¡No, Salle, no! Marcelo Marchese

15.04.2026

En el afán de mostrar que hace algo, Salle arremete contra una penosa publicidad de Arquitectura Rifa que se burla de los "conspiranoicos", pero lo hace de tal manera que perjudica a quienes dice representar, pues pretende anular la libertad de expresión con el argumento del "discurso de odio".

Salle hace unos años repetía de esta manera la consigna clave del poder: "El ser humano es al planeta tierra, lo que la célula cancerígena es al ser humano". Esta autocrítica velada no comulga con el humanismo y olvida que con ese tipo de argumentos nos asustan con la idea de llevarnos a las ciudades de 15 minutos, pues según ellos, con cada paso que damos hacemos del planeta un horno, y por lo tanto, precisamos una entidad reguladora global (léase, una dictadura global) que nos domine y evite que nos autodestruyamos.

La verdad acerca del hombre y la tierra es precisamente lo contrario a lo que repite Salle: el hombre es un orfebre que transforma la naturaleza y crea de una o pocas variedades, las 900 razas de vaca, 300 de caballo, 180 de burro, 108 de cerdo, 450 de oveja, 60 de cabra, 2629 de gallina, 300 de paloma, 225 de pavo, 30 de conejo, 300 de perro, 71 de gato, 4000 tipos de papa, 10.000 de arroz, 30.000 de trigo, 200 de maíz, 3000 de soja, 100 de lechuga, 300 de naranja, 7500 de manzana, 10.000 de uva, 139 de olivo y 100 de café.

Cuando empezó la pandemia, Salle le exigió al Presidente: "Mi familia y yo estamos en Aislamiento Preventivo Voluntario. Una medida cautelar sanitaria que implica sacrificio espiritual y económico. Pues bien, al gobierno le exijo RESPONSABILIDAD Y VALENTÍA. DEBE tomar medidas cautelares y financieras con miras a la SALUD"

Así que "el único que enfrenta al sistema", además de decir que la humanidad es una peste, se tragó enterita la pandemia y cuando el Presidente trataba de evitar encerrarnos, pues sabía que eso lo hundiría y nos hundiría, "el único que enfrenta al sistema" se sumó al coro histérico que reclamaba, espoleado por el pánico, anular nuestras libertades.

Luego de estampar su firma a la REFORMA URUGUAY SOBERANO, la única medida efectiva para detener los contratos secretos que entregan nuestra soberanía, "el único que enfrenta al sistema" se pasó al bando de la cleptocorporatocracia y atacó a la Reforma agitando el cuco de las desgracias que traería al País (si enfrentamos al mal, el mal nos destruirá)

Más tarde le pareció una idea fenómena largar a los militares a la calle para frenar la delincuencia, una medida fascistoide que desencadenaría una guerra civil. No podemos saber cómo se han incrustado en su mente variados rasgos fascistoides, pues nada se sabe de su pasado de militancia social, si es que lo tuvo, y sólo se sabe que no hace mucho el poder lo convirtió en una figura mediática, ya que resulta conveniente un crítico al sistema que hable a los gritos y que se crea "el único que enfrenta al sistema" (quienes son peligrosos, el sistema no los promociona ni por acaso) Lo que sí se sabe es que Bayardo Bengoa, Ministro de Justicia de la dictadura, lo consideraba una persona lo suficientemente confiable como para encajarlo en la fiscalía.

Ahora se suma a la campaña contra "los discursos de odio", un invento del sionismo con el evidente propósito de impedir toda crítica a su delirio racista, lo que incluye impedir el cuestionamiento a su narrativa sobre el Holocausto, y de esa manera ha logrado que en muchos países europeos vayas preso si cuestionás la narrativa sionista sobre el Holocausto.

Así que el escudo del "discurso de odio" no es otra cosa que el odio a la libertad.

La publicidad de Arquitectura Rifa es paupérrima. Si Salle se sintió identificado con ella, problema de él, pero se trata de responder a los cuestionamientos y no de impedir que el otro cuestione, pues no queremos la libertad de pensamiento sólo "para los nuestros", sino para todos; la puertita de la censura conviene no abrirla jamás, pues con certeza se terminará aplicando contra los que enfrentan al poder.

El País está siendo arrasado por el capital financiero que viene por todo. Nada de "cleptocorporatocracia" ni "élites" ni demás eufemismos estúpidos que esconden la verdad: es el capital financiero y quienes se encuentran en la cima de la pirámide del capital financiero quienes declaran guerras, pandemias, patriarcados, calentamientos globales y quienes sitúan al hombre como un cáncer en el cuerpo de la tierra.

Sufrimos una invasión como la de Irán, sólo que esta invasión es silenciosa y por eso mismo más efectiva. La única arma que tenemos es la palabra, por lo que siempre y en toda ocasión hay que defender la libertad de hablar, en caso contrario, actuando a lo salame, nos pegamos un tiro en el pie.

Los demagogos pasan, los pueblos quedan. El problema de creerse "el único que enfrenta al sistema" es que de esa manera se consolida el sistema, ya que uno solo no puede nada y todos los demás no son unos inútiles o unos vendidos, y esto va para quien propala esa farsa y para quienes le hacen eco. La verdad es que uno forma parte de una corriente histórica, y las cosas que piensa es un procesar para apropiarse de ideas que vienen del pasado. Es precisamente el formar parte de una corriente histórica lo que nos brinda la esperanza de poder torcer el curso de la historia para beneficio de los hombres.

 

 

Marcelo Marchese
2026-04-15T07:31:00

Marcelo Marchese

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