"La semana que cambio el mundo". Rúben H. Díaz

14.05.2026

La semana que cambio el mundo fue hace cincuenta y cinco años. La llamo así el Presidente Richard Nixon. Fue la primera visita a China de un Presidente de Estados Unidos en ejercicio de esa responsabilidad. Resulto cierto, cambio al mundo para bien.

Nixon estuvo en China del 21 al 28 de febrero de 1972. El 22 de mayo de ese mismo año, apenas dos meses después, el mismo Nixon, descendía en Moscú, para firmar con Brezhner un importante acuerdo para disminuir las armas nucleares. También para llegar a otros entendimientos en materia de comercio.

El mundo no era una maravilla por entonces. Todavía estaba vigente una guerra que Estados Unidos iba a perder. La de Vietnam. Asunto que también resolvió Nixon, El gran tema de discusión entre Mao y el Presidente americano era Taiwán. Kissinger había despejado el asunto en la nota que firmo en su visita previa a Pekin, como adelanto a esa entrevista. En ese documento China declaro a Taiwán un territorio Chino al cual no iba a renunciar. Estados Unidos por su parte, señalo que no era partidario de "dos chinas, ni de una China más Taiwán" pero que solo reconocería una solución pacífica aceptada por ambas partes. Excepcional trabajo, que sigue teniendo vigencia, las partes deben lograr una solución pacífica.

Richard Nixon Fue un gran Presidente de los Estados Unidos. Acordó con China para afirmar la paz mundial. Entendió la esencia del liderazgo de su país. Defender la libertad. Consolidar un mundo pacífico, en medio de una economía abierta, donde el comercio internacional prosperara. Todo eso se logró en esos años. El porcentaje de baja de la pobreza con relación a la población, es tal vez el más alto de la historia.

Eso no quiere decir que no existieran problemas, dificultades, guerras, crisis, pandemias. Pero lo fundamental es observar el momento en que el progreso, en su más amplio y justo sentido fue cierto y consolidado.

Nunca las relaciones entre China y Rusia fueron idílicas. Stalin, con el socialismo de un solo país, en medio de sus fatales purgas de los años treinta, marcó distancias del otro gran país socialista del mundo. Antes de 1948, cuando Mao llego al gobierno, ya habían tenido desencuentros estos dos líderes. En algún momento Stalin incluso estuvo más cerca de Chiang Kai-Shek. Cuyo régimen al final sucumbió ante el ejército rojo y termino en Taiwán sostenido por Estados Unidos.

Empezaba el momento del cambio en China con esta visita. Y de la cuenta regresiva para la Unión Soviética. Qué, teniendo el mayor Ejército de su tiempo, no abrió el régimen y dieciséis años después se desintegró.

Deng Xiao Ping, muerto Mao, después de vencer al grupo retardatario encabezado por su viuda, empezó con sus reformas. La primera fue la política del hijo único. Para detener el crecimiento demográfico. Tuvo esta principal importancia en la China del Oeste, la primera región que comenzó a disfrutar de las mieles de la apertura económica. Que prosiguió con casi cuatro décadas con crecimiento económico en niveles de dos dígitos anuales. Sin embargo, salvo la no reelección presidencial, no hubo transformaciones en el sistema político. El partido único se afianzó con la represión de la Plaza de Tiananmen, que costo once mil muertes en una noche. Lo que evitó que la protesta para el cambio en lo institucional se extendiera por el amplio territorio de ese país.

Estamos en un nuevo encuentro entre Presidentes de China y Estados Unidos. Sin embargo, los vientos soplan en otros sentidos. Volvió la reelección sin límites en el país asiático. Que afirma su posición en el mundo mientras su economía baja a un dígito de crecimiento lo que no le impide competir en tecnología con la primera potencia mundial. Con una posición de fuerza que le da ser el segundo producto bruto del mundo, acercándose al primero que sigue siendo Estados Unidos. Ahora Estados Unidos, se deteriora mientras su Presidente pierde la confianza del mundo. El gran liderazgo de la estabilidad y la paz, paso a una situación en que su Presidente crea los conflictos y cuando hace pronunciamientos importantes, lo que ocurre prácticamente todos los días, y a veces más de uno en la misma jornada, se caracterizan justamente por promover cambios que van en sentido contrario al que se propone.

El mundo predecible, de crecimiento y paz, que se edificó desde aquel encuentro entre Mao y Nixon, hoy gira en sentido inverso. Trump, en su primera presidencia, sin razón ni sentido destrozo la política de evitar la expansión del uso de la energía atómica con fines militares. Renunció a un acuerdo fundamental en esa materia, lo que conmovió al sistema internacional y sorprendió al mismo Putin. Que pretendió seguir con la política de entendimiento, pero pronto comprendió que esa medida era irreversible y empezó una carrera en sentido opuesto. Me refiero a los acuerdos sobre fuerzas nucleares de alcance intermedio, que habían firmado en 1987 Ronald Reagan y Mijail Gorbachov. Momento en el que al contrario, Trump dijo que Estados Unidos iba a seguir con el desarrollo armamentista atómico con total irresponsabilidad. Los esfuerzos por detener nuevos países atómicos, centrados en Corea del Norte e Irán daban resultados. Corea detenía su desarrollo de armas nucleares. Irán también, entregaba uranio a Rusia dentro del marco de un pacto que también tenía efectos beneficiosos en su sociedad. La[i]mujer en vez de ser segregada ganaba presencia y protagonismo. Las consecuencias de esas arbitrarias y negativas decisiones de Trump ahora están teniendo una pésima influencia.

Hoy Corea del Norte, si bien no tiene lanzamientos desde el mar o el aire, dispone de cohetes con capacidad de llegar al territorio norteamericano desde tierra firme. E Irán, después de casi dos meses de asedio militar americano e israelí aparece más fuerte que nunca.

Trump esta logrando destruir la estructura de paz y prosperidad que caracterizo a la sociedad global desde aquel encuentro entre Mao y Nixon . En lo económico hacer de la política arancelaria un instrumento político ha sido fatal para el propio pueblo norteamericano, que padece una inflación a la que no está acostumbrado. Mientras crea conflictos prácticamente todas las semanas. Empeora la relación con Rusia y China. Que vuelven a acercarse después de cincuenta años. Se aleja de los países amigos de su propio país, principalmente Europa. Gobierna por tuiwtter y tapa sus fracasos creando nuevos conflictos. Nada queda en pie. No tiene por amigo a ningún líder democrático. Interviene en países con dictaduras para afianzar su influencia y no con el objetivo de restaurar regímenes democráticos. En Venezuela mientras se entiende con su régimen, después de deponer a Maduro, no deja en los hechos que Corina Machado vuelva a reencontrarse con su pueblo. Ni propicia una salida electoral con elecciones sin fraude.

La guerra contra Irán ha sido el fracaso más grande de su política. Tenía por objeto destruir su proceso de armamentismo atómico y asegurar la seguridad de Israel. Hoy Israel está en una situación mucho más crítica que antes. Desgastadas sus Fuerzas Armadas y la población tras más de dos años de conflicto armado. 

Ataco Irán, anuncio que había destruido sus instalaciones nucleares, le dio cuarenta y ocho horas para hacer la paz. Aseguro que todos sus objetivos militares se habían cumplido. Una hora antes de que llegara el momento de volver a actuar en lo militar postergo ese tiempo. En estos instantes queda claro que Irán tiene uranio para construir diecisiete bombas nucleares. Lo cierto es que no sabe qué hacer, y no encuentra nada mejor que amenazar con intervenir en Cuba. De esto es lo que está hablando en China. Invadir Cuba es entregar Taiwán.

Me olvidaba, además alienta a Milei a intervenir en Las Malvinas, lo que le produciría un conflicto con el principal y mejor aliado que ha tenido Estados Unidos a lo largo de su historia. Gran Bretaña. Una monada que puede en su delirio poner en juego la existencia de la humanidad. Lo que va de Nixon a Trump.

 

Rúben H. Díaz

 

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2026-05-14T17:10:00

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