Día del Ejercito Nacional y de los desparecidos. ¿Solo dos días de diferencia? Esteban Valenti

20.05.2026

El pasado lunes se celebró el 215 aniversario de la Batalla de Las Piedras, el día de la fundación del Ejercito Nacional, que en realidad marca el inicio de actividades de lo que posteriormente fueron las fuerzas armadas de la nación, cuando se sumó la Armada y mucho después la Fuerza Aérea.

En los actos por este aniversario, hizo uso de la palabra el General de Ejército Mario Stevenazzi, comandante en jefe del Ejército, vamos a considerar también la carta que el propio general Stevenazzi envío el año pasado al acto realizado el 18 de mayo de 2025 en Tacuarembó, en ambas oportunidades hizo una extensa exposición reivindicando las tareas y servicios que realiza esa fuerza, dentro y fuera del país.

Dentro del país, mencionó una prolija contabilidad de las tareas realizadas durante un año: más de 3.000.000 de horas de servicio en la custodia perimetral de cárceles,  más de 13.000 horas de servicio en patrullaje y puestos de control fijos y móviles sobre la red vial nacional, más de 12.000 horas-hombre de despliegue en asistencia directa por emergencias climáticas,  más de 1.400 horas de operación de maquinaria pesada de ingenieros para vialidad comunitaria y aproximadamente 130.000 platos de comida confeccionados y distribuidos.

Todo las extensas intervenciones del General de Ejército Mario Stevenazzi, en Las Piedras y en Tacuarembó muestran un relato muy prolijo y la construcción de una visión muy clara y bien diseñada de su visión del papel del Ejercito Nacional.

Nosotros vamos agregar algunos datos más: las Fuerzas Armadas Uruguayas en diversas misiones están presentes hoy en día la República Democrática del Congo, Siria / Altos del Golán, en la península del Sinaí, Egipto. despliegues menores y de observadores en India y Pakistán, República Centroafricana, Colombia (Misión de Verificación de la ONU), en el  Líbano, incluso en la sede de las Naciones Unidas,  hay oficiales superiores trabajando en la planificación y asesoramiento estratégico dentro del Departamento de Operaciones de Paz de la ONU en Nueva York. Cabe recordar la exitosa misión realizada en la República de Angola y otra menos exitosa en Haití.

En la Base Científica Antártica Artigas en la Antártida, están presentes contingentes de las tres Fuerzas Armadas.

Realmente impresionante para un país de las dimensiones y la población del Uruguay, que ocupa el 4to lugar en el numero de efectivos militares en misiones de las Naciones Unidas en relación a su población, primero está Ruanda con una proporción de 415 cascos azules por cada millón  de habitantes, en segundo lugar está la isla de Fiyi con 373 cascos azules por cada millón de habitantes, el tercer lugar es de Mongolia con 252 cascos azules por cada millón de habitantes y en cuarto lugar está Uruguay con entre 800 y 900 militares desplegados en los diversos territorios, algunos de alto riesgo, lo que representa 245 cascos azules por cada millón de habitantes. No todos sabemos estos datos.

Los resultados de esas misiones, la capacidad profesional de sus integrantes, su capacidad de vincularse con la población local, de mantener la paz le ha hecho ganar un gran prestigio a nivel internacional y en la ONU en particular. Todos los uruguayos debemos apreciar ese prestigio.

Hoy 20 de mayo, una enorme cantidad de uruguayos de todas las edades y condiciones marcharemos por 18 de julio, recordando a nuestros desaparecidos y también a los muertos asesinados de forma vil y por la tortura estando prisioneros de las FF.AA. Lo hacemos todos los años, y considerando los pronunciamientos del general Stevenazzi y no solo por la proximidad de las fechas, surgen importantes consideraciones.

Naturalmente que no negamos el papel que juega el Ejército y las Fuerzas Armadas en la actualidad democrática de nuestro país, pero nos preguntamos ¿Por qué el Comandante en Jefe del Ejército no mencionó en esos dos extensos pronunciamientos del 18 de mayo la frase más importante que pronunció José Artigas, el jefe de los Orientales y fundador del Ejército luego de la Batalla de Las Piedras: "Clemencia para los vencidos, curad a los heridos, respetad a los prisioneros"?

¿Acaso no eran prisioneros los detenidos durante la dictadura de 1973 a 1985?

Con miles de ellos no se tuvo la menor clemencia, se los torturó, se los desapareció, se los asesinó, se las violó y encarceló. ¿Era ese el espíritu fundacional y moral de las Fuerzas Armadas de José Artigas?

Otro aspecto que me llamó la atención de su carta de Tacuarembó del 2025, fue la referencia a la condición del "soldado", como en varias oportunidades yo hice referencia a ello y lo voy a reafirmar: los militares, con particularidad los mandos y oficiales superiores, pero cualquier persona de uniforme, que participaron de esos crímenes, de esas violaciones de los derechos humanos y del asesinato de prisioneros indefensos, no merecen llamarse "soldados".

Incluso el general Stevenazzi, hizo mención a las definiciones del termino "soldado" en varios diccionarios. Pues le voy agregar algunos detalles que se le escaparon al señor general.

Stevenazzi comenzó señalando en su discurso que, aunque los diccionarios definen al soldado simplemente como alguien que sirve en la milicia, se alista voluntariamente o forma parte de las Fuerzas Armadas para defender a su país, la realidad humana e institucional va mucho más allá:

"Pero un Soldado es mucho más que eso... un Soldado es alguien que decidió dedicar su vida a defender a su Patria, un Soldado es alguien que sin importar cuáles sean sus problemas personales, se preocupa por los demás, es alguien, UNA PERSONA, que sin poder concurrir al primer día de clase de sus hijos, sin importar si hace frío o calor, sin saber a qué hora regresará y si podrá hacerlo o el Servicio se lo impedirá, se calza su uniforme, se despide de su familia y se va a cumplir con sus tareas".

Todo lo anterior no lo negamos en absoluto, pero se le escaparon algunas cosas importantes, la Real Academia Española (Diccionario de la Lengua Española), el Diccionario de Oxford (Oxford English Dictionary / Oxford Law Dictionary) y el Diccionario Jurídico de Black (Black's Law Dictionary), coinciden que la violación de la Constitución es el quebrantamiento de la norma fundamental por parte de un militar y lo definen como sedición, rebelión o golpe de Estado.

A la tortura la define como un "grave dolor físico o psicológico infligido a una persona de forma deliberada" y el asesinato como un homicidio agravado por alevosía o ensañamiento. Al perpetrarse contra prisioneros (personas indefensas). Y la violación, la define textualmente como el "acceso sexual con una persona mediante el uso de la fuerza o la intimidación". En el contexto de un soldado, la lexicografía no lo considera un acto de guerra, sino un delito aberrante contra la libertad e integridad sexual.

Conclusión: esas conductas representan la pérdida de la condición de "soldado" y una afrenta hacia su uniforme.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE), elaborado y editado por la Real Academia Española (RAE) en colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), define la desaparición de prisioneros como un delito de extrema gravedad que "ofende a la humanidad en su conjunto y que, por su naturaleza, es imprescriptible", lo que significa que el militar que lo comete puede ser perseguido y juzgado penalmente en cualquier momento de su vida, sin importar cuántos años hayan pasado.

A 41 años de haber recuperado la democracia, que el principal mando del Ejercito Nacional, nada menos que en el aniversario de la Batalla de Las Piedras, haya diferenciado los cuestionamientos que nacen de la falta de información de aquellos que, a su juicio, tienen una intencionalidad política o de desprestigio: "Estamos convencidos de que muchas de ellas [las críticas] se realizan desde el desconocimiento, pero da la impresión de que otras buscan estigmatizar al soldado o desmerecer sus tareas y, por lo tanto, tienen otros objetivos".

¿Cuáles objetivos, general Stevenazzi? Sea más claro, como lo es con tantos otros temas en sus intervenciones.

De esta situación realmente me alarma que nadie del Poder Ejecutivo se dé por aludido y pronuncie una sola palabra, al menos.

Como no me doy por aludido, con ninguna afirmación de tener "otras intenciones", que la defensa de la Constitución y la ley, me siento obligado a pronunciarme con la mayor claridad posible.

¿En algún momento tendremos el coraje de discutir las diferentes "doctrinas" sobre temas militares y del pasado, cada día más relativamente "reciente" que tenemos en la izquierda uruguaya? Son diferencias muy importantes.

 

Esteban Valenti
2026-05-20T07:04:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)