Algo para recordar en tiempos de vacío contracultural. Hebert Abimorad

03.09.2026

Los Provos. El arte de la provocación cuando el humor efervescente de los «Provos» sacudió Holanda.

En la década de 1960, una ola de revueltas rediseñó el mapa de los movimientos sociales y del anarquismo. Entre aquellos episodios destaca el de los Provos holandeses, un grupo que, al igual que la Internacional Situacionista, entendió que para despertar a una sociedad aletargada por el consumismo, atacar al Estado y combatir el pensamiento rígido, la mejor arma era un sentido del humor corrosivo.

El término «provo» fue acuñado por el sociólogo Buikhuisen para referirse a los Nozems, jóvenes descontentos de la posguerra, a caballo entre la delincuencia común y la estética Mod. El estudiante Roel van Duijn supo canalizar la agresividad de este sector para transformarla en conciencia revolucionaria. Junto a él destacó Robert Jasper Grootveld, un extrovertido artista convencido de que el consumo y la televisión habían convertido a la población en un rebaño dócil. Frente a esa mediocridad, Grootveld comenzó a organizar multitudinarios happenings en Ámsterdam, buscando una subversión continua alimentada por el dadaísmo, el pensamiento de Herbert Marcuse y el anarquismo.

Para Teun Voeten, el movimiento nació del absurdo y la alienación urbana. Con esa premisa, los Provos lanzaron ofensivas surrealistas como el Marihuettegame -un juego de desinformación con sustancias legales que volvió loca a la policía- o la cruzada antitabaco de Grootveld, quien pintaba la palabra «cáncer» en estancos y realizaba exorcismos públicos contra la nicotina.

De las bombas de humo a los Planes Blancos

En mayo de 1965, Van Duijn irrumpió en un happening para repartir folletos y anunciar el nacimiento oficial del movimiento Provo. Poco después llegaron los célebres Planes Blancos, influenciados por las ideas del artista Constant Nieuwenhuis sobre la obsolescencia del trabajo fabril:

Plan Blanco de las Bicicletas: Diseñado por Luud Schimmelpenninck, pretendía sustituir los coches por bicicletas gratuitas. Tras ser confiscadas por la policía bajo la excusa de «incitar al robo», los Provos respondieron sustrayendo las bicicletas de las propias fuerzas del orden.

Otros Planes Blancos: Iniciativas para pintar chimeneas contaminantes, abrir guarderías gratuitas, ofrecer atención médica sin coste para mujeres o combatir la especulación inmobiliaria mediante la ocupación.

El sistema reaccionó con dureza a partir de la publicación de la revista Provo en julio de 1965 y la posterior alianza de los jóvenes con el movimiento estudiantil contra la guerra de Vietnam. La tensión alcanzó su punto álgido en marzo de 1966, durante la boda de la princesa Beatriz con Claus von Amsberg. El lanzamiento de inofensivas bombas de humo provocó una brutal carga policial frente a la prensa internacional, lo que desató la indignación ciudadana y terminó costándole el puesto al comisario de policía y al alcalde de Ámsterdam.

Fieles a su espíritu efímero, los Provos terminaron disolviéndose cuando el propio sistema comenzó a asimilarlos e integrarlos en la política municipal. Aunque hoy se les recuerda por su legado práctico en la cultura ciclista o la tolerancia hacia el cannabis, su verdadera enseñanza radica en el valor de la creatividad y la provocación frente al autoritarismo.

Hebert Abimorad

Fuente Wikipedia y Acracia

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2026-09-03T11:32:00

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