Dos ausentes importantes. Rúben H. Díaz
04.01.2026
El vicepresidente de los Estados Unidos, y el Comandante en Jefe del Ejército de Venezuela no han aparecido en los medios de difusión durante y después de que se detuviera a Nicolas Maduro.
Esto tiene importancia, por cuanto pueden ser expresiones que rebelen factores de poder trascendentes en la crisis. El régimen chavista siempre, en los momentos decisivos se expresaba a través del propio Maduro acompañado por los comandantes en Jefe.
La televisión da cuenta que empieza a haber desabastecimiento en Venezuela, se están formando colas en supermercados, y que quienes están controlando la situación en las calles, son los partidarios armados civiles del régimen de Maduro.
El Ejército venezolano no tiene presencia. Esta sin duda acuartelado con autonomía de mando. Para controlar a la mayoría, que son los demócratas venezolanos, están las milicias del régimen. La presencia de motos por las calles es otra prueba de ese fenómeno.
Me parece que Corina a través de algún medio debería dar orden a la población de no salir a las calles. Pobres los venezolanos, siempre firmes en sus convicciones democráticas, y frustrados luego de situaciones de esperanzas justificadas. Tenemos que estar más cerca de ellos que nunca. Tratarlos como lo que son, hermanos y no extranjeros en nuestros países.
Las Fuerzas Armadas venezolanas no van a demorar mucho en su situación actual. No pueden hacerlo. Si Estados Unidos no envía señales serias, no les quedará otra actitud que volver al régimen. Eso puede dar espacio a una gran purga a favor del gobierno.
La ausencia de visibilidad del vicepresidente de Estados Unidos me parece un hecho positivo. Quiere decir que Rubio, el Secretario de Estado, opera en forma importante y es el segundo de abordo en estos momentos.
Es aleccionadora la demostración de capacidad, determinación y coraje que han demostrado las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Los secretarios de Estado y Defensa deben cumplir una labor fundamental en estos momentos. Con responsabilidad, profesionalidad y altruismo ojalá logren controlar la situación.
Hoy en día hay gente que puede reconocer estados emocionales y tendencias a través de actitudes gestuales. Esta labor se puede realizar con una filmación, no tiene porque que ser in situ. Durante la conferencia de Prensa de Trump, por muchos minutos, aparecían en escena Trump y Rubio juntos en pantalla. Para mi era evidente el terror que tenía Rubio a un posible error de Trump. Con su cabeza expresaba aprobación o duda.
En esa conferencia me parece que Trump demostró que las dudas sobre su salud, que ya trascienden en la prensa, quedaron confirmadas. Lee mucho, y eso es bueno, porque sin duda alguien en plenitud hace los textos. Los errores conceptuales son cuando improvisa. Tiene vitalidad mientras habla, pero cuando escucha no puede contener el sueño. Aún parado se duerme. Si a eso le agregamos las fotos de las manos que ya aparecen en los medios, con manchas, queda claro que puede estar teniendo problemas muy serios de salud.
Trump es desintegrador y destructivo por naturaleza. Esto en relación tanto a la sociedad global como el propio Estados Unidos. En su gobierno Nueva York tiene un alcalde musulman que ahora opina de política exterior contra el Presidente de la República. En el Congreso la reacción contra él va a ser importante. Incluso dentro del Partido Republicano. Los latinos lo están abandonando, si ahora queda mal con los demócratas venezolanos, esa tendencia va a manifestarse con mayor fuerza.
A nivel regional las políticas de Trump pueden provocar un avance de la izquierda. En los últimos tiempos estaban muy separadas la aguas, entre tres regímenes agotados, Cuba, Venezuela y Nicaragua y el resto, con actitudes democráticas. Esa diferenciación va a atenuarse.
Al final del cuento, es posible, ojalá no ocurra, que la dictadura venezolana termine fortaleciéndose. Con Maduro pueden haberse beneficiado. Era impresentable. Una carga. Va a terminar como mártir preso en Estados Unidos. Y si además se arreglan con Trump, de repente se quedan en el gobierno por treinta años más. Porque para Trump, y por ahora para Estados Unidos, el único narcotraficante de ese régimen fue Maduro.
Dejo constancia que esta nota lo escribí es la mañana de este domingo cuatro de enero.
Rúben H. Díaz
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias