Colombia necesita y merece la ayuda de todos. Rúben Hugo Díaz Burci
21.08.2026
El país de García Márquez y Bottero pasa por un mal momento. Su historia está marcada por la vitalidad y alegría de sus hijos y la tragedia. Viene de cuatro años en los que el homicidio creció un cuarenta por ciento. Como si fuera poco, ahora es la propia naturaleza quien la pone en jaque.
País continente de América del Sur. Con todos los climas y verdes propios del mundo tropical, sabe dar refugio cuando otros lo necesitan. Ejemplo de solidaridad en este último decenio. Fue hogar de más de un millón trescientos mil venezolanos que llegaron a su tierra, para recibir la paz y el trabajo que no encontraban en su propia Patria. Fueron tratados con respeto. Se les dio documentos, trabajo y salud. Mientras esto ocurría, toda Europa tenía que lidiar con un millón de sirios que también sufrían violencia y una guerra civil y regional, y no encontraba maneras ni formas de salir adelante. Los países desarrollados, con productos per cápita entre cuatro y diez veces más grandes, no supieron enfrentar la crisis que eso significaba. Colombia pudo hacerlo mientras su crecimiento económico era el más alto de América Latina y su violencia bajaba a menos de diez mil homicidios anuales. ¿Qué hubiera ocurrido en nuestra América Latina si no estada Colombia y su capacidad de contener y dar abrigo a los venezolanos?.
Viene de sufrir una grave crisis política en la administración anterior. No tuvo del 22 al 26 ninguna razón interna o externa para retroceder, en materia de violencia y la economía para que se produjera esta crisis. La creo el propio gobierno. El pueblo voto y eligió. Entonces ataco la naturaleza con un terremoto de 7.4 en la escala de Ritcher. Salieron las fotos y las tomas correspondientes, pero no aparece la ayuda, el apoyo, el interés que debiera notarse en estos momentos. Si Colombia se afirma, será mucho más fácil lograr soluciones para restablecer la democracia en Venezuela. Eso no lo ve el gobierno de Estados Unidos. Son los países de la región los que deben señalarlo con serenidad y firmeza.
Apoyar a Colombia es un deber. También una necesidad para la región y el mundo. Colombia siempre cumplió con todos, ahora toca que todos le cumplan a Colombia. Que el nuevo Presidente pueda reconstruir lo que la naturaleza le quito, y lo que necesita para volver a la senda de la pacificación y el crecimiento económico. Su sufrido pueblo, va a salir adelante sin duda. Muchas veces le toco caer y volver a levantarse. Lo ha probado. Ahora tiene que tener el apoyo de la región, que necesita a Colombia con su economía fuerte y su institucionalidad democrática, que sufrió tantos ataques pero que nunca claudico. La Latinoamérica del estancamiento y la frustración, precisa de este país. En un mundo convulsionado, que no encuentra respuestas, Colombia en poco tiempo puede ser un verdadero ejemplo.
Colombia y su propio gobierno deben y merecen tener una oportunidad. Si a sus problemas de siempre, se agrega ahora una multitud que queda sin casa ni esperanza va a constituir una verdadera tragedia. Si colaboramos como es debido, se verán los resultados. Colombia no necesita hoy un nuevo proceso de paz. Tiene como prioridad fumigar doscientos sesenta mil hectareas de coca. Necesita quitarle a los violentos los recursos con los cuales siembran el caos y la muerte. Volver a tener una economía fuerte, una democracia estable y la alegría que siempre la ha caracterizado. Eso es lo que necesita.
A veces, de las grandes crisis, surgen justamente las soluciones. Al Presidente de Colombia se le ve con ganas de hacer y progresar. Convertir esta situación creada por el terremoto en una oportunidad sería muy positivo. Luego de de un decenio de inversión importante en infraestructura, del 2002 al 12, ese esfuerzo se paralizo en los últimos cuatro años. Con una ayuda importante por el terremoto, puede crearse una situación que permita retornar al crecimiento en esta materia. Desde que se hicieron las dos grandes obras del túnel de la línea y la carretera de Medellín a la costa, no se emprendieron iniciativas de tanta significación. Sería bueno iniciar otras obras de esa magnitud. Aprovechar por ejemplo recursos de reconstrucción del terremoto haciendo una gran carretera entre Pereira y Medellín que permita atravesar el continente del Pacífico el Caribe.
Hay que darle a Colombia una nueva oportunidad. Hacerlo, es también darle una oportunidad para Latinoamérica.
Rúben Hugo Díaz Burci.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias