¿Y las encuestas? Esteban Valenti
13.04.2026
Fernando Pereira opinó en relación a las recientes encuestas sobre Yamandú Orsi y Mario Bergara: "Cuesta entender por qué gestiones exitosas no tienen esos apoyos". Voy a intentar dar mi opinión. No se trata de un momento, sino de una tendencia y reflejan un error político muy grave de la izquierda. Seré lo más cuidadoso posible, pero la situación tiene que ver con el presente y el futuro del país.
He polemizado muchas veces con las encuestas, incluso con amigos a los que respeto mucho profesionalmente, pero en este caso, con los matices de que porta cada empresa, expresan no solo este momento de la situación política, sino una tendencia, que es lo más grave. Además, tengo dos elementos, terminé una encuesta cuyo modelo he construido durante más de 40 años y con paciencia y constancia me han dado resultado, en el referéndum contra la LUC, en el referéndum sobre las jubilaciones y en toda la campaña electoral 2024. Tuve un nivel de acierto (comprobable) bastante bueno.
Pero lo más importante: la mejor comprobación de las encuestas es el contacto con la gente, con mucha gente. Ese es mi vicio, que se ha agravado y naturalmente con gente de izquierda, de todos los grupos. No se dan cuenta solos los fanáticos. No vamos bien.
Y es cierto, la mayor desproporción es entre lo que se hace y lo que opina la gente, con algunas excepciones.
Algo me llamó la atención, la medida del gobierno que obtuvo más apoyo, fue la ruptura del contrato y el fin de la estafa de Cardama. Los apoyos duplicaban los rechazos, con un fuerte impulso de la opinión de los votantes del Frente Amplio.
Allí, en ese episodio está la clave de nuestros errores, nos hemos dejado llevar con una candidez que asusta, por los gestos gentiles, por las polémicas de corto alcance y sin continuidad ni realidad. No hay política con buenos resultados, si no tiene en cuenta lo fundamental: la realidad.
La realidad no es solo la situación económica, social, cultural del país, es LA SITUACION POLITICA, es no percibir, entender que la oposición blanca y colorada ha optado de manera evidente por una técnica y una estrategia de atacar con virulencia, con ferocidad, superando muchas veces todos los límites. ¿Necesitan que les haga un inventario? Es parejo y constante y en ascenso, todos compiten por pegar, por no razonar, por superarse unos a otros. Y les da resultado. No les importa en absoluto el desprestigio de la política, ellos quieren y necesitan esa brecha y la ensanchan.
El límite -por ahora- es el ex intendente de Cerro Largo y actual senador Sergio Botana, cuando se atrevió a insultar al Frente Amplio vinculándonos con el narcotráfico. ¿Ustedes vieron una respuesta adecuada, cuando se trata de un dirigente de un partido que tiene directa relación con la entrega de un pasaporte al mayor narcotraficante de la historia uruguaya, Sebastián Marset? No es un episodio, es una síntesis de la realidad política.
En la reciente interpelación al Ministro del Interior, la senadora blanca Graciela Bianchi, utilizó una parte importante de sus críticas al envío por parte del Poder Ejecutivo del proyecto de ley de reforma del Código del Proceso Penal encuadernado. Si ese es el nivel de una parlamentaria que es abogada y escribana.
Nuestro choque con la derecha, la polarización OBLIGATORIA no es sobre las encuestas, que con la combinación ferocidad opositora y ferocidad de los canales siempre transmitirán lo peor, es de fondo. Nosotros sabemos que lo que sucede en todo el mundo es que, si la cumbre del poder se pudre, se corrompe, se embarra, embarra a la delincuencia y a una parte de la sociedad. ¡Y ellos están embarrados hasta el cuello, pero guay! con decir algo. Sigamos hablando de "políticas nacionales". ¿Cuántos portazos en las narices tenemos que recibir para darnos cuenta que no hay LA MINIMA POSIBILIDAD QUE SE SUMEN A UNA POLITICA NACIONAL POR LA SEGURIDAD PUBLICA?
Hay otros ejemplos de esta técnica, el diputado Schipani, cuando el gobierno aumentó los combustibles un 7% ante la crisis mundial por el cierre casi total del estrecho de Ormuz, mientras todos los países del mundo aumentaron cerca del 30%, con un desparpajo sin límites, salió a opinar que el gobierno había obtenido ganancias anteriormente y por lo tanto debía eliminar el aumento. No es ignorancia, es constancia en una línea política implacable a la que nosotros no le contestamos o le decimos delicadezas.
La izquierda en el Uruguay y en el mundo creció marcando claramente las diferencias, evitando por todos los medios que nos sumerjan en una masa amorfa política, donde todos somos medios parecidos y la política es griterío, insultos y entrevero. La izquierda creció porque supo POLARIZAR en serio, sobre conceptos, sobre políticas, sobre la moral, sobre el proyecto nacional. No se trata de meterse en el mismo lodazal donde chapotean ellos, sino de diferenciarnos RADICALMENTE en el proyecto, en la forma de encarar la política.
Eso tiene directa relación con la velocidad de los cambios y la forma de informarlos y de dar la batalla y la polémica por explicarlos y promoverlos. Es realidad y comunicación. ¿Dónde empieza una y termina la otra, hoy es imposible determinarlo?
El que confunda eso con las caras sonrientes, los balbuceos en las conferencias de prensa, donde además perdemos por goleada pues los canales de TV (con matices) estan notoriamente alineados con la oposición, aunque hagan esfuerzos por disimularlo, lo llevan en el ADN. Y nosotros los favorecemos, con nuestra parsimonia en las respuestas, por la falta de ideas de fondo para enfrentarlos. Nosotros no despertamos entusiasmos, no declaramos con chispa y sobre todo con CONTENIDOS DE FONDO.
El resultado está a la vista, la brecha la manejan ellos. De nuestro lado hay sonrisas, "razonamientos" comprensivos, "políticas nacionales" y del otro lado hay ferocidad cada día más evidente, porque les da resultado.
Estoy seguro que la mayoría o todos mis compañeros van a responder: nosotros no tenemos mayoría en el parlamento, necesitamos ser juiciosos, no polarizar. Es un muy grave error a nivel del gobierno, del parlamento, de muchos dirigentes.
¿Por qué creen que el mayor fracaso se da entre los frenteamplistas y ellos arrastran a todo el resto de la opinión pública? Si no resolvemos ESE ENORME PROBLEMA estamos liquidados. Lo más grave de la encuesta sobre Mario Bergara de Cifra es que por primera vez en 40 años los que apoyan a NUESTRO INTENDENTE son menos que los que los que NO lo apoyan. En este caso hay otras razones, que es la fricción permanente aunque traten de disimularla con el gobierno nacional. Pero la situación con el Intendente nos arrastra a todos.
No se trata en absoluto de contestar insulto, con insulto, se trata de POLARIZAR en serio sobre los temas de fondo y si sobre algún tema no tenemos argumentos, explicaciones sólidas y basadas en la verdad, no se trata de habilidad oratoria, sino de estudiar los problemas serios en la realidad, en la sociedad. POLARIZAR no se hace con gritos y menos con mentiras. Es una actitud ideológica, POLITICA e incluso CULTURAL. Porque estamos perdiendo la batalla cultural.
Polarizar, no es una opción táctica, es una obligación estratégica. SI NO LOGRAMOS VOLVER A MARCAR DIFERENCIAS MUY NETAS CON LA DERECHA, ESA QUE DEFIENDE LOS ATAQUES DE LOS ESTADOS UNIDOS E ISRAEL IMPUNEMENTE, Y APLASTA TODA VISIÓN HUMANISTA, la que gobernó 5 años, con un rumbo bien claro, favorecer a los más ricos (las cifras, que no muerden y no sirven solo en las redes, son abrumadoras) y retornó el país a sus peores épocas en casi todos los terrenos, iremos de mal a peor.
No se trata solo ni principalmente de mejorar las encuestas, de cambiar la tendencia en la que se solazan los blancos y colorados, sino de no perder la batalla en la sociedad, en la gente, incluso en nuestra gente. UNA BATALLA DE IDEAS Y NO DE INSULTOS LA BATALLA CULTURAL.
Hay que revisar radicalmente nuestro relato, ya la "acumulación positiva" cerró un ciclo, NO SIRVE, nos entrevera, nos desgasta y no es una frase, es una actitud profundamente política. Digan un solo ejemplo importante de acumulación positiva del último gobierno tricolor. Y una sola política nacional que hayan apoyado los tricolores. Nada de nada y eso es línea política pura. El presupuesto lo aprobaron porque no tenían otra opción. Y no todos son tan feroces.
No confundamos el clima en algunos departamentos, con la situación nacional.
NO SOMOS LO MISMO Y NUNCA LO SEREMOS, AUNQUE SEAMOS TODOS URUGUAYOS. ¿No la quieren llamar oligarquía porque pasó de moda?, expliquemos de que se trata, pero sus intereses, sus representantes políticos están allí y seguirán estando. En el poder o en la oposición, el precio que no podemos pagar es arrugarnos ante el gobierno blanco, el más corrupto de la historia nacional. (Busquen en los anales), el que pervirtió y lucró personalmente con todo. NO SE SALVO NADA, LA SALUD, LAS POLITICAS SOCIALES, UNAS CUANTAS INTENDENCIAS, LA ARMADA NACIONAL, EL PUERTO DE MONTEVIDEO y unas cuantas más. Los colorados han aceptado históricamente pagar el precio de su seguidismo y su renuncia a sus buenas tradiciones republicanas. El odio, la bronca que nos tienen es superior a todo.
Lo más grave en el caso de la Intendencia de Montevideo, que hace 40 años gobernamos, es que frente al único gran proyecto del Estado Nacional, pagado por el Estado nacional, que nos exigía volver a nuestro mejor pasado -que lo tenemos- por lo cual no debemos mirar hacia el exterior sino a nuestra historia, se decidió priorizar miedos y cálculos electorales para friccionar y chochar con el gobierno nacional. A esta altura debo decir que el túnel es lo que menos me preocupa, me preocupa, me angustia el Corredor 18 de julio.
Otro razonamiento falso, equivocado es que la gente está cansada de todo tipo de polémicas. ¿Cómo es que de ellos atacándonos permanentemente no se cansa? Lo que agota, sobre todo a la izquierda, es no encontrar respuestas serias, fundamentadas, estudiadas y valientes. Con un alto contenido ciudadano, que califiquen la política. Y no dejarse atropellar...
En las redes hay mujeres y hombres combatiendo en solitario su propia batalla, pero eso no alcanza.
Durante meses, a pesar de un gran proyecto elaborado durante casi tres años, con la participación de la Facultad de Arquitectura, cuando siempre reclamamos la participación de la Academia, se vino todo abajo.
Contra la posición de la Ministra, que pertenece al MPP y que es de las mejores ministras, ahora estamos embarcados en arruinar 18 de julio y liquidar un aspecto fundamental del proyecto de reforma integral del transporte metropolitano, ganar vida para los pasajeros, para la gente, disminuyendo el tiempo de los trayectos. Y lo hicimos de la peor manera, confusa, en base a presiones indebidas y sin atender los resultados de una simulación en serio de los tiempos de los recorridos. Cuando la realidad muestre que nos equivocamos, por muchas décadas no se podrá cambiar nada. Y estoy seguro que los responsables se lavarán las manos y el resto los ayudaremos a la innoble tarea en aras de la unidad. Aunque los ciudadanos hayan perdido en toda la línea.
Así nos va a todos, han mejorado muchas cosas en la Intendencia, pero arruinamos el mayor proyecto de infraestructura del gobierno nacional. Y otras cosas, los frenteamplistas -que no estamos sonámbulos con las aspiraciones electorales de nadie- lo percibimos claramente. Y esa desesperación por futuros cargos, es un
Lo peor de todo es la repetición de los errores del Corredor Garzón.
Es una POLARIZACION exactamente al revés, entre nosotros y los grititos de Lema contra el túnel, que debe estar frotándose las manos.
Ejemplos abrumadores. Gran discurso de Yamandú Orsi el 2 de marzo, en el Palacio Legislativo. Serio, de estadista, con cifras y datos, con información que se puede confirmar sobre todo lo que hizo el gobierno. Liquidaron el discurso con una declaración usando una técnica, con alto contenido político: "Uruguay en el país de las maravillas".
Otro caso, más evidente y grosero. Se presenta el Plan de Seguridad, con más de un centenar de medidas, y a las pocas horas, sin la mínima posibilidad de haberlo leído, un blanco y un colorado declaran exactamente la misma frase "La montaña parió un ratón". ¿Lo recuerdan? Ya no se trata de no tener una visión política, sino de no ser papanatas.
Este tema de la polarización, tiene directa relación con las encuestas, con el estado de ánimo de los ciudadanos y en especial de los frenteamplistas y no se soluciona con una atropellada. Se necesita, estudiar los temas, tener claro el objetivo de la polarización, hablarle a nuestra gente, no para cercarla sino para darle fuerza y argumentos y se necesitan COJONES Y OVARIOS. El coraje es el único y mejor remedio contra la comodidad, contra la falta de sensibilidad para encarar en el discurso y los cambios en las políticas en particular en la velocidad de los mismos y en su profundidad, a todos los niveles, la defensa irrestricta de los intereses de las mayorías. Las minorías privilegiadas tienen a los suyos y muy aguerridos.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)