¿Cúando le van a dar el premio Nobel de Economía a Julio Velarde Flores?Rúben H. Díaz

26.08.2026

Julio Velarde Flores es el Presidente del Banco Central del Perú en los últimos veinte años. La nueva presidente, ya lo ratifico en él cargo durante su gestión. No es conocido por casi nadie. En primer lugar, los peruanos, que no saben quién es ese compatriota ejemplar, por el cual tienen un país estructurado, con una economía estable, y que hace dos lustros viene dando un crecimiento económico a su país superior al medio del mundo global.

Si los de Oslo fueran lógicos, los premios nobel de economía, no se los debían dar solo a los académicos sino también a quienes tienen la mejor gestión desde el gobierno en esta materia. Tal vez no haya hoy ninguno en el mundo, mejor que Velarde. El crecimiento económico global promedio de este tiempo fue del 3.5 por ciento anual en estos últimos veinte años. Y ello mantuvo por los resultados de China e India. Los dos gigantes asiáticos. El promedio de América Latina en ese lapso fue de 2.2. El registro del Perú e fue de 3.7. Este resultado se aprecia más aún si tenemos en cuenta que el crecimiento demográfico de este país es 1.1.

Muchos se preguntan como el Perú, en los últimos veinte años tuvo diez presidentes, con un promedio de dos años, en medio de escándalos de corrupción de todo tipo, y sin embargo siguió funcionando con estabilidad, sin la violencia que tuvo hasta los inicios de la década del noventa del siglo pasado y con mayor bienestar en este lapso. Esto es la prueba evidente que la peor corrupción no la hacen los particulares ni los políticos. La peor corrupción es del Estado, cuando emite moneda para cubrir su déficit. Los que se pasan la vida hablando de la pobreza, en realidad hacen muy poco para atacarla en serio. Lo acontecido en Perú, por si faltaba algo, es la prueba concluyente en esa materia. No se debe emitir moneda contra nada ni aceptar la inflación. Esa es la clave de Velarde.

No es un gran académico. Su record no es destacado. Diría que mediocre. Obtuvo el bachillerato en economía en la Universidad del Pacífico en su país, lugar en el que termino siendo Rector años después. Tuvo una beca Fulbright.  También una maestría en la Universidad de Browm, Estados Unidos. Fue Presidente del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) entre 2003 y 2006. 

Nada excepcional. Lo excepcional fue su gestión. En los primeros quince años de labor en el Banco Central, el Perú creció en un promedio cercano al ocho por ciento. Parecía Perú un país asiático. Es claro que en ese tiempo las materias primas tuvieron precios excepcionales. Pero los países subdesarrollados si bien se beneficiaron, no alcanzaron al crecimiento del Perú. Durante la pandemia, el producto bajo un once por ciento. Ahora está en un tres y se espera que a ese nivel pueda estabilizarse. 

Julio Velarde, no es conocido, pero sin embargo puede saberse con certeza algunas características de este gran personaje. Vivió para ser útil a su país. Nunca le gusto la notoriedad ni el éxito personal. Si una busca en los medios, o ahora en la inteligencia artificial, como yo lo hice, no puede obtenerse casi ningún dato de él. Te dicen sus estudios, la fecha en que nació (30 de julio de 1952) y muy poco más. Mantiene en el anonimato a su familia. No se sabe el nombre de su esposa e hijos si los tiene. No quiere para ellos la notoriedad. Aparece en los medios con el Presidente de turno cuando lo vuelve a nombrar Presidente del Banco Central para un nuevo período. Con eso le alcanza.

Julio Velarde es la espalda del Perú por veinte años de exitosa gestión. No es un corrupto, porque en 20 años si lo fuera no podría haber pasado inadvertido. Tampoco un cruzado contra la corrupción. Le alcanza con cumplir su función, Un raro en un mundo en el cual un político o economista en cargo público por unos meses, apenas pone un ladrillo y ya está pensando en la Presidencia.

Algo hay que decir sobre el Perú en positivo. Velarde pudo hacer su formidable tarea por dos políticos: Fujimori y Alen García. El primero, después de su golpe de Estado de 1992, hizo una Constitución donde fijo potestades y responsabilidades claras para el Banco Central. Le alcanzo con cuatro artículos, del 83 al 86. El más importante de todos, es el 84, porque impide que el gobierno emita dinero. Alen García fue quien lo nombro en el Banco Central el 7 de setiembre del 2006. Los diez corruptos que gobernaron el Perú desde entonces, no se metieron con el Banco Central, también con ello hicieron un gran favor a su Patria. 

Pero el tema del Perú, y su éxito en medio de un caos político, bien puede ser un hecho que nos haga reflexionar a todos. Tal vez nos esté abriendo la puerta para entender el futuro. En un mundo global que dio un paso irreversible al hacer perder fuerza a las ideologías hace casi cuarenta años. Ahora, el desorden de la sociedad global nos está diciendo que el pensamiento científico y académico es el verdadero poder. Que la democracia representativa del siglo veinte pierde también vigencia. ¿Acaso no puede ser que el verdadero gobierno esté en políticas que no se encuentran en la democracia formal?. Perú y esta experiencia nos da tal vez un camino. El de la convivencia entre las prácticas de democracias directa y de democracias representativas. Con consultas espaciadas (prácticas de democracia directa) para temas constitucionales y otras para ejecutivo, legislativo y asuntos locales con mayor frecuencia. La política partidaria cada vez tiene menos aceptación y espacio. 

Seria muy bueno, aunque fuera una vez, que otorguen un nobel de Economía a alguien que se remango y salió adelante desde la gestión. Que demostró carácter, inteligencia y honestidad.  Eso daría una visibilidad importante a nivel global a la buena praxis en la materia, y la posibilidad de un dialogo inteligente y positivo sobre la convivencia entre el mundo académico y político y sus roles en estos tiempos.  

 

Columnistas
2026-08-26T09:15:00

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