¿Cómo serán las próximas elecciones en el Uruguay? Ruben H. Díaz
22.10.2026
Vamos hoy a observar algunas fortalezas y debilidades de la oposición. La principal fortaleza es Lacalle Pou. La mayor debilidad es el Partido Nacional, es muy débil electoralmente para enfrentar al Frente Amplio.
Es casi imposible ganarle la elección al Frente en segunda vuelta, si el Partido Nacional esta por encima del 10 de diferencia en contra en la primera vuelta. Vamos a los datos objetivos. En las elecciones de primera vuelta del 2019 el Frente Amplio saco 39.02% y el Partido Nacional 28.82%. En las elecciones del 2024 el FA tuvo el 43.94 de los votos y el PN 26.77.
A nivel mundial, se sabe que es muy difícil, ocurre muy pocas veces, que el primer candidato que gana en primera vuelta y tiene diez puntos o más de ventaja pierda en la segunda. Se da en muy contadas oportunidades. El Uruguay no es una excepción. En el 19 apenas la diferencia fue de 10.38. Cuando gano Jorge Batlle (año 1999) el Frente tuvo 39 por ciento y el Partido Colorado estuvo casi en 33 por ciento.
El partido Nacional es una colectividad con una formidable presencia en el país a lo largo de su historia, pero tiene una peculiaridad casi siempre ha sido una segunda fuerza. En todas las elecciones de segunda vuelta que se registraron en el Uruguay, además, el frente Amplio aumento su respaldo, y en conjunto, los no frenteamplistas bajaron la votación. Porque en prácticamente todas las elecciones, los ciudadanos del primero y segundo confirman el voto, y en los demás partidos, no tienen jamás un comportamiento disciplinado y absoluto a uno de los otros dos candidatos. Eso ocurre en el Uruguay y en todos lados. Existen muy pocas excepciones.
En 2019, en primera vuelta, los partidos que integraron luego la coalición de gobierno obtuvieron el 52.95 por ciento de los votos válidos y en la segunda vuelta Lacalle el 50.79, en esa oportunidad Martínez saco 47.35. Lacalle acabo triunfando por 37 mil votos.
En 2024 toda la coalición que había respaldado al gobierno de Lacalle saco el 46.97 por ciento en primera vuelta y en segunda vuelta 45.94. Orsi gano con 49.77 que fueron 93 mil votos de diferencia.
El Partido Nacional en el 2019 tuvo el 28.62 por ciento de los votos y en el 2024 el 26.77 en la primera vuelta. El frente en la primera vuelta esta por sobre el 39 por ciento de los votos. Lo normal es entre el 43 y el 46. Con esas diferencias es casi imposible, como lo ha sido hasta ahora, ganarle.
Todos los grandes líderes tienen más opinión que sus propios partidos. O casi todos. No puede llamar la atención que Lacalle Pou tenga más opinión que el Partido Nacional. Como se ha visto. En la próxima elección tendrá con cierta significación el apoyo del Partido Colorado y poco más. En las cuatro elecciones que gano el Frente sucedió esa situación. Con blancos y colorados no alcanza. Tuvo que aparecer un outouser, Manini, para que ello sucediera. También es cierto que nadie tiene la culpa de la falta de sentido político del General. Pero eso es lo cierto. Partido Independiente y alguna otra cosita ayuda pero no mueve la aguja. Eso va a ocurrir en la próxima, elección. De vuelta.
El Partido Nacional tiene que estar por lo menos en un 35 por ciento. El Partido Colorado en 16 o 17. No es fácil. Más si votan con Lemas separados, porque ahí hay fuga de electorado colorado seguro en la segunda vuelta. Tampoco es imposible lograrlo. No se puede dudar de las cualidades de Lacalle Pou, que se va a jugar a fondo como siempre. Pero hay que ser realista.
Planteada así la situación, el diseño electoral de como se va a plantear la situación es decisivo. Pueden ir de vuelta las fuerzas no frentistas en lemas separados. Eso es desde el arranque asumir que no habrá mayoría parlamentaria y si fuga para la segunda vuelta. La otra opción es que El partido Nacional mantenga su lema y acepte participar en él a agrupaciones de menor entidad, por ejemplo, el Partido Independiente y Lust. Puede ser así, que lleguen a tener presencia parlamentaria, pero de repente con votos del propio Partido Nacional. La otra es que todos los que van a colaborar en un próximo gobierno voten dentro del mismo Lema. Blancos, Colorados, Partido Independiente, Lust y también Manini. Tienen que cuidar que todos voten bien. Si eso sucede Lacalle tiene una posibilidad de llegar de vuelta a la Presidencia- No tendrá una fuerza nueva que refresque a la coalición opositora, pero si una estructura que puede ilusionar y brindar una mística distinta.
El triunfalismo seria la peor opción. Nadie puede negarle vocación carácter y solvencia a Lacalle Pou. Pero necesita crear un clima de fraternidad y comprensión. Como lo tiene el Frente Amplio desde hace ya más de cincuenta años. En realidad, una mística A todo eso es preciso agregarle tecnología electoral, militancia e información seria y creíble. En esas patriadas también la suerte puede ayudar.
Después, Identidad Soberana, del Dr. Gustavo Salle, y otras fuerzas menores, pueden jugar un papel decisivo. También hay que tener acercamientos y entendimientos si es posible. Los márgenes son estrechos y pueden ser decisivos. Todavía faltan dos años. Una vida o un suspiro. Depende mucho de las formas, incluso por encima de contenidos, de que se aprovechen las oportunidades o se desperdicien. Nadie va a regalar nada.
Ruben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias