Desigualdad en América Latina: CEPAL revela datos críticos sobre la distribución de ingresos. Juan Trimboli
17.08.2026
Un informe de la CEPAL expone la alarmante brecha económica en América Latina, donde el 20% más rico acapara más de la mitad de los ingresos nacionales.
En cada país, la Encuesta de Hogares es la fuente oficial de información sobre distintos indicadores.Los datos de dichas encuestas son procesados por instituciones internacionales dedicadas al análisis e investigación. En el caso de nuestra región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) genera datos comparativos sobre diversos temas, entre ellos los relacionados con la desigualdad.
Conviene advertir que la información sobre este indicador, según la misma CEPAL, está limitada por la disponibilidad de información, ya que las Encuestas de Hogares subestiman la desigualdad en la distribución de los ingresos, debido a que no captan adecuadamente a los hogares más ricos. Además, tienen capacidad limitada para proporcionar información desagregada para grupos de población y áreas geográficas específicas.
Considerando lo señalado, esta vez pasamos revista a la metodología que analiza la desigualdad a partir de la proporción del ingreso nacional recibido por las personas del Quintil 1 (20% más pobre) y el Quintil 5 (20% más rico). Una forma de analizar estos datos es imaginarse que el total de ingresos nacionales son un pastel que se va a repartir entre 5 personas (cada una representa un Quintil, equivalente al 20% de la población).
Pues bien, según los cálculos de la CEPAL, la distribución del pastel en América Latina es tremendamente desigual, ya que en 2024 el Quintil 5 (20 más rico), como promedio regional, se apropió de un poco más de la mitad del mismo (50,4%), y el 20% más pobre recibió una minúscula porción del 4,8%, tal como se ve en esta gráfica.
Podemos apreciar que más de la mitad de los países, es decir Colombia, Brasil, Panamá, Costa Rica, Paraguay, Ecuador y Honduras, reportan que el 20% más rico de su población se queda con más de la mitad de los ingresos nacionales, y casi en los mismos territorios, las personas del Quintil 1 (20% más pobre) apenas reciben una proporción del ingreso nacional que va desde el 2,8% en Colombia hasta el 4,7% en Paraguay.
Diferentes estudios señalan que la desigualdad en la distribución del ingreso es causada por una combinación de factores estructurales, educativos, tecnológicos y políticos que determinan cómo se genera y reparte la riqueza en cada país.
Estos factores se desencadenan de la siguiente manera:
- Las personas con niveles educativos más altos (generalmente ocupados por el 20% más rico) acceden a mejores salarios, mientras que la falta de educación de calidad perpetúa un ciclo de bajos ingresos.
- La tecnología aumenta la demanda de trabajadores altamente calificados, reemplazando empleos rutinarios y presionando a la baja los salarios de trabajadores menos calificados.
- La informalidad, el estancamiento salarial y la discriminación por motivos de género o raza impiden que ciertos grupos obtengan ingresos dignos o asciendan profesionalmente.
- Predominan las políticas fiscales regresivas, con sistemas tributarios que no cobran impuestos proporcionales a los más ricos o leyes que permiten la evasión fiscal limitando la redistribución del ingreso por parte del Estado.
- La concentración de la riqueza empeora con el tiempo, permitiendo que las grandes fortunas se multipliquen a un ritmo superior al crecimiento de los ingresos de la mayor parte de la población.
Al respecto, es necesario recordar que los Objetivos de Desarrollo Sostenible consideran la meta de reducir la desigualdad hacia el año 2030. La información de la CEPAL permite identificar datos comparativos entre 2015 y 2024 sobre la distribución del ingreso entre las personas de los Quintiles 1 y 5 en 13 países de la región.
Al analizar la estadística disponible, se identifican varios hallazgos relevantes, destacando los siguientes:
- Entre 2015 y 2024, a nivel regional, el ingreso recibido por el Quintil más rico se mantuvo arriba del 50%, en cambio, el Quintil más pobre de la población mantuvo un ingreso menor al 5%, subiendo apenas un 0,2% en este período;
- En Colombia, Brasil y Panamá existe la mayor brecha entre la porción del ingreso nacional que recibe el 20% más pobre en comparación con el que obtiene el 20% más rico, separándoles en 2024 una diferencia de entre 51 y 57 puntos porcentuales;
- El 20% más pobre de Colombia, Honduras y El Salvador, en lugar de mejorar su ingreso, de manera alarmante reportan una reducción en la proporción que obtienen del ingreso nacional, mientras que en Uruguay mantienen la misma proporción del ingreso;
- También es preocupante constatar que, en el transcurso de estos nueve años, el 20% de la gente más rica de Colombia, Panamá y Uruguay siguió aumentando su alta apropiación del ingreso nacional, situación que se contrapone al objetivo de disminuir los altos niveles de desigualdad.
A la luz de estos datos, se puede afirmar que la mitad de los países de la región avanzan en sentido contrario al compromiso de reducir la desigualdad, lo que sigue perpetuando a América Latina como una de las regiones más desiguales del mundo.
Esto constituye una amenaza al desarrollo socioeconómico a largo plazo, pues impide la realización de derechos fundamentales. A la vez constituye una ofensa a la dignidad humana ya que expande la pobreza y exclusión; y al afectar la cohesión e inclusión social, imposibilita una verdadera convivencia democrática.
Para profundizar en los datos expuestos, aquí se puede leer y descargar este documento preparado por la Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable:https://consumoyaccion.org/wp-content/uploads/2026/07/Economia-y-Sociedad-N%C2%B030-junio-2026.pdf
Juan Trímboli: Presidente de la Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable, con sede en Chile.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias