Corina y Delcy, que muchachas, estas muchachas. Rúben H. Díaz

23.01.2026

En América, los relatos de Manuelita Saenz, amante de Bolivar, tienen un lugar especial en la historia de la independencia.

Por sobre todas las cosas, la actitud enérgica y valiente en la noche setembrina cuando se paró en la puerta de la habitación desde la cual el Libertador huyo por una ventana y se puso a resguardo bajo un puente hasta el amanecer. Al sentir los gritos de sus partidarios volvió a la vida. Hablando de vida, la vida de Manuelita significo vida y muerte. Vida para los que impidieron su muerte. Y muerte a los que querían ejecutarla.

En esta hora de esperanza y tragedia de Venezuela hay dos mujeres que también van a pasar a la historia. Se hablará de ellas por generaciones enteras. Toda la estructura política de ese país, en sus dos vertientes, régimen chavista y oposición democrática, está políticamente agotada. Sin embargo, Corina Machado y Delcy Rodríguez, junto con Trump, están definiendo el futuro. Con cincuenta y pocos años las dos, si hay lógica, cosa difícil de predecir en materia política, están llamadas a disputar el poder y marcar toda una etapa histórica tal vez por más de veinte años.

Son dos figuras valientes y sin límites. Que juegan sus cartas al todo o nada sin que se les mueva un músculo. Seguir la trayectoria de estas líderes en los últimos veinte días es alucinante.

Por ahora están pudiendo con Trump, qué cambiando opiniones por horas, animando a una y otra alternativamente, me parece que en realidad está manejando la situación con ellas. Cuando lo de Maduro era inminente, surgió la noticia periodística que le habían dado el Premio Nobel de la paz a Corina. Justo el premio que quería Trump. También se dijo que los hermanos Rodríguez se habían ofrecido al presidente norteamericano para formar un gobierno de transición.

Las dos salieron del paso. Corina tuvo la idea de buscar una entrevista con Trump para entregarle la medalla del Nobel. No dudo un instante, en quedar desaIrada en Suecia pero logro su propósito. El mandatario la recibió en el comedor de la Casa Blanca. No se presentó con ella ante la prensa. Sin embargo, horas después hizo una declaración a favor de la líder opositora. Antes había afirmado que no tenía apoyo necesario para conducir la transición, allí expreso que iba a incorporarla en ese proceso.

Una Delcy imperturbable juro como Presidente encargada de Venezuela. Para aparecer al otro día con su hermano, Presidente del Parlamento y Diosdado Cabellos su principal enemigo, para hablar de como iba a ser la transición. Entonces ya había negociado con éxito la colocación de 55 mil barriles de petróleo que no tenían como salir de ellos con el gobierno de Estados Unidos. La prensa, sin fecha todavía, anuncia que va a ser recibida en Washington. Esta gestión fue realizada por el Embajador de Venezuela en Inglaterra Diego Arria.

Son dos mujeres que no se detienen ante nada. En un bote pequeño por el Caribe, que perdió el rumbo pero igual encontró Curazao, hizo Corina la primera etapa de su viaje a Oslo para recibir el Nobel. Nadie duda de su valentía, viviendo casi dos años en la clandestinidad en Caracas.

Ambas tienen un carácter imponente. Coriina al frente de las protestas, Delcy agrediendo verbalmente a embajadores del exterior en Caracas y definiendo como terroristas a quienes, en el mismo momento estaban en las manifestaciones, en el año 2024. Los seguidores de sus grupos las adoran, y odian con todas sus fuerzas a los otros.

Estas dos mujeres tienen cosas en común. Nacieron en Venezuela. Casi de la misma edad, Corina en octubre del 67, Delcy en marzo de 1969. Universitarias. Ingeniera Industrial y Abogada respectivamente. Una enfrento a Chávez durante un viaje en avión a Moscu, lo llamo "guevon".  La sacaron de la delegación y tuvo que volver de inmediato en un avión de línea a Caracas. La primera presencia pública de la opositora, fue enfrentar también a Chavéz, quien le recomendó trabajar para tener más votantes porque si no sus propios compañeros iban a seguir sin considerarla.

A partir de allí todo es diferente. Son dos formas distintas de venezolanas. Universidad pública, con estudios en Paris y Londres la chavista, hija de un guerrillero comprometido en un secuestro que termino en ajusticiamiento. Universidad privada la opositora. Fue la diputada con mayor votación de la historia de su país. Hija de un hogar cristiano, su padre fue un industrial exitoso. Apenas asumió Chavéz creo una fundación para asistir a los grupos más pobres. A partir de allí inicio una carrera política que parece no tener techo.  

Lo paradójico es que si les va bien a las dos, Venezuela tendrá una democracia estable y próspera. Trump realmente demostrará un liderazgo positivo que muchos no le vemos. Es una necesidad para ese país y nuestra región. Si ese proceso fracasa, será más que una pena, una tragedia.

 

Rúben H. Díaz

 

Columnistas
2026-01-23T10:30:00

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