¿Dónde fue la felicidad?. Stefano Casini

11.04.2026

Sé que, para muchos lectores, hablar sobre los informes mundiales de la FELICIDAD, parece como una tomada de pelo, sin embargo, todos los años, hay un World Happiness Report elaborado por Gallup, quizás la más prestigiosa firma global de consultoría y análisis de datos.

 

En base a los datos recién publicados, en Norteamérica y Europa Occidental, la juventud es mucho menos feliz que hace 15 años. Los analistas atribuyen el aumento del descontento, al aumento de depresión y suicidios, vinculando todo con las redes. Sin embargo, esta versión claramente muy realística, no corresponde a un análisis rigurosamente científico. En el análisis realizado por GALLUP hay una pregunta muy curiosa: ¿Qué ocurre en el resto del mundo, donde la felicidad de los jóvenes no disminuye en comparación con la de los adultos, a pesar de las redes sociales que se comparten?  Entre los informes más creíbles, destacamos los de 2 de los más destacados críticos de redes sociales, Jonathan Haidt y Zach Rausch.  

Recogiendo las opiniones estadísticas de todos los involucrados,  jóvenes, padres, profesores y empleados de empresas de redes sociales, podemos llegar a la conclusión que la totalidad está de acuerdo que las redes son negativas y se relacionan directamente con la INFELICIDAD, en contra del bienestar de los adolescentes. Las evidencias académicas, recogidas especialmente en Estados Unidos, sobre el impacto causal del uso de las redes sociales en el bienestar, no se discuten.  

Según un estudio PISA, llevado a cabo con jóvenes de 15 años en 47 países, vemos claramente, que, los que usan redes sociales por más de 7 horas diarias, tienen síntomas relativamente graves de adicción y depresión, en distintos grados. Si pasamos al análisis por sexo, las chicas de Europa Occidental, padecen trastornos, de graves a leves, el doble que en otros países. Para los muchachos, la disminución es de casi medio punto en Europa Occidental y prácticamente nula en los otros 35 países.  

Según la mitad de los estudiantes universitarios norteamericanos, las plataformas de redes sociales no deberían existir. Las usan simplemente porque otros las usan, pero preferirían que no las usara nadie.  

Fuera del mundo sajón y Europa Occidental, las redes sociales no afectarían tanto la Felicidad, pero, según la plataforma. Todo es distinto en Medio Oriente y Norte de África, donde la "FELICIDAD" de los mismos grupos no bajó por el uso intensivo de redes sociales. Pero, parece ser, simplemente una visión que no se refleja en la realidad, ya que, los porcentajes de INFELICIDAD, son muy similares al resto del mundo, sin embargo, la diferencia en educación es abismal, desde una tasa del 99% de Francia a una del 70% de Egipto, donde las redes sociales son utilizadas por el 20% de la población, mientras que se trepa al 88% en Francia.  

Según jóvenes sudamericanos las plataformas más problemáticas, son las que tienen un uso pasivo y el principal contenido es visual, fomentando las comparaciones sociales, en un terreno dominado por la IA. Hay un elemento que coincide en todos los análisis. Los usuarios intensivos de redes sociales están en riesgo. Esto, sin embargo, no significa que no haya otros varios factores que bajan los índices de FELICIDAD. Varían muchísimo, según los continentes y sus culturas tan dispares. 

Imaginemos una chica de 15 años que vive en Afganistán, Irán, Irak, Yemen. Sabe muy poco de la vida, no puede estudiar, ni trabajar y puede ver a una hermanita de 9 años, casándose con un señor de 70 años, vestida de blanco y totalmente desnorteada. Este fragmento de sociedad, en realidad, no podría ser incluido en las estadísticas, a pesar que se trata de millones de mujeres jóvenes en el mundo, simplemente porque no tienen acceso a redes sociales. 

Todo lo expuesto hasta aquí, nos lleva a un debate político que, en varios países del primer mundo, ya tiene varios años. A fines del año pasado, el gobierno australiano aumentó el límite de edad para diez plataformas de redes sociales de 13 a 16 años. Dinamarca, Francia y España, están planificando regulaciones parecidas. Los responsables políticos, comenzaron a tomar en cuenta la peligrosidad del uso indiscriminado de las redes sociales que no afectan la felicidad solamente de los más jóvenes, sino la de todo el mundo. Desde hace décadas, los países nórdicos del primer mundo, son los campeones de Felicidad. Finlandia, no solamente aparece, mundialmente, como el país más "CULTO" y formado del mundo, también el más feliz. Por esto, tampoco nos podemos asombrar si, en los primeros puestos se encuentra Dinamarca, el país con mayor presión fiscal del mundo, superando el 46% y con un IVA del 27%. Paradójicamente, en el ranking de los países con la mayor aprobación de su sistema fiscal, Dinamarca está en primer lugar: ¿la razón?, Según las encuestas realizadas es porque posee los mejores servicios del mundo en Salud Pública, Educación, velocidad de trámites, acompañamiento estatal y soluciones reales de cualquier problema público. Paralelamente, Dinamarca tiene 0.83 homicidios cada 100.000 habitantes, contra los 10,3 de Uruguay, por ejemplo.  Según los datos analizados, los cambios en la felicidad desde 2006-2010 hasta 2023-2025, pasaron al doble en todos los países occidentales, entre los 136 países clasificados. Todos los países industrializados occidentales son ahora menos felices que entre 2005 y 2010. Quince de ellos experimentaron caídas muy grandes, con respecto a los 4 (todos nórdicos) que registraron importantes aumentos  de felicidad. Hay un dato que preocupa mucho a los países industrializados avanzados como Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que, de los 136 países auditados, se encuentran entre los puestos 122 y 133. Son muy infelices a los 25 años. 

Si miramos al mundo más pobre, el 90% de la población mundial, todo cambia!! Las personas del grupo etario más joven tienen hoy una mejor percepción de la vida que entre 2006 y 2010, en términos absolutos o con respecto a las personas mayores de 25. El bienestar de los jóvenes disminuyó solamente en Norteamérica, Nueva Zelanda y Europa Occidental, tanto en términos absolutos como en relación con los adultos. Lo que une el mundo son las emociones negativas, cada vez más frecuentes en todos lados. El miedo a la infelicidad aumentó en todo el planeta y se vincula, en la desproporcionada baja de solicitudes de trabajo sin especialización. En realidad, este sentimiento no tiene edades, es generalizado.  Siempre según el estudio, el grado de satisfacción con la vida,  es mucho mayor con bajos niveles de uso de redes sociales, mayor ignorancia y baja educación. A esto tenemos que agregar el uso de actividades en internet como la comunicación, las noticias, el aprendizaje y la creación de contenido, que se asocian a una mayor satisfacción vital, mientras que los video juegos y la navegación por ocio, se asocian a una menor satisfacción vital. Terminamos con un análisis sudamericano. Todo es relacionado al tipo de plataforma. Las plataformas para facilitar las conexiones sociales, se asocian a la Felicidad, mientras que aquellas impulsadas por contenido seleccionado con algoritmos, a la infelicidad. 

Stefano Casini es periodista. Empezó en Radio Clarín, su primer noticiero en 1968. Después continuó por L'Eco D'Italia, L'Ora D'Italia, Guía Financiera, suplementos en El País, El Observador, La República, fue 23 años Corresponsal  de RAI, Gente dItalia, 5 años de Radio TV Suiza Internacional y 2 años de CNN.

Columnistas
2026-04-11T02:53:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias