Centro a la olla. Danilo Arbilla

11.09.2026

En general los uruguayos apelan al centro a la olla con la esperanza de un cabezazo salvador o que en el barullo de piernas la pelota les de el gusto y entre. Aunque sea de chiripa. Como un regalo del cielo.

Como un empleo público, otro de los grandes sueños de un buen número de uruguayos: ser parte de la burocracia; la pública, la del Estado, la mantenida por los "nabos de siempre" (Tomas Linn dixit), que son los que laburan y los que laburaron toda una vida.

Volvamos al centro, lugar cómodo si los hay y en el cual  ideológicamente se autopercibe  la mayoría de los uruguayos según Equipos Consultores. La novedad es que crece el porcentaje de los que se autodefinen  de derecha -más de un tercio- y se alejan de los "izquierdistas". Otro mal dato para el Frente. ¿Qué va a decir Pereira?

 No es fácil percibirse de izquierda o derecha en estos días. El "faro" brasileño confunde. Lula  elige como numero dos y eventual sustituto, por si el faltare,  a un hombre de la derecha extrema, suavizado para la ocasión.

 Venezuela es otro ejemplo, ¿qué dice la "izquierda tradicional" sobre su gobierno? Chavista lo es, sin duda -están todos salvo Maduro- pero ¿es de izquierda? Dicen que muchos silencios y el no ocuparse del tema por aquí es por miedo al deschave: Diosdado Cabello, que se acomodó bien, es muy lenguaraz.

Trump es el gran sostén del chavismo -canje por petróleo mediante o lo que sea-,pero es un hecho, ¿apoyar al chavismo, al que copó Trump, es ser de izquierda o ya pasó a ser de derecha?

 Y qué decir del FMI y sus burócratas (estos sí que le pusieron el mango a la pelota); antes la consigna era -¡Fuera el FMI!- y resulta que ahora viene una señora que esta al mando de ese Fondo y el gobierno de izquierda la festeja y la recibe como si fuera maná del  cielo. ¿En qué quedamos? ¿Apoyar al FMI es ser de izquierda o de derecha?

Todo confunde: en Alemania crece la ultra derecha y en Sajonia les ha dado un susto de novela. Lo cómico es que el partido de derecha que desborda -Alternativa por Alemania (AfD)- tanto apoya a Putin como  a Trump. (Se sabe que estos son medio amigotes, -si no que lo digan los ucranianos-, pero igual confunde). Para peor parece que los de la AfD para tener mayoría en el gobierno de Sajonia necesitan algunos votitos  los que no es difícil que los consigan con la extrema izquierda: esto es, con el Cabildo Abierto de allá pero al revés.

 Y en esta gran borrachera que  hace casi imposible saber cuando uno es de izquierda o derecha, sorprende un poco la lectura que hacen los políticos uruguayos: crecen los que se perciben de derecha (un tercio es mucho y habilita balotage), pero parece que todos piensan ganar las próximas elecciones por izquierda. El FA, que tiene a los comunistas y por tal son los dueños de la izquierda, buscan correrse un poquito a la derecha -lo que hizo Mujica con Orsi- para no perder. Por su lado, Lacalle Pou en alguna forma repitió la "presentación" de Mujica: aquí no pasa nada, no cambiara el etilo, la tibieza, -con algunos retoques de autoridad-, es lo que será si vuelven a elegirlo, dijo palabras más palabras menos. Insistió  en que no es "ortodoxo" lo que se interpretó como que no es liberal, cosa que ya había quedado claro en la segunda mitad de su gobierno.

 Y los colorados con dos cabezas. Así van al muere. Tendrían que hacer una interna  anticipada como punto de partida para un nuevo empuje: quizás no les vaya mal.

Son lecturas y pueden variar.

 

Danilo Arbilla

Columnistas
2026-09-11T17:19:00

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