"Camioconvocados". Fenando Gil Díaz
12.06.2026
Aparecieron de forma demasiado coordinada como para creerles su ajenidad con cualquier corriente ideológica o político partidaria. Quedaron embretados por la realidad y un archivo que los dejó expuestos con sus propios argumentos ya que muestran descontento ante la suba del gasoil cuando el precio actual es menor al que padecieron en el año 2022 en que no se los vio hacer manifestación alguna, tal como lo expresó claramente la ministra Cardona.
Su principal vocero es un manifiesto militante nacionalista que se ha expresado claramente en contra de la administración frenteamplista en sus redes sociales. Acá hay gato encerrado sin lugar a ninguna duda, y si bien la libertad de expresión es un derecho irrenunciable, la coherencia es una condición imposible de soslayar a la hora de "camioconvocarse"...
Cuando hay un descuento,me tiro de cabeza... ¡a protestar!
Según refieren los protagonistas de esta movida, no les pesó el precio del gasoil para venir vacíos (es decir sin carga) desde los rincones más alejados del país y llegar a la capital para hacer oír su protesta. Un flete de esas características es a pérdida absoluta, y a estar por los números que manejaron los "camioconvocados", estamos hablando de unos cuantos cientos de miles de pesos quemados para la ocasión.
Claro que toda protesta tiene su fundamento para el raciocinio de los protestantes, pero a estar por la pobreza argumental esgrimida por sus voceros, algo falló a la hora de tener claras las consignas. Porque alegar el alto precio del gasoil cuando este es inferior al que se fijó en el año 2022 bajo la argumentación de la guerra de Rusia con Ucrania y pasada la pandemia, no resiste el archivo. En aquel momento no se los vio marchar para la capital ni salir a las rutas nacionales para manifestar su descontento.
Por eso, como perro que me reconozco, olfateo que acá hay gato encerrado y tiene relación con la férrea negativa a ser controlados en sus recorridos, cargas y/o habilitaciones de las respectivas unidades. En otras palabras, añoran los tiempos de Luis Alberto Heber al frente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, cuando dejó sin efecto el SICTRAC (Sistema Integral de Control de Transporte de Cargas), con fecha 1º de abril de 2020. Es decir, ni bien arrancó el gobierno multicolor de Luis Lacalle Pou.
Una medida que trajo sus nefastas consecuencias y no solo en materia de transporte, las peores consecuencias repercuten hasta hoy en la inseguridad.
En efecto, aquella medida tuvo una de sus primeras consecuencias con un trágico accidente ocurrido en los accesos de Montevideo cuando un camión que circulaba en absoluta infracción sin habilitación ni permisos vigentes (gracias a la eliminación de los controles, es decir del SICTRAC), colisionó con uno de los puentes que atraviesan los accesos y con la desdichada consecuencia de caer sobre un automóvil produciendo la muerte de su ocupante al que se le sumaron varios heridos. Por entonces, integrantes de la Intergremial del Transporte se expresaron de forma contundente que, "De estar funcionando el Sictrac, ese camión no hubiera tenido el accidente porque no habría estado circulando", según palabras de Mauro Borzacconi, de la Intergremial de Transporte Profesional, a Montevideo Portal en su edición del 17/11/2020.
Pero a esas consecuencias se le sumaron otras mucho más graves todavía pues esta medida tomada a un mes de haber asumido la nueva administración, liberó la circulación de mercaderías "y otras yerbas" por las rutas nacionales llevando al país a una suerte de zona liberada para la región que leyó bien y rápidamente el crimen organizado. No tengo ninguna duda que esa decisión fue el detonante principal que llevó al Uruguay a dejar de ser un país de tránsito de la droga que viajaba hacia Europa para pasar a un grado superior convirtiéndose en un país de acopio. La droga ya no solo pasaría por nuestras rutas, se quedaría acopiada en galpones para luego ser exportada. El negocio regional encontraría así un depósito con vista al mar y salida exprés al Norte Europeo, principal destino de los alijos acopiados.
Pero la nefasta decisión no solo impactaría en convertirnos en depósitos de cargamentos de drogas, ya que esos cargamentos requerían custodias y allí había oferta para mano de obra criminal que hubo que dotar de armas y a los que se les pagaría con parte de esa droga cuyo destino principal sería abastecer el microtráfico, o sea las bocas de drogas.
Claro que el mercado uruguayo es muy pequeño y poco atractivo, por lo cual el principal negocio siguió siendo la exportación a Europa. Pero, chico y todo, generó un incremento de la violencia ya que esas custodias armadas se convirtieron en bandas criminales que pujan por defender sus territorios generando cruentos enfrentamientos con sus rivales. Así se fue cerrando el circulo perverso de la violencia que hoy impacta en las cifras de homicidios.
Todo esto sin mencionar la incidencia de un pasaporte exprés otorgado cual salvoconducto al gerente de la hidrovía Paraná- Paraguay, (Sebastián Marset), cuyos cargamentos salieron por el puerto de Montevideo. Un elemento que también pesa en el entramado de la situación de inseguridad generada por esa condición de país de acopio al que se elevó el país.
En ese contexto, en lo que refiere a la situación de inseguridad la ecuación parece clara, representamos un mercado chico que no es posible repartir para todos los que pretenden quedarse con la mejor parte, y esa cuestión es la que lleva a la escalada de violencia que está instalada en el país.
Ahora bien, volviendo a los "camioconvocados", ¿cuál es el interés genuino de su movida?, porque queremos creer que no es la de ser parte de una cadena criminal que permita seguir abasteciendo los depósitos y aumentar la condición de país de acopio que es imperioso deshacer. Tampoco quiero creer que no quieren ningún tipo de control para poder circular con unidades que no cumplen con los mínimos requisitos de seguridad, porque sería como darse un tiro en los pies, exponiéndose a sufrir accidentes o provocarlos con consecuencias para terceros.
La movida parece demasiado burda y sus voceros contribuyen a ello con una argumentación pobre y contradictoria con similar situación anterior en la que hicieron mutis. Las gremiales del rubro y el propio PIT-CNT reconocen la anacrónica movida y la increíble plataforma que promueven.
El politólogo Gerardo Caetano en nota de Búsqueda fue tajante con la situación política que atraviesa el gobierno de Yamandú Orsi. Antes los gobiernos tenían 3 años de gestión y en los últimos dos se abría el abanico electoral. Hoy la situación es diametralmente distinta y la oposición no da ningún día de tregua a un gobierno que ha cometido errores pero que ni por asomo se asemejan a los entuertos de corrupción y despilfarro del anterior multicolor.
Esta vez el palo en la rueda vino en camión, desde muy lejos y pagando un gasoil más barato que en 2022.
Pero estos camioconvocados no son como el Presidente y, cuando ven un descuento, protestan.
Es que hasta protestar es más barato con un gobierno del FA.
el hombre miraba precios,
el perro ladraba una rebaja...
Fernando Gil Díaz