El Che Bukele. Danilo Arbilla
28.11.2025
A final de cuentas ¿estamos con Bukele o no estamos con Bukele? El Presidente lo puso como un caso ejemplar. Luego titubeó un poco: "para analizar", dijo y aún después algo más atribulado trató de aclarar; y no quedó muy claro.
El Secretario de la Presidencia salió a interpretar aclarando que no era interprete y Lucia Topolansky, sin duda el eco de la voz del "Pepe" y quien mejor comunica y lo refleja planchó el asunto: "lo de El Salvador no se agarra por ningún lado".
Para todos los gustos. La izquierda acomoda y reacomoda el relato a su placer, los blancos no hacen autocrítica pero sacan algunos trapitos al sol, y los colorados dejan pasar ocasiones y tiempo; no es facilongo con un pelota con dos dueños.
La discusión comienza antes de mover.
Y la rana se sigue cocinando. Y la brecha cada vez más definida.
La gente enmarca y limita su pensamiento (?) a su pertenencia partidaria. Gente que hasta hace unos días decía 'aquí lo que hace falta es un Bukele y mano dura', ahora se siente hasta agraviada por la tímida sugerencia de Orsi.
Aquellos que apoyaban a Pacheco, que luego se corrieron para Mujica y después siguieron para Cabildo Abierto para retornar en las últimas a Mujica todos están con lo de la mano dura tipo Bukele, pienso.
Es difícil que se llegue en materia de combate del delito a lo de Bukele, pero sí se puede acercar en cuanto a restricciones de derechos. El intento sobre el secreto bancario: gatillo fácil para DGI respecto a la privacidad y los ahorros y depósitos de la gente es preocupante en ese sentido. A la vez es demostrativo del estilo Astori del ministro Oddone. Siempre con un as en la manga o mejor dicho un cuchillo bajo el poncho.
Fue Astori que decía oponerse a propuestas locas de "las bases" y sindicatos ultras, y nos hablaba en cambio de un impuesto a la renta "para que paguen más los que ganan más", pero que además era como en EEUU. Nada que ver. Allá no existe Impuesto al patrimonio (IP); acá va a ser simbólico, dijo Astori. Mirá que simbólico. Lo que hizo fue crear el gran impuesto a los sueldos, con el cual también revolcó a los jubilados, incluso en un acto contra natura como lo interpreto la Corte en su momento.
Y así se comenzó a acabar con toda la clase media y a deteriorarse nuestra democracia republicana, lo que, es uno de los objetivos del nuevo marxismo-leninismo en tono gramsciano, tanto o más nocivo y totalitario que el modelo anterior.
Tenemos un PIT-CNT que pide impuesto a los ricos, fuera de tiempo, una mera consigna, ni saben lo que pasó en Francia o Noruega, o no lo comparan con el que aprobó Lula - que es el numen que ilumina-, pero que en realidad es un especie de "centro" para que cabecee Odone y eventualmente Orsi y digan no a nuevos impuestos, mientras en paralelo crean ese nuevo impuesto a los ricos (impuesto a las tasaciones inmobiliarias en el exterior) que más estrictamente es otra carga para los pobres uruguayos que juntaron algún peso con su trabajo y se dieron un gusto. Los ricos ricos o lo residentes extranjeros eso no van a pagar un céntimo.
Es para los uruguayos de a pie, los que efectivamente trabajan, que pagan todos los impuestos, viven en casa terminadas, con final de obra, no tienen viáticos ni ingreso disimulados.
Les parecerá exagerado y maniqueo: pero algo así pasó en Cuba y hoy los cubanos sirven sin derecho a protesta a los turistas extranjeros. Sin embargo, pelean por un empleo en ese sector. Un triste destino.
Danilo Arbilla
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias