Diferencias en la política exterior de Lacalle Pou y Orsi. Rúben H. Díaz
05.10.2026
El Uruguay, durante el gobierno de Lacalle Pou, tuvo un momento complicado porque quedó aislado en materia internacional. El Presidente comenzó su mandato con una actitud agresiva en materia política e ideológica. Tuvo un éxito innegable cuando enfrentó al Presidente de Cuba por la represión que hacía ese régimen a la oposición.
Con valentía trato de que el Uruguay pudiera hacer un acuerdo de comercio con China, a pesar de la oposición de Brasil y Argentina por las normas vigentes en el Mercosur. Fue un momento de éxito, pero que en determinado instante dejo al Uruguay aislado. Como en la vida, se pueden tomar decisiones acertadas y sin embargo terminar mal un proceso. Porque las ´personas y los países no actúan solas, y aunque acierten otros también juegan, con más poder a veces. Lacalle se encontró en determinado momento, que estábamos aislados. Con el peronismo en la Argentina y con Lula volviendo al poder en Brasil. ¿Qué hizo Lacalle?. Busco unir al país. Que todos pudieran ayudar a superar esa situación. Y encontró allí la mano extendida, con patriotismo, de José Mujica que se jugo entero su relación con Lula por defender el Uruguay. No se le ocurrió a Lacalle utilizar ese momento para hacer nacionalismo barato y dividir las aguas.
Ahora, en forma inversa, el Uruguay tiene una situación exterior también compleja. Son las derechas las que ganan las elecciones en América, y eso nos deja aislados. En una circunstancia mucho más complicada. El gobierno argentino plantea el tema de las Malvinas y por primera vez un Presidente de Estados Unidos aparece más cercano a ese país que a Gran Bretaña. Y Uruguay queda en la mira de Milei en forma negativa. Ya aparece un periodista al servicio del Presidente, queriendo crear antagonismo con la excusa de reprender a un legislador uruguayo. Y también trasciende que a Milei no le gusta que Uruguay equipe a su marina con material Ingles.
¿Qué hizo Orsi y los genios que lo asesoran?. Todo al revés de lo que hizo Lacalle cuando se vio aislado. Que fue a buscar a Mujica y vaya que le fue útil a él y al país. En cambio Orsi se pone en Naciones Unidas a cuestionar Estados Unidos. En una actitud que tiene consecuencias internas y externas. Por un lado, mejora su relación con el Partido Comunista uruguayo. Pero por otro divide y enfrenta la opinión dentro del país. No conforme con eso, vuelve al Uruguay, y el Frente Amplio dice que esa fuerza política tiene que intervenir en el proceso electoral brasileño en apoyo de Lula. Si todos los uruguayos tuvieran la posibilidad de votar en esos comicios, somos tres millones y medio, no llegamos a ser el dos por ciento de los ciudadanos de Brasil. No solo el Frente Amplio salio con bombos y platillos a anunciar esa importante actitud. Hasta Lucla Topolanski -que como es notorio no tiene la mirada de estadista de su esposo- hizo declaraciones en ese sentido.
En quince días este gobierno produjo un milagro. aislar más al país en lo regional y lo global y también, como si ello fuera poco, dividió más a la sociedad uruguaya. Todo al revés de lo que hizo Lacalle cuando se vio en problemas. Con los únicos que quedaron bien fue con los comunistas. La fracción minoritaria del propio Frente Amplio. Si en estos momentos Lacalle quisiera ayudar no puede hacerlo. En los hechos le dieron un portazo a él, y a nosotros, los no frenteamplistas.
Este es un gobierno débil, que cada vez que se mueve, o que toma decisiones, aumenta su propia debilidad por mal asesoramiento y falta de inteligencia. Porque todavía los errores no terminaron. Al contrario, siguen produciéndose. No les alcanza con quedar mal con Estados Unidos, Argentina y Brasil. También están quedando mal con Israel. Acaban de anunciar un embajador para Palestina con una significación política mucho mayor que la del embajador en Israel. Y eso, aunque no lo vayan a admitir, a nivel de política internacional, significa con claridad que este gobierno está más con Palestina que con Israel. ¿Que podríamos hacer los uruguayos que nos preocupa nuestro país para lograr que el gobierno y la cancillería no digan más nada, nada de nada, hasta el 25 de este mes, cuando se realicen las elecciones de segunda vuelta en Brasil?. Es lo mínimo que se puede pedir.
Rúben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias