El Mercado de la Atención. Magela Misurraco

07.03.2026

La atención es el recurso más escaso de la era digital. Ya no se vende un contenido, se captura tiempo. Le preguntaron al Ceo de Netflix cuál era su principal competidor y respondió "el sueño". No son marcas competidoras, sino factores que compiten por la atención del receptor.

 

Hoy el usuario promedio pasa más de siete horas diarias frente a pantallas; en adolescentes esa cifra puede superar las ocho. El tiempo dedicado a contenidos digitales ya compite directamente con el descanso, la conversación presencial y la lectura sostenida.

Entre uno y tres segundos bastan para decidir si algo interesa o se descarta. Ese instante define todo. Un mensaje que no atrapa se elimina con un desliz del dedo (scroll), se pasa de largo, el sonido de la notificación es ignorado, se salta el mensaje antes de terminar de cargar. Correo, redes sociales, alertas de aplicaciones. Cada plataforma compite por ese instante, esos dos o tres segundos.

Los algoritmos realizan miles de micro experimentos diarios sobre cada usuario para optimizar ese primer impacto. Prueban variaciones de imágenes, títulos, colores y orden de aparición sin que el usuario lo perciba.

En este contexto surge Amir Mohamed, un joven que, a los 17 años, empezó a rehacer tráilers de Hollywood con cortes más rápidos y arranques intensos y hoy dirige su propia empresa de edición. Supo, antes que los altos ejecutivos, que el inicio debía atrapar la atención en menos segundos.

La industria del entretenimiento adaptó incluso la duración de los planos: el promedio de segundos por toma en cine y publicidad se redujo drásticamente en las últimas décadas. La narrativa audiovisual cambió para sobrevivir a ese primer impacto.

Un ejemplo cotidiano ilustra el fenómeno: un video publicitario en Instagram tiene apenas tres segundos para generar interés. Si no logra captar la atención de inmediato, se ignora y continúa desplazándose por el feed. Al mismo tiempo, otras distracciones compiten: un mensaje de WhatsApp, un correo pendiente; el cansancio acumulado. La atención se fragmenta y la oportunidad de retención se pierde.

En plataformas como TikTok, el 25% de los usuarios abandona un video antes del primer segundo si el inicio no es lo suficientemente impactante.

Un adolescente chequea su celular hasta más de cien veces y un adulto entre sesenta y ochenta veces al día. La frecuencia en el uso del teléfono celular genera una interrupción cognitiva que dificulta hacer foco. Recuperar la atención puede llevar entre treinta segundos a varios minutos, según la neurociencia.

Estudios en esa disciplina advierten que la multitarea digital reduce la capacidad de concentración profunda y aumenta los niveles de ansiedad basal. El tiempo promedio de atención sostenida en tareas en pantalla se ha reducido a menos de un minuto antes de una interrupción voluntaria o externa. Las plataformas sostienen la atención con scroll infinito, notificaciones constantes y recompensas variables.

El diseño se basa en el mismo principio conductual que utilizan las máquinas tragamonedas: recompensas impredecibles que estimulan la liberación de dopamina y refuerzan la conducta de revisar una y otra vez.

Por eso cuando se le preguntó al dueño de Netflix cuál era su principal rival, respondió: "el sueño". La competencia no se limita a otras empresas, incluye todo aquello que distrae del contenido: una conversación, un mensaje no respondido o la propia rutina

En Estados Unidos, uno de cada tres adultos duerme menos de lo recomendado. En adolescentes, la privación crónica de sueño se asocia directamente con el uso nocturno del celular. La economía de la atención avanza sobre las horas de descanso.

En esta economía, cada segundo cuenta. Recuperar la atención personal equivale a recuperar el control sobre el tiempo mental. Elegir dónde mirar es en un acto de autonomía.

Magela Misurraco es Licenciada en Comunicación. Opción Publicidad y Relaciones Institucionales. Udelar.

 

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2026-03-07T04:20:00

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