El Frente Amplio ¿Un mito? Esteban Valenti

28.08.2025

El pasado lunes 25 de agosto estuve presente en la reunión del Comité de Base de Trouville del Frente Amplio, informó el Ec. Martín Valcorva, sub secretario Economía y Finanzas. Participamos alrededor de 50 personas. Hacía un frío duro, sobre todo para la mayoría de los asistentes que tenemos nuestra edad.

El clima humano era como siempre muy bueno, de fraternidad, sin tensiones con gente que se conoce hace bastante tiempo y con un detalle, todos los cargos ejecutivos renovados del Comité los ocupan mujeres. Y han hecho un gran trabajo.

Y aquí podría terminar mi crónica: de un día más de los Comités de Base. Pero sería una información parcial y sin ninguna importancia. La política, no tiene en la ritualidad su principal arma, ni su principal forma de existencia.

No hay duda que sin los comités de base en todo el país, el FA perdería su carácter político, su ejercicio ciudadano, su capacidad de participar e incidir en la realidad del país. Y en ese sentido hemos avanzado bastante. Pero...

Y allí viene la cuestión, en el pero. No estoy de acuerdo en absoluto que las reuniones anuales del aniversario se transformen en una ocasión para que los ministros, subsecretarios y jerarcas autorizados del gobierno y de las intendencias participen e informen, se hagan preguntas y haya un debate realmente mínimo. El primer año del nuevo gobierno, es comprensible, pero la función del FA no es en absoluto ser casi exclusivamente el respaldo al gobierno del FA. Eso es una parte.

¿Quién establecerá el contacto con la sociedad uruguaya, con los barrios, los diversos sectores que los componen, las ciudades y pueblos y recogerá su humor, sus reclamos, sus aportes y opiniones y no breves preguntas en formularios?

Tenemos claramente la gran prensa alineada y encolumnada contra la izquierda y en particular  contra el gobierno, peor que el año 2004 en adelante. En el uso de los tiempos y espacios y en una arquitectura pérfida de manejar la información y las opiniones.

Los sindicatos se han tomado muy en serio, al menos unos cuantos de ellos, la consigna que hay que reclamarle con todo a este gobierno, lo que no hicieron en el gobierno anterior, hasta llegar al absurdo de 80 días de huelga por una guardia a bordo de los barcos pesqueros. Así les fue.

Los sindicatos pueden y juegan un rol muy importante en una sociedad democrática, sobre todo con una central única y una sólida tradición unitaria, pero han tenido un proceso que deberíamos analizar detenidamente, porque la independencia de clase, no significa que la izquierda se desentienda nada menos que del movimiento social.

Las organizaciones de la sociedad civil, también tienen su propia agenda y es lógico, lo mismo que las asociaciones empresariales.

Pero el Frente Amplio, su dirección, sobre todo su base organizada tiene la necesidad, la obligación de ocuparse del estado, de las opiniones, de los reclamos, de las necesidades y expectativas de la sociedad en su conjunto, de los que nos votaron y de los otros.

Y de hacerlo con un sentido de actualidad, con los pies en la tierra, pero de mirar siempre el futuro, los procesos, los cambios y elaborar las respuestas. En ese ejercicio ayudar a la formación de cuadros, en todos los frentes, a nivel nacional, departamental y local.

Para que no sea un debate fragmentado, es lógico que debería haber un informe introductorio político de la dirección del FA, además del informe del propio comité.

Escuchando solo informes de gobernantes no se resuelven estos temas. Y en la principal reunión del año deberíamos elaborar colectivamente y discutir un informe sobre la situación en nuestra zona, en nuestra área de funcionamiento que muestre nuestro contacto con la realidad social, cultural de los uruguayos y uruguayas.

Si los dirigentes del gobierno quieren ir e intervenir, perfecto, pero además podría haber convocatorias especiales, sobre temas específicos, pero no podemos depositar en nadie más que en nosotros mismos analizar y seguir la situación política de nuestra área de funcionamiento.

Incluyendo las carencias o críticas y también los apoyos y el conjunto de las valoraciones que tenemos del gobierno y las propuestas que queremos aportar. Hay mucha, mucha gente con experiencia y capacidad para hacer aportes y que no ocupan cargo alguno.

La vitalidad de un comité de base depende de su capacidad de hacer política, de sentir en serio que aporta al avance de la izquierda y no solo del gobierno del FA. Cumplir las exigencias organizativas es importante, pero sobre todo tener una real vida política es fundamental.

Si no nos preocupamos por crear un clima donde las nuevas generaciones, no solo los jóvenes, sino también la generación intermedia, se sientan atraídas, para poder ser una parte ciudadana de la vida nacional, no lograremos rejuvenecer nuestras bases.

Eso implica discusión y análisis de temas aportados por ellos. La diferencia entre nuestra generación y las dos anteriores es mucho más grandes que en nuestra época. ¿Las tenemos en cuenta, les damos espacio? No todo se resuelve con cargos.

Ese proceso de relaciones entre el gobierno y la realidad social, cultural, ideal de la sociedad uruguaya en sus muy diversas componentes ¿a quien se lo vamos a dejar?

Elaborar el informe por comité sobre esos temas, no será fácil y al principio tendremos dificultades, pero ese es un proceso obligatorio de crecimiento y de desarrollo de los militantes y de apertura hacia la gente.

Hay una segunda etapa, debemos poner a disposición de todos los frenteamplistas y de la sociedad lo que elaboremos y concluyamos en esas asambleas anuales de los comités. Hay métodos de sobra. Y eso no implica disminuir la importancia de las reuniones periódicas, al contrario las califica.

¿Por qué no lo hacemos? Porque creemos que hay poca gente para elaborar los informes iniciales, para discutirlos. Al principio será complejo, pero abriremos una amplia puerta para el crecimiento, para crear un clima cultural, intelectual y político de elaboración.

Tenemos una notoria carencia de cuadros y la lenta renovación generacional aumenta ese déficit. También podremos conocer más a fondo las opiniones de todos los sectores y partidos que integran el Frente Amplio.

En cuanto a los informes de los gobernantes, debemos exigirles, en las oportunidades que sean invitados, más rigor. Voy a tomar un ejemplo.

No podemos explicar que la situación económica financiera, que nos dejó el pésimo gobierno blanco y multicolor no podemos exponerla en toda su desnudez, porque podemos crear pánico entre los inversores y necesitamos 6.000 millones de dólares por año para financiarnos. Un ejemplo.

¿Alguien cree que los bancos, los fondos de inversión, los que aportan a esa financiación, no conocen a fondo la situación financiera y económica deplorable en que dejaron el país? La conocen por lo menos tan bien y al día como nosotros. O posiblemente mejor.

Podríamos utilizar otros ejemplos. Lo que necesitamos llevarnos de las asambleas de los comités no son solo buenas relaciones humanas, fraternales recuerdos compartidos, sino rigor, exigencia política y responsabilidad.

La batalla cultural, política e ideológica, no se da solo en los grandes medios, se libra en los barrios, en los lugares de trabajo, de estudio, en las redes y en primer lugar en nuestro entusiasmo, empuje y disposición a la lucha. Somos de izquierda.

Esteban Valenti
2025-08-28T07:15:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es) y de Other News (www.other-news.info/noticias).