A vosotros, mis compañeros. Ernesto Kahan
24.04.2026
Desde mi ventana os mando un abrazo, que viaja en palabras y en una brisa que se desprende de mis pensamientos... -como si el viento hubiese aprendido a recordar-
Tal vez os acaricio con el lenguaje,
aquel que vosotros tocasteis ayer
o en el que fuimos entonces,
y que permanece intacto en mi memoria,
en semillas de luz.
Os nombro en un susurro interior,
y aparecéis en mí, con andar intacto,
ayudando al mundo social -como siempre-
con ese amor enorme e indescriptible
que se hizo nutriente en mi vida.
Esta brisa os llegará con mi ser,
y aunque apenas os roce en la distancia,
crece como el universo a nuestro lado,
ese que se expande sin descanso
en sueños, a cada instante y cada día.
Hoy, las hojas del otoño
caen dentro de mí,
como si el tiempo fuese un árbol invertido,
y cada recuerdo, una nostalgia
que quisiera quedarse eternamente.
Entonces... siento mis ramas,
-brazos y piernas que duelen-
y se extienden hacia vosotros
cada atardecer y cada mañana,
en abrazos que el aire no sabe traducir.
Hoy, sí, desde esta lejanía -que es ida y eco-,
os toco con lo único que no envejece,
con esta brisa que insiste y regresa,
que os encuentra allí, en la distancia,
y entra en mi memoria, como un tesoro perfecto.
Ernesto Kahan
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias