China: Dos Sesiones, muchas certezas. Daniel Barrios
13.03.2026
El 4 y 5 de marzo, en el icónico Gran Salón del Pueblo de Beijing, encabezadas por el presidente Xi Jinping, dieron comienzo las reuniones plenarias de la Asamblea Popular Nacional (APN), la alta legislatura china y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), el principal órgano consultivo político de la República Popular.
Conocidas como las Dos Sesiones, todos los meses de marzo de cada año, constituyen el conclave político más importante de China. Una de las reuniones más grandes del planeta donde casi tres mil legisladores y dos mil cien representantes del comité consultivo (en representación del Partido Comunista y todos los otros partidos, etnias, organizaciones populares, de la cultura y la sociedad civil) discuten decenas de temas, aprueban leyes y debaten la estrategia política, económica y social y las directrices de mediano y largo plazo para el desarrollo del país.
Las Dos Sesiones reflejan las características propias del modelo político chino, que combina liderazgo centralizado con mecanismos consultivos amplios.
A diferencia de los sistemas parlamentarios occidentales, donde existe competencia partidaria electoral directa, en China el énfasis está en la consulta política, la representación sectorial y la planificación estatal. Las Dos Sesiones son mucho más que simples reuniones parlamentarias, son un proceso institucional complejo que combina legislación, consulta política y planificación estratégica.
Este año, las Dos Sesiones tienen una importancia particular porque coinciden con el inicio del XV Plan Quinquenal (2026-2030), la hoja de ruta para alcanzar la gran meta china de la primera mitad de este siglo: el objetivo del centenario de la fundación de la República Popular China en 2049: convertir China en un país socialista moderno, próspero, avanzado y armonioso, el " Sueño Gran Rejuvenecimiento de la Nación China" , una visión integral impulsada por Xi Jinping que va más allá del crecimiento económico e incorpora elementos como la innovación tecnológica, la sostenibilidad ambiental, la cohesión social y una mayor presencia e influencia de China en el escenario internacional.
La planificación quinquenal opera como el instrumento clave de la gobernanza integral del gigante asiático, conjugando los recursos nacionales con los objetivos estratégicos a largo plazo. Superando las dicotomías occidentales Estado- mercado, el paradigma chino integra el liderazgo del Partido Comunista de China con la economía de mercado socialista, una de las innovaciones teóricas e institucionales más notables de la economía política.
Desde la implementación del primero en 1953, China ha elaborado y aplicado 14 planes quinquenales, y en esa capacidad de mantener lineamientos estratégicos de mediano y largo plazo está la clave que explica su desarrollo económico, social y cultural, , el más extraordinario de la historia del hombre. Hoy en día, la planificación china es considerada uno de los modelos de gobernanza nacional más característicos y eficaces del mundo contemporáneo y objeto de estudio para el pensamiento sobre el desarrollo comparado.
Uno de los momentos más esperados de las Dos sesiones fue la presentación del Informe de Trabajo del Gobierno 2026 , en el cual se sientan las bases para el inicio del XV Plan Quinquenal: Crecimiento del PIB, inflación, Empleo, Inversión en tecnología y Objetivos ambientales. Estas cifras orientan toda la planificación estatal y empresarial durante el año.
El informe presentado por Li Qiang, primer ministro y numero dos en la jerarquía comunista china, así como el XV Plan Quinquenal, se centra en desarrollar "nuevas fuerzas productivas de calidad" - el concepto propuesto por primera vez por Xi Jinping en septiembre de 2023 - que prioriza la innovación tecnológica avanzada y la autosuficiencia en sectores críticos como semiconductores, inteligencia artificial y computación cuántica.
Es evidente que la voluntad de las autoridades chinas es reconfigurar el modelo de desarrollo en un contexto internacional más competitivo y fragmentado. A diferencia de planes anteriores, donde el crecimiento económico era el objetivo central, la prioridad se desplaza hacia la seguridad económica y tecnológica, colocada al mismo nivel que la prosperidad social y el desarrollo a largo plazo.
Las nuevas fuerzas productivas de calidad significan una productividad avanzada que se libera del modo tradicional de crecimiento económico y de las vías tradicionales de desarrollo de la productividad, y se caracteriza por la alta tecnología, la alta eficiencia y la alta calidad.
Para 2026, el informe de 45 páginas, propone desarrollar las principales industrias emergentes, como circuitos integrados, aviación y aeroespacial, biomedicina y economía de baja altitud. Impulsar la energía del futuro, la tecnología cuántica, la inteligencia incorporada, las interfaces cerebro-computadora y el 6G. Impulsar y expandir la iniciativa "IA Plus".
Durante el próximo quinquenio China aumentará su gasto total en investigación y desarrollo en un promedio de más del 7 por ciento anual y elevará el valor agregado de las industrias centrales de la economía digital al 12,5 por ciento del PIB.
Aunque se prioriza la calidad, para 2026 se pronostica un crecimiento de la economía entre 4,5% y 5%, la meta de expansión más baja de los últimos 35 años, mientras enfrenta desafíos tanto internos como externos.
En materia de empleo, China reforzará el apoyo mediante diversas políticas y promoverá un modelo de crecimiento que favorezca el empleo. También implementará la iniciativa para crear oportunidades de puestos de trabajo más estables y de mejor calidad.
La meta para este año es la creación de más de 12 millones de nuevos empleos urbanos, y se implementará un plan de crecimiento de ingresos para los residentes urbanos y rurales, así como una serie de medidas prácticas para aumentar los ingresos de los grupos de bajos ingresos, para incrementar la demanda interna (clave para el concepto de economía de "circulación dual") y, - de acuerdo al plan de "prosperidad común", reducir la brecha de ingresos entre ricos y pobres y zonas rurales/urbanas . Según el borrador del XV Plan Quinquenal de China (2026-2030), el país aspira a sentar una base sólida para alcanzar su objetivo de 2035 de duplicar su producto interno bruto (PIB) per cápita de 2020 a más de 20.000 dólares estadounidenses, un nivel de un país moderadamente desarrollado. El objetivo declarado es mejorar el bienestar de la población, la seguridad laboral , consolidar el sistema de bienestar y mejorar el acceso a servicios públicos en un contexto de transición económica y envejecimiento demográfico. En los próximos 5 años la esperanza de vida alcanzará los 80 años.
El informe de 45 páginas también estima una inflación de alrededor del 2 por ciento, y en el sector agrícola una producción de cereales de 700 millones de toneladas métricas. Establece metas para una economía de bajas emisiones, (una reducción de alrededor del 3,8 por ciento en las emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB) impulsando energías renovables y tecnologías de "carbón limpio" como puente hacia la descarbonización total.
Actualmente, el panorama internacional experimenta una rápida turbulencia, con crecientes conflictos regionales, mercados energéticos volátiles y cadenas de suministro inestables, aumentando dramáticamente los riesgos para la paz y la economía mundial.
El Informe de Riesgos Globales 2026 publicado por el Foro Económico Mundial muestra que la incertidumbre es el mayor riesgo que el mundo afrontará en 2026. En los últimos tiempos, la situación geopolítica global se ha vuelto aún más tensa y los riesgos que enfrenta la economía mundial han aumentado.
En este contexto internacional cada vez más inestable, y con una creciente demanda de certidumbre, con las las Dos sesiones China inyecta importantes dosis de certezas y confianza en la gobernanza global con su postura clara, soluciones pragmáticas y previsibilidad estable.
La certeza en la capacidad de la economía china para afrontar situaciones adversas y adaptarse positivamente a los cambios. En 2025, frente a un entorno global con riesgos y desafíos en aumento, la economía china logró un notable crecimiento del 5,0 %, con un incremento económico superior a 800.000 millones de dólares, equivalente al tamaño económico de un país medianamente desarrollado. En los últimos cinco años, su economía ha crecido a una tasa anual promedio del 5,4 %, lo que representa alrededor del 30 % del crecimiento mundial, una cifra superior a la de los países occidentales del G7 en conjunto. Respaldada por una tendencia más sólida hacia un crecimiento sostenible, China seguirá siendo el motor más estable de la economía mundial.
La certeza de la orientación de la planificación. A lo largo de la historia del desarrollo económico mundial, son muy pocos los grandes países, como la República Popular, capaces de atravesar los ciclos económicos y mantener un crecimiento sólido a largo plazo.
La certeza de la defensa de la libertad de comercio y la apertura. China es el principal socio comercial de más de 150 países y regiones, lleva 17 años consecutivos siendo el segundo mayor mercado de importación del mundo. La Iniciativa de la Franja y la Ruta, ha ampliado la red de zonas de libre comercio de alto nivel, manteniendo la estabilidad y fluidez de las cadenas industriales y de suministro y sus inversiones han generado más de 300.000 millones de dólares en impuestos para los países anfitriones.
Mientras Estados Unidos viola el derecho internacional, desprecia el sistema de Naciones Unidas, amenaza la seguridad colectiva y el Estado de derecho.
Mientras Trump- el presidente que entre ataques aéreos y ataques selectivos es el que más guerras ha declarado al mundo en la historia de Estados Unidos- conduce la humanidad a las puertas del infierno, China representa la certeza de la defensa de un multilateralismo genuino y un sistema internacional centrado en la ONU y el orden mundial basado en el derecho internacional. Y promueve sus Iniciativas globales de Desarrollo, Seguridad, Civilización y Gobernanza y brega por la construcción de "una comunidad futuro compartido para la humanidad".
"La diplomacia china salvaguarda firmemente la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo, defiende firmemente el estado de derecho, la equidad y la justicia internacionales, se opone firmemente a todos los actos unilaterales, la política de poder y la intimidación, observa y cumple firmemente con sus obligaciones internacionales y se mantiene firme en el lado correcto de la historia. Como la fuerza más importante del mundo para la paz, la estabilidad y la justicia, tenemos plena confianza en el futuro de la humanidad",afirmó Wang Yi, el jefe de la diplomacia china, en una conferencia de prensa en el marco de las Dos sesiones ante mas de 400 periodistas de todas partes del mundo.
Todo lo que pasa China repercute en el mundo como por efecto mariposa. En un momento en que se necesita urgentemente un ancla de estabilidad y un freno a la ofensiva belicista desatada por Estados Unidos, las miradas internacionales se concentran en Beijing y las decisiones de las Dos sesiones porque, directa o indirectamente, nos afectan a todos.
Ec. Daniel Barrios