Bad Bunny ya no es sólo un fenómeno… Stefano Casini

13.02.2026

Cuando tienes 200 millones de personas mirándote en todo el planeta Tierra de forma simultánea, tienes una gran oportunidad de ser un influencer fuera de lo común. Se dio el domingo pasado con el espectáculo norteamericano más seguido, el Super Bowl.

 

Además de los 2 grandes protagonistas lógicos 2026, los Seattle Seahawks  (Campeones de la NFC) y los New England Patriots  (Campeones de la AFC), había una enorme expectativa para el entretiempo con la presencia del actual Campeón Mundial de la Música Latina que, por primera vez en la historia, ganó el Premio Grammy a Mejor Álbum en absoluto con un tema latino titulado "Debí tirar tus fotos": Bud Bunny.

Más allá que para miles de millones de personas en el planeta, lo de Bunny no parezca música (me incluyo), indudablemente es EL PERSONAJE LATINO DE LA DÉCADA. ¿Quien es Bud Bunny?   Benito Antonio Martínez Ocasio  nació el 10 de marzo de 1994 en Bayamón, Puerto Rico. Su padre, Benito "Tito" Martínez, manejaba camiones, y su mamá, Lysaurie Ocasio, era maestra de inglés. A su madre le fascinaba escuchar canciones de salsa y merengue. Bad Bunny creció en las playas de Puerto Rico, en la comunidad de Almirante Sur, Vega Baja, con sus padres y dos hermanos, Bernie y Bysael. Ganó popularidad en la llamada Sound Cloud, o sea en las redes, hasta que logró firmar un contrato con el sello Hear This Music,  mientras trabajaba de empaquetador en un super y estudiaba en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Hace 10 años, a los 21 ya empezaba a jugar en las ligas medianas en un mercado enorme en USA: el latino. Hoy, en las grandes ligas y los grandes recintos, puede embolsar, en un sólo espectáculo, 5 millones de dólares aunque, por lo general, gana 2 cada vez que se presenta, más todos los derechos. Hoy su patrimonio alcanza los 100 millones. Es amado, idolatrado por cientos de millones de jóvenes que "compran" sus canciones como sea. 

La población blanca no hispana en Estados Unidos, tuvo una baja importante en el siglo XXI y representa el 57-59% de la población total, según el Censo 2023.  Los "blancos" siguen siendo el mayor grupo racial de USA con más de 195 millones, pero, el porcentaje sigue bajando y hay una notable reducción en la población blanca no hispana, mientras que la población blanca total, incluyendo a los que se identifican en combinación con otras razas, alcanza los 260 millones. Por otro lado tenemos casi 49 millones afrodescendientes y 67 millones de latino-descendientes. Para Trump, hoy, "hacer América grande otra vez", parece cada vez más difícil, ya que, según recientes encuestas, el 30% de sus últimos votantes, están arrepentidos, sobre todo entre los afro y latino-descendientes que, después de las políticas casi "nazis" de ICE, están muy calientes y no se sienten representados. Pero...¿porqué la música de Bud Bunny atrae tanto a los jóvenes?....y no tan jóvenes? Según algunos estudios sicológicos y sociológicos, su música, atrae masivamente, por una combinación de factores neuroquímicos, autenticidad artística y su conexión con la actual cultura pop. Científicamente, sus ritmos activan neurotransmisores como dopamina y serotonina, provocando placer, euforia y bienestar. Sus canciones tienen conexión emocional y sus letras tocan la falta de amor, las festicholas, el empoderamiento, la superación personal alcanzando niveles de empatía sin precedentes. Sus letras empujan hacia un nivel de identidad y disrupción increíbles. Rompe con los estereotipos de género y normas tradicionales y así se volvió un ícono cultural para los jóvenes. Obviamente, el ritmo muy pegadizo del trap, reggaetón y ritmos caribeños con letras tan sencillas como inentendibles, se vuelve un ideal para el consumo masivo. Muchos jóvenes entrevistados para un estudio sobre su popularidad, confesaron ser atraídos por su autenticidad y lealtad a sus orígenes. El mantener firmemente su identidad, cantando siempre en español, conectando genuinamente con una audiencia globalizada, son elementos de éxito masivo. Este fenómeno ya superó la paciencia de Donald Trump, así como la de Bukele, que prohibió cualquier espectáculo de Bud Bunny en El Salvador.

A través de Truth Social, Donald Trump rechazó duramente el show: "¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia! Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo. No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia".  Nadie sabe como van a degenerarse estos violentos choques culturales en todo el planeta, pero hay varios denominadores comunes en todos ellos: la libertad de culto, la libertad de residencia, una globalización interpretada de formas opuestas, el racismo, la pobreza, la riqueza, el trabajo y la coexistencia. Hasta la Gran Manzana se está volviendo islámica. Tienen hasta patrullas policiales conducidas por oficiales con turbante en Brooklyn y el nuevo Alcalde Mamdani puso parlantes con rituales sagrados del Corán, en toda su jurisdicción para los ortodoxos que tienen obligación de realizar 5 oraciones diarias (salawat), que son el segundo pilar del islam. Las oraciones se distribuyen durante el día según la posición solar: al amanecer, mediodía, tarde, atardecer y noche, siempre dirigidos hacia La Meca. Sintiéndose protegidos, miles de musulmanes, paran el caótico tránsito de Manhattan para sacar sus alfombritas y orar en el medio de la calle, provocando embotellamientos catastróficos, hasta para Policía y Ambulancias En la UE la situación es infinitamente peor. En países como Reino Unido, Bélgica, Francia o Alemania, hay un sin número de alcaldes musulmanes en grandes ciudades, como por ejemplo en Inglaterra, en Londres, Birmingham, Blackburn o Leeds, lo que está provocando, como en Australia o Nueva Zelandia, disturbios, manifestaciones y hasta muertos, entre los que protestan por no poder rezar en el medio de una avenida, paralizando todo, y los que quieren defender el orden público y las tradiciones cristianas. 

Está complicado todo....Bud Bunny, no es musulmán.....pero seguramente, la frutilla de la torta.

Stefano Casini es periodista. Empezó en Radio Clarín, su primer noticiero en 1968. Después continuó por L'Eco D'Italia, L'Ora D'Italia, Guía Financiera, suplementos en El País, El Observador, La República, fue 23 años Corresponsal  de RAI, Gente dItalia, 5 años de Radio TV Suiza Internacional y 2 años de CNN.


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2026-02-13T02:23:00

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