: la remera de un empleado nerd que recuerda al Parque Jurásico de los años noventa, la cabra como carnada... Pero el más importante resulta un fracaso: el Indominus Rex, la evidente estrella del film, es infinitamente más torpe y menos temible que el Tyrannosaurus Rex, aquella joya audiovisual creada por Spielberg en 1993, digna deudora del clásico Tiburón. En Mundo Jurásico a Trevorrow, entre tanta pompa digital y millones de dólares de producción, le faltó lo básico, la gran enseñanza de Spielberg: encontrar el "corazón" de su propia película.

 

Fotos: Universal Pictures

Mathías Dávalos
2015-06-16T14:36:00

Mathías Dávalos

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