La Voz de América. El arte de desinformar

Daniel Barrios

16.09.2022

Su primer emisión fue el 1 de febrero de 1942 pocos meses después que Japón atacó la base naval estadounidense de Pearl Harbor, en el archipiélago de Hawái. Dos horas de bombardeo que determinó la entrada a la Segunda Guerra Mundial de la potencia militar más poderosa del mundo.

Desde hace 80 años Voz de América (VOA en inglés) o Voz de los Estados Unidos de América,  la emisora internacional más grande y antigua financiada por el gobierno federal de Estados Unidos. ha sido su principal  instrumento  informativo y propagandístico para las batallas políticas, culturales y también militares de la Casa Blanca en los cinco continentes.

Con sede en Washington y más de mil empleados, VOA  emite -  por onda corta (radio), satélite (radio y televisión); Internet (webcasting, canal en YouTube, Facebook y Twitter) y por estaciones de radio y TV afiliadas- , más 2.000 horas de programación semanal  a aproximadamente 240 millones de personas en todo el mundo.

Su sitio  Web - el primero creado por una agencia de información-  tiene, además del inglés,  versiones en otros 46 idiomas extranjeros, desde los más hablado como el Chino (Mandarín, Cantonés y Tibetano), español y francés , hasta el Vietnamita, Ucraniano, Persa,  Tigrinya , Swahili ,Rohingya, incluyendo el Criollo Haitiano,

Terminada la conflagración mundial , la VOA comenzó a realizar transmisiones especialmente dirigidas a los ciudadanos soviéticos en 1947, a fin de contrarrestar los «daños de la propaganda soviética contra los líderes y políticas estadounidenses» y, a partir de allí,  se convirtió en la principal herramienta de los Estados Unidos para alimentar la guerra fría con la Unión Soviética y  los países socialistas, y el "brazo informativo" del "brazo militar" de Washington  en  Asía, Africa y América Latina.

Las campañas mediáticas  de la Voz de América, - orquestadas según precisas instrucciones del gobierno estadounidense- ,  en torno a acontecimientos   como la fundación de la República Popular de  China( 1949), el triunfo de la Revolución Cubana (1959),  el derrocamiento del  gobierno progresista de Jacobo Árbenz en Guatemala en 1954, la invasión de Bahía de Cochinos de 1961, el golpe de estado contra Juan Bosch en la República Dominicana en 1963, la guerra de vietnam, los golpes de estado en Uruguay, Argentina, Bolivia y Brasil así como contra  los gobiernos africanos surgidos de los movimientos  independentistas, son aún hoy estudiados en las escuelas de periodismo como (pésimos) ejemplos de subordinación de la información a objetivos políticos pre determinados. .

La información  del latino informatio "dar forma a la mente", "instruir", "enseñar") es un conjunto organizado de datos procesados y ordenados que sirven para construir un mensaje basado en un cierto fenómeno  y que cambia el estado de conocimiento del sujeto o sistema que recibe dicho mensaje.

La información permite resolver problemas y tomar decisiones, ya que su aprovechamiento racional es la base del conocimiento,  un recurso que otorga significado o sentido a la realidad, ya que mediante códigos y conjuntos de datos, da origen a los modelos de pensamiento humano.

Al contrario,  lo que la academia reconoce por desinformación es la que se difunde con una intención deliberada de  engañar e intentar manipular las creencias, emociones y opiniones del receptor.

El objetivo de la desinformación es hacer que el receptor  crea en la veracidad del mensaje y consecuentemente actúe según los intereses de la nación  que conduce la operación de desinformación.

Un ejemplo emblemático de desinformación es el tratamiento informativo del conflicto bélico Ucrania-Rusia por parte de la VOA.

En este caso la agencia de noticias de los Estados Unidos ha sistemáticamente violado un principio  deontológico básico del periodismo informativo, de investigación o de opinión: la responsabilidad social de los medios de comunicación,  que,  según la UNESCO, exige "hacer un relato comprensivo y real de los acontecimientos diarios con contexto y sentido" y "proyectar la visión de la realidad de los grupos relevantes en la sociedad".

VOA puede informar que para el presidente Biden,  su homólogo ruso es  un "asesino" y así justificar la intervención de Estados Unidos en la guerra y de esta manera reducir - lo que amenaza ser el conflicto más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial-, a un maniqueísmo vulgar: agredido vs. agresor, víctima o victimario, inocentes y culpables, buenos o malos, donde los primeros serían Ucrania y su presidente Zelenski, Estados Unidos y las democracias occidentales, y los segundos la Federación Rusa y Putin, que pretende, según Washington, subvertir el orden internacional e imponer un modelo autoritario.

Lo que no tiene derecho la VOA según la ética de la información es a renunciar al relato  "comprensivo" y al "contexto" reclamado por  la UNESCO, la academia y  asociaciones nacionales e internacionales de periodistas. Cualquier noticia, no importa su relevancia, exige un contexto para ser entendida y evaluada por el  publico que la recibe. Dicho de otra manera, la descontextualización es parte fundamental de la desinformación.

La VOA omite deliberadamente de su narración que los principales lideres occidentales de entonces (George Bush padre, Helmut Kohl, Margaret Thatcher y François Mitterrand) cuando acordaran la reunificación de Alemania con el presidente Gorbachov , se comprometieron a que la OTAN no avanzaría «un milímetro hacia el este». Y que  si se aceptara la solicitud del presidente  Zelenski y Ucraniapara ingresar a la  OTAN, las armas de Estados Unidos y sus aliados estarían a menos de 450 km de Moscú lo que, inocultablemente,  significaba  una amenaza sin precedentes a la seguridad y la integridad territorial de Rusia. 

Como tampoco,  - cuando responsabiliza exclusivamente a Rusia del conflicto ucraniano -  en ningún momento menciona que el mismo William Perry, secretario de Defensa de los  Estados Unidos durante la primera presidencia de Clinton,, enfatizó: "En los últimos años, la mayor parte de la culpa se puede señalar a las acciones que ha tomado Putin. Pero en los primeros años tengo que decir que Estados Unidos merece gran parte de la culpa. Nuestra primera acción que realmente nos puso en una mala dirección fue cuando la OTAN comenzó a expandirse, incorporando naciones de Europa del Este, algunas de ellas fronterizas con Rusia".

Criticando el comportamiento de la prensa Winston Churchill afirmaba: "El auténtico genio consiste en la capacidad para evaluar información incierta, aleatoria y contradictoria."

La misma genialidad que se precisaría para interpretar y evaluar el arte de la  "desinformación" practicada por la Voz de América.

Daniel Barrios
2022-09-16T07:52:00

Ec. Daniel Barrios