ABUSO
¿Usted es bobo? Esteban Valenti
23.02.2026
MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti) - Si hay un tema en la política, en el periodismo, en las redes sobre al que se ha dado vueltas de todo tipo, es la compra por parte de Uruguay de dos patrullas oceánicas al micro astillero Cardama de Vigo España.
Ahora estaremos sometidos a una Comisión Investigadora de las dos Cámaras del parlamento uruguayo sobre el tema, parece que investigarán desde el 2010 hasta el presente, para hacer la cosa lo más diluida posible, y nosotros los uruguayos mirando con la boca abierta y unos cuantos, no solo los comisionistas y sus cómplices, además de romper las más elementales normas de la decencia, siguen diciendo pavadas, argumentos para lactantes, solo porque son blancos a toda prueba y colorados suicidas.
¿No hay un razonamiento lógico, afín a los comunes mortales para analizar este entrevero creado con alevosía y premeditación, sobre todo por Luis Lacalle Pou y Javier García y segundado por sus fanáticos?
Comencemos con esos argumentos tan básicos, tan lejos de la perorata jurídica o incluso política que todos podemos comprender.
Todo comenzó, cuando un documento fundamental, que debe formar parte del Contrato, por las leyes uruguayas el TOCAF debe integrarse al texto mismo del Contrato con idéntico valor que este: el aval que debe aportar Cardama para comenzar a cobrar e iniciar las obras de construcción. Esto no lo puede discutir nadie, ni nadie se atreve a discutirlo.
El aval, en el contrato firmado por Javier García y Mario Cardama el 15 diciembre del 2023 debía entregarse con 45 días de plazo, con o sin autorizaciones, sin crear un expediente (obligatorio), demoró once meses para que Cardama pudiera presentarlo, violando explícitamente lo establecido en el contrato firmado por el Ministerio de Defensa de Javier García, avalado con entusiasmo por el presidente Lacalle. Con declaraciones explícitas en los medios, de las que nunca se retractó ¿Ahora usted entiende porque Lacalle salió del ostracismo que se había impuesto para intervenir directamente en el escándalo y la defensa de la estafa de Cardama?
Hasta aquí algún fanático ¿puede seguir creyendo en los cuentos de hadas de la inocente compra de las dos OPVs a Cardama? Pero ahora viene lo mejor.
¿Para qué sirve un aval? El aval asegura que el contratista cumplirá con todas las cláusulas del contrato. Si la empresa abandona la obra o el servicio a mitad del proyecto, el contratante puede ejecutar el aval para recuperar esos 4,100.000 euros y usarlos para mitigar los daños o contratar a otra empresa.
Una vez finalizado el proyecto, el aval suele mantenerse vigente durante un "periodo de garantía" (normalmente uno o dos años). Su función es cubrir defectos de fabricación o errores que no eran visibles al momento de la entrega. En el Contrato, a esta altura el monumento a la desfachatez, el aval debía ser por todo el periodo de la construcción de las patrullas y un año más. Cardama presentó finalmente luego de mucho peregrinar, el aval de EuroCommerce Bank por un año. Plazo de entrega de 45 días pasó a once meses y duración del aval de 4 años a un año. Que alguien lo niegue, me inicie un juicio por difamación.
¿Cuánto cuesta un aval por ese valor?
Emitir un aval en Gran Bretaña (Reino Unido) para un proyecto de construcción naval en España de 84,2 millones de euros es una operación financiera de alta complejidad que no tiene un precio fijo, sino que depende de la "nota" de solvencia que el banco o la aseguradora le den al astillero.
Para un contrato de 82.400.000 euros, el aval del 5% (Garantía de Fiel Cumplimiento) tiene un valor nominal de 4.120.000 euros.
Si una empresa como Cardama busca emitir este aval en Gran Bretaña para una obra en España, los costos y condiciones se estructuran de la siguiente manera: (los más conservadores)
Para un aval de 4.120.000 € (el 5% de 82,4M €), emitido en Reino Unido para ser usado en España/Uruguay, el costo total se divide en tres bloques obligatorios.
1. Costo Bancario (La "Prima")
Es el costo por el riesgo. Un banco de primer nivel en Londres (tipo Barclays o HSBC) para una empresa con solvencia media cobra:
- Comisión de apertura: 0,75% (pago único) = 30.900 €.
- Comisión trimestral por riesgo: 0,5% trimestral (2% anual) = 82.400 € al año.
- SWIFT MT760 (Transmisión bancaria segura): 500 €.
- Divisa: Si el contrato exige que el aval sea en Euros en lugar de Libraas Esterlinas (£), el astillero asumirá un coste por cambio de divisa o tendrá que contratar un seguro de cambio, lo cual añade otro coste financiero.
2. Gastos de Escribanía y Notaría (Internacional)
Aquí es donde suele estar la confusión. Al ser un aval internacional, no basta con una firma; requiere un proceso de validación legal transfronteriza:
- Notario (Public Notary): Para dar fe de la legitimidad de las firmas de los apoderados del banco. Costo: ~1.500 €.
- Apostilla de La Haya: Obligatoria para que el documento británico sea válido en España o Uruguay. Costo: ~200 €.
- Traducción Jurada: El aval viene en inglés; para presentarlo ante el Estado uruguayo debe ser traducido por un traductor público matriculado. Costo: ~1.200 €.
- Protocolización en destino (Escribanía en Uruguay/España): El escribano local debe "protocolizar" el documento extranjero para que tenga fuerza de título ejecutivo. Arancel: En Uruguay, los escribanos suelen cobrar por escala, pero para documentos sin cuantía de propiedad suele ser un fijo de entre 2.000 € y 5.000 € por la complejidad del trámite internacional.
3. Gastos Legales (Abogados)
Un aval de 4 millones no se firma con un formulario estándar. Los abogados del banco y del astillero deben acordar el texto.
- Honorarios legales: Mínimo 10.000 € (revisión de términos de ejecución "a primer requerimiento").
Resumen del costo TOTAL (Año 1) Sin seguro de cambio)

¿Alguno de ustedes puede creer estas dos cosas?
Primero, ¿Cardama paga 131.700 euros a la "empresa" británica, para que le otorgue el aval de 4.120.000 euros sin leer el contrato, sin controlar la empresa que entrega el documento tiene un mínimo de solidez, o al menos existe? Vamos... Cardama actúo con alevosía y premeditación y los que aceptaron el aval en Uruguay (Ministerio de Defensa Nacional) peor aún. Solo los zombies se pueden creer algo diferente.
Segundo: ¿Una entidad bancaria británica con un mínimo de seriedad no averiguaría la situación financiera y económica de Cardama S.A. totalmente insolvente y sin capacidad para afrontar la construcción de dos patrulleras oceánicas? Por lo cual hubiera aumentado sensiblemente el valor de las comisiones y de las posibles garantías para otorgar el aval. No se lo cree absolutamente nadie normal. Sobre todo, leyendo los balances de Cardama, que son públicos y cuyo accionista minoritario ni siquiera los había firmado.
¿Los responsables del Ministerio de Defensa Nacional, ante la mayor compra de material militar de nuestra historia, no hubieran averiguado mínimamente luego de once meses de espera que el emisor del aval, tenía las mínimas condiciones para hacerlo, o lo hubieran encomendado esa investigación a un estudio de abogados serio?
Solo un avivado desfachatado puede tratar de hacernos creer que nadie vio e investigó nada, simplemente firmaron para que antes del 28 de febrero del 2024 se iniciaran los pagos y la puesta en funcionamiento del contrato.
Tiempo que me llevó averiguar con un profesional, todo lo referente a estos costos: 20 minutos.
En el contexto del contrato entre el Estado uruguayo (Ministerio de Defensa) y el astillero Cardama para la construcción de dos buques patrulleros (OPV), la garantía vinculada a Redbridge Insurance Company tiene una naturaleza y un estado legal muy particulares.
Qué valor tiene y qué cubre: El valor de la garantía emitida por Redbridge es de aproximadamente 28,4 millones de euros. Al menos esa era la exigencia original.
Se trata de una Garantía de Reembolso de Anticipo. Su objetivo era asegurar que, si el contrato se rescindía o el astillero no cumplía, el Estado uruguayo pudiera recuperar el dinero que ya había adelantado para el inicio de las obras (pago de materiales, ingeniería, etc.). Todo esto se fue al demonio, sin que supuestamente nadie en el Ministerio de Defensa del anterior gobierno se diera cuenta. (Ampliaremos sobre este tema)
Nuestra esperanza es que los legisladores de todos los partidos que forman la comisión investigadora, no se sumen a este escandaloso intento de trampear e insultar a la opinión pública.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)