Disputa por los significados: genocidio, racismo, verdades y bulos. Luis E. Sabini Fernández
07.04.2026
El caso de la ADL; su origen y significado actual Estamos viviendo tiempos duros. Ninguna novedad. Sentimos el retroceso o abandono de lo diplomático, de normas mínimamente democráticas, del muy limitado derecho internacional. Y el peso de un modo de expresión que ya no necesita "el aire democrático" ni siquiera como puesta en escena (que era a lo que estábamos acostumbrados).
El lenguaje ha recuperado el fraseo del poder autocrático, que asignábamos a tiempos de absolutismo monárquico, de "diplomacia de cañoneras", de "piratas de su Majestad", de úkases imperiales: 'abordamos el petrolero y nos quedamos con su carga y con el barco'; 'hemos divisado una barcaza y la hicimos volar con su tripulación porque damos por seguro que quería penetrar droga en nuestro país'; iniciamos tratativas con la cúpula de ese régimen dictatorial lo cual nos ha permitido localizarlos y eliminarlos sin más trámite'.
Tiempos de "fascismo teocrático", como bien lo calificara Salahj Eddin.[1]
Los servicios israelíes han diseñado un programa de buscadores-e que han denominado "Dónde está papá", -cariñosa designación-, para referirse a un buscador que localiza a jefes o responsables militares, políticos o científicos que "los servicios" de seguridad israelí han enlistado para eliminar, con determinados requisitos: se los hace despedazar mediante explosivos cuando están en el seno del hogar, con lo cual los asesinos se aseguran que junto con "el blanco" principal, habrán de morir, hijos, nietos, hermanos, esposa, ayudantes, abuelos, auxiliares; en fin, un listado de "daños colaterales" que "con suerte", puede llegar a ser decenas; la jerarquía sionista festeja con un brindis la aprobación -totalmente segura- de una ley para aplicar la horca a presos políticos palestinos que tengan "deuda de sangre" con el estado sionista (con lo cual pueden "aligerar" las cárceles cumpliendo con la ley).
Esa orientación "a la mayor sangre" que promueve Israel, se ve también en su aparato repetidor, desde EE.UU. Y Donald Trump actuando públicamente como Hollywood nos enseñó que actuaban los repugnantes y deleznables nazis...
El desenfado con que los dirigentes sionistas declaran luchar contra el terrorismo ejerciendo el terror sobre poblaciones: una red islamista, Hezbollah declara una vez más la guerra a Israel; Israel otra vez más, ataca y ocupa una parte significativa del suelo libanés; a continuación, se apropia de ese territorio presuntamente hostil, desaloja a su población e instala allí colonos sionistas...
¿Luchan contra enemigos o los fabrica para despojarlos del suelo? (como, por otra parte, hicieron en Palestina).
Israel está ocupando territorios diversos. Y con "naturalidad" renace el runrún de la tierra de Israel histórica, que cubre aproximadamente el este egipcio, todo Líbano, Jordania, Palestina, Siria, buena parte de Irak y de Arabia Saudí, el sur turco... Eso ahora... a mediados del s XX, el territorio "a "redimir" era "apenas" Palestina ¿y ni siquiera entera? ¿Cuál es la verdad histórica?
Israel proclama (ahora) su acervo histórico haciendo presente un pasado milenario, como si nada hubiese existido en ese interregno, como si se pudiese "devolver" un territorio, un suelo, una población, una civilización, a un estadío anterior, por sí y ante sí, como si todo lo acontecido en esos lugares, durante años, siglos y milenios por vida y obra de todos esos pueblos que allí han puesto sus plantas, fuera absolutamente irrelevante. El sionismo encara un diálogo, mejor dicho un monólogo del judaísmo consigo mismo, y prescinde de toda otra presencia, de toda otra existencia.
Hay quienes se sienten tan importantes que no necesitan dialogar para estar-en-en-el-mundo porque consigo mismo ya basta...
En rigor, verbalmente, no es consigo mismo; el sionismo da por sentado el diálogo judío con dios, con su dios, único, con quien "el pueblo del libro" mantiene un diálogo exclusivo y excluyente. Ese tipo de "diálogo", que es un férreo monólogo consigo mismo, es lo que lo "autoriza" a cometer los más siniestros actos, al haber perdido toda necesidad de diálogo más allá de sí mismos.
Es una cualidad muy común y frecuente en algunos pueblos. Considerarse los únicos "afortunados" de tamaños diálogos... Esta carencia de diálogo con lo distinto, lo disímil, aunque frecuente, adquiere fuerza de ley cuando quien la perpetra tienen poder suficiente como para imponer esa falta de diálogo como la única opción. Algo que (afortunadamente) no suele ser el caso con tantos pueblos que han desarrollado una tal confianza en sus dioses, que si tuvieran la misma relevancia que vemos goza la comunidad judeosionista, constituirían comunidades nacionales de muy penosa o ardua convivencia (pienso en los que se sienten hijos de Viracocha, de Visnú, de Ra. Caso aparte, los creyentes de los otros grandes monoteísmos; Islam, cristiandad).
Si una autocracia proclama sus verdades, y no tiene resistencia de otros pueblos, sociedades o naciones, es preocupante. Más preocupante si "la realidad internacional" no le ha hecho saber -en este caso a Israel- que "el concierto internacional" es otra cosa... constituido por entidades, todas ellas parciales, incompletas, relativas. En una palabra, históricas.
¿Qué estado contemporáneo habría podido arrebatar la tierra de otro estado, aduciendo -pongamos un ejemplo totalmente irreal- que Francia se aposenta en las Baleares porque seis siglos atrás ese archipiélago era, habría sido francés, o -acerquémonos una pizca a la historia- que España se apodere de Sicilia, Cerdeña y "la bota" italiana porque durante siglos esos territorios, "el Reino de las dos Sicilias", perteneció a España?
Esas soberanías de tiempos pasados no suelen tener la coartada bíblica que goza y a la vez aprisiona a la entidad judía. La coartada bíblica tiene mucho peso, porque no es histórica; es transhistórica; no es relativa, es absoluta. No merece discusión alguna. Es porque... es, porque está en la Biblia.
Jerusalén, se ha dicho, es cuna de las tres religiones monoteístas mayores que conoce la humanidad. Por ello, precisamente, existen temores de violencia religiosa, interreligiosa. El judeosionismo está tratando Jerusalén como propio. Exclusivo. ¿Fabricando tormenta (o impedidos de generarla)?
El mundo que vivimos los humanos es otra cosa. Los estados y sociedades existentes están como entrampados en un orden democrático pero poco, pletórico de limitaciones... -tratados interestatales, cortes judiciales internacionales- que por alguna razón, caducan: Lo vemos cada día más claramente- ante las demandas sionistas, por ejemplo, de una tierra para sí, sin otros habitantes que ellos mismos (o con una limitación tal que esos "otros" sean pocos y secundarios...)
¿Qué habría pasado con cualquier otro estado de nuestro mundo contemporáneo, que declarara haber renunciado a la rapiña territorial, al derecho bruto, a la imposición de esclavitud, si por acaso reclamara apropiaciones y exclusividades como las que demanda y ejecuta el sionismo judío?
El caso, excepcional judío, tiene algunos rasgos constitutivos: el IHRA, Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, es el órgano, la institución diseñada al efecto de proteger, si no a la verdad histórica, sí al Estado de Israel. El IHRA no defiende ni representa una verdad histórica, siempre perfectible e incompleta: defiende una verdad litúrgica, en rigor defiende una liturgia, que pasa por lo del exterminio de 6 millones de judíos exterminados a manos de los nazis entre 1933 y 1945 o, más particularmente, entre 1942 y 1945.[2]
El IHRA fue fundado -en 1998, impulsado inicialmente por el gobierno socialdemócrata sueco.
Pero desde 1913 existía, existe la ADL (Anti-defamation League). WIKIPEDIA la define como: "una organización líder a nivel mundial, dedicada a combatir el antisemitismo, el extremismo y toda forma de odio. Su misión principal es frenar la difamación del pueblo judío y asegurar la justicia y un trato justo para todos."
El párrafo es, como decimos en Uruguay, "impecable". Pero entiendo fundamental, y sintomático, saber cómo surgió en 1913, esa red a la que se le atribuye tan saludables rasgos.
ADL fue una alianza de judíos de fortuna empeñados en salvar de la cárcel y la pena de muerte a un joven empresario judío dedicado a llevarse a la cama a obreras apenas adolescentes para "pagarles" con su bragueta. Una de estas desdichadas, Mary Phagan, 13 años, murió en sus manos y el joven impulsivo pero no tonto, procuró desembarazarse del problema y del cuerpo preparando un escenario apropiado, poniendo prendas de la niña asesinada cerca del jergón donde descansaba un obrero negro sin calificación.
La entereza del acusado, los nervios del empresario y probablemente el conocimiento difuso que se tenía del modus operandi del patrón, llevó a los investigadores a descartar al acusado inicial y, en cambio, a sindicar al empresario como autor de tamaño delito, quien fue, por último formalmente preso. una segunda fase fueron los esfuerzos de los abogados defensores para liberarlo de la pena capital. Dándole largas al proceso, por años. Pero en 1913, varios vecinos con alto status y preocupados o indignados con la inoperancia de la pena ante tan indignante delito, ingresan a la cárcel y Frank es arrancado de la celda y linchado públicamente:[3] los abogados generosamente retribuidos no contaban con este recurso que cortaba a su vez la impunidad indefinida que ellos patrocinaban.
Ése es el no tan digno inicio de esa organización, ADL (Liga Antidifamación), según wikipedia, "líder mundial dedicada a combatir el antisemitismo... y toda forma de odio". Wikipedia se sustrae así al caso concreto relacionado con el origen de la ADL...
La ADL ha sostenido siempre que su causa ha sido luchar contra el antisemitismo y no defender a judíos delincuentes, pero este inicio de sus actividades, año 1913, siembra dudas sobre sus fines. Duda que únicamente se ha reforzado con la prédica que vemos hoy desde la ADL; toda crítica a Israel es para ADL expresión de antisemitismo; una simplificación burda, falsa, inaceptable.
Que se agrava por el hecho que toda info de origen israelí o sionista lleva incorporada la mentira, la distorsión, como ya se ha comprobado tantas veces a lo largo del tiempo; baste recordar los bebitos asados o las mujeres destripadas del 7 de octubre de 2023.
Así, pues, henos aquí, mundialmente en un impasse, judicial, ético, político.
Muy pocos y muy dignos son quienes tienen a su nombre, cargos oficiales y critican las políticas genocidas, como la muy estimable Francesca Albanese; otro puñado de solidarios apreciamos los que constituyen la Flota Sumud solidaria con Gaza y las redes informativas igualmente solidarias con la población palestina, en los medios de incomunicación de masas, en las universidades, en los medios alternativos, como la iraní Sépideh Farsi y su inolvidable entrevistada Fátima Massouda, o los análisis de La Base, española y sitios-e como rebelión.org, The Gray Zone, Middle East Eye, Tlaxcala y afortunadamente tantos otros. Somos muchos, pero igualmente, somos pocos, muy pocos.?
Luis E. Sabini Fernández
https://revistafuturos.noblogs.org/
[1] "El sionismo: fascismo teocrático", Palestina en lucha, Madrid, 9 set. 2001. Réplica a Hermann Tertsch.
[2] Lo de "los seis millones" resulta significativo. Un investigador, Thomas Dalton, ha rastreado en la prensa de fines del s XIX y comienzos del XX, varios materiales presuntamente informativos, denunciando reiteradamente el genocidio de 6 millones de judíos, en Rusia, Polonia, Ucrania. Por ello, ha titulado sus notas: "The Holocaust of Six Million Jews-in World War I" (El Holocausto de 6 millones de judíos en la Primera Guerra Mundial"). Una hipótesis para tales números ronda alrededor del valor cabalístico del 6.
[3] Es el único caso que se conoce de linchamiento de un judío en EE.UU.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias