¿Buen año? Esteban Valenti

19.01.2026

Es de estilo al reiniciar la publicación de un medio, en este caso Bitácora, desearle a nuestros lectores y columnistas buen año. Sería una enorme hipocresía, este es el peor inicio del año que yo recuerde en mi larga vida y en realidad desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hace 81 años.

En cuanto a los peligros que nos amenazan, son muy superiores al segundo conflicto bélico mundial, estamos caminando por un pretil muy estrecho al borde de una guerra termonuclear. Si algún iluso cree que la guerra tendrá dimensiones limitadas, el peligro es la destrucción de toda forma de vida sobre la tierra, el mar y la atmósfera. La cantidad de armas nucleares acumuladas en 9 países es actualmente es 12,241.

El arsenal global actual (estimado en unas 12,241 ojivas) tiene una potencia conjunta de aproximadamente 3,000 a 4,000 megatones (4,000,000,000 de toneladas de TNT). La bomba de Hiroshima fue de 0.015 megatones. El arsenal actual equivale a 3,500 megatones. El arsenal nuclear mundial equivale a unas 233,000 bombas de Hiroshima. En resumen con solo una fracción destruiría la posibilidad de vida sobre la tierra.

El ataque de Estados Unidos a Venezuela, la captura de Maduro y de hecho el golpe de estado de Trump para apropiarse explícitamente de todas las riquezas petroleras y minerales de ese país, es solo el comienzo. Es gravísimo, fue posible por la entrega total del Comandante en jefe de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) Vladimiro Padrino López, al que se sumaron antes o después del ataque, todo el resto del gobierno supuestamente madurista, ahora ejecutor de las órdenes de Trump.

A partir de esta destrucción total de la Carta de las Naciones Unidas y por lo tanto de la propia ONU, siguieron amenazas directas de Trump a Dinamarca (Groenlandia), Irán, México a Cuba y antes a Canadá y a Colombia. Su desmadre no tiene límites.

Simultáneamente, la ICE, la policía migratoria militarizada norteamericana, con el asesinato de Renee Nicole Good, una madre de 37 años que fue asesinada a tiros por un agente de ICE el miércoles 7 de enero de 2026 en Mineápolis, Minnesota y sobre todo con la férrea defensa de ese crimen por parte de Trump y sus cómplices, se abrió un nuevo y muy peligroso desbarranque legal en los EE.UU. A ello debe sumarse el total desprecio del Presidente por las resoluciones del Congreso en relación a limitaciones para nuevos ataques e invasiones a otras naciones. Es en conjunto una paulatina destrucción del orden constitucional de los EE.UU. que no tiene antecedentes en toda su historia.

No podemos seguir describiendo la situación, aunque esta aporte novedades terribles cada día, tenemos que intentar analizar las causas y los posibles desarrollos.

¿Es solo la demencia sin límites de Trump, la causa de esa ola de barbarie? ¿Hay ejemplos similares en la historia? ¿Qué papel están jugando las diversas potencias y organizaciones internacionales? ¿Existe alguna posibilidad de frenar esta escalada bélica de los EE.UU. apoyada incondicionalmente por Israel?

Lo que queda claro es que el ataque a Venezuela no fue un rapto de locura, fue un plan preparado minuciosamente y ejecutado con el apoyo de un gran traidor y delator, el general Vladimiro Padrino López, al que se sumaron posteriormente toda la cúpula madurista. Todo el plan comenzó en agosto del 2024, con el reclutamiento de Padrino López por la CIA a cambio de impunidad y una total sumisión al gobierno Trump.

Se trata de un nuevo nivel más feroz de la doctrina Monroe sobre la base de que toda América, incluido México y Canadá, son parte del dominio obligatorio de los EE.UU para asegurarse recuperar su capacidad de definir los destinos del mundo y para contar con los recursos necesarios para su propia economía. La lucha contra el narcotráfico es un pretexto ridículo. ¿Ustedes vieron una intensificación en los EE.UU. de la lucha contra las drogas y sus propios carteles? Nada de nada.

Las ambiciones imperiales de Trump no tienen límites, por ello incorporó a Groenlandia, amenazando a un aliado histórico como Dinamarca y poniendo en discusión la existencia misma de la OTAN. Son sin dudas las enromes riquezas petroleras y en tierras raras que tiene la isla más grande y despoblada del mundo, pero sus objetivos van mucho más allá. Son una redefinición global del concepto mismo de imperialismo. Que va más allá de los viejos imperios coloniales.

La experiencia histórica que podemos considerar es el proyecto de dominación mundial del nazismo de Adolfo Hitler, el mismo delirio de grandeza y dominación global.

La economía de EE.UU. con toda la política arancelaría alocada de Trump, el año 2025 creció apenas el 1.3% y para el 2026 se prevé otro 1.3%, ocupando los últimos lugares de la tabla mundial. No tira.

El gran peligro global es múltiple, por un lado la disputa a nivel tecnológico, de crecimiento y de crecientes relaciones económicas, comerciales y de inversiones de China, por otro lado los serios peligros para el petrodólar, el instrumento que le permite a los EE.UU. imprimir billetes sin límite alguno y manejar la moneda principal de la economía mundial. Las amenazas a los petrodólares vienen desde múltiples frentes, del BRICS, de Rusia, venían de Venezuela e incluso de los países del golfo.

Trump quiere contener ese avance extremadamente peligroso para el futuro de su país y sabe que el campo de maniobra diplomático se ha reducido totalmente. Le quedan las armas.

Rusia, ha sido puesta a prueba, en estos momentos su interés, su preocupación es Ucrania y tiene pactado con Trump la libertad para continuar su ataque y completar sus objetivos. Si además el desborde de Trump pone en peligro la OTAN, todo ganancia. Lo cierto es su reacción ante el ataque a Venezuela fue más que tibio, sabiendo perfectamente que las armas rusas en territorio venezolano estaban en un estado calamitoso.

China que tiene mucho dinero y prestigio para perder con el ataque a Venezuela, ha sido un poco más dura en sus declaraciones, pero tiene clara una cosa, que le faltan de 5 a 8 años para tener una capacidad nuclear de respuesta a los EE.UU. tiene 600 armas nucleares contra 5.200 de Washington. Todos preveían que China aprovechando el clima internacional atacaría e intentaría recuperar Taiwani. Por ahora solo más declaraciones.

El tema central es la capacidad y el miedo nuclear, utilizado por Trump de manera desembozada. Él sabe perfectamente que la única manera que existe a nivel militar de paralizar sus fuerzas es llegar al uso del poderío nuclear ruso.

Durante toda la guerra fría y la carrera armamentista el miedo fue el elemento fundamental, nadie quería llegar el extremo de un exterminio de la humanidad. Trump juega con esa carta, nadie se arriesgará a un ataque nuclear. Es un juego suicida, su escalada puede pisar a Rusia o a China en lugares sin retorno y obligarlos a reaccionar.

El miedo tiene un efecto disuasorio, mientras frena todo tipo de reacciones militares nucleares, cuando se rompe, no tiene límites, es el final.

Pensar que las ONU, que cualquier organismo internacional puede detener a Trump es una ilusión, los BRICS podrían estar jugando un papel mucho más activo, dentro de esa alianza hay tres potencias nucleares (Rusia, China e India) y una superioridad en las fuerzas convencionales aéreas y terrestres muy importante, incluso ante los EE.UU.

Un choque directo de las fuerzas no nucleares, terrestres, aéreas, marítimas, tecnológicas entre las potencias, no está en los cálculos de nadie, ni de los EE.UU. Trump es un nazi ideológico y amoral, pero no es estúpido.

El resto del mundo, se pronuncia mientras los sectores de la ultra derecha avanzan en muchas latitudes. Que es el otro objetivo importante de Trump. Y lo está logrando.

Hay un factor que debe considerarse, la capacidad de resistencia y protesta del pueblo norteamericano, que en estos momentos a nivel de decenas de miles de personalidades, de multitudes en las grandes ciudades está alcanzando niveles de protesta superiores a las protestas por la guerra de Viet Nam. ¿Puede esa enorme fuerza ciudadana frenar o desestabilizar al gobierno Trump? Es la pregunta más importante de todas.

No debemos nunca dejar de considerar que la estupidez, no es un factor clínico, es una condición utilizada por el fascismo el nazismo para lograr incorporar a sus aventuras a sectores fundamentales de una sociedad. Y vaya si hay enormes sectores norteamericanos que han sido ganados por la estupidez trumpista.

Una prueba fundamental la tendremos a partir de marzo con el inicio de las elecciones internas y posteriormente de las elecciones de medio término.

El pesimismo, la resignación y el desinterés son armas muy poderosas en manos de la nueva política imperial y ante sus crímenes, pero la respuesta no puede ser una mirada superficial, sin observar a fondo los cambios que se han producido y se están produciendo. La batalla por la paz, mucho más que durante la guerra fría, hoy juega un papel fundamental, central, único y debería ser lo más popular y amplia posible.

¿Es medianamente sensato desearnos un buen año?

Esteban Valenti
2026-01-19T06:20:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es) y de Other News (www.other-news.info/noticias).