El abismo. Marcelo Marchese
23.04.2026
Los grandes medios, el feminismo y algunos demagogos usan de un caso de parricidio para transformar, en el sentido de empeorar, nuestro ordenamiento legal.
El caso Moisés parece claro si nos atenemos a los hechos: el padre, que había estado preso tiempo atrás por atentado violento al pudor, recibe quince disparos, la mayoría por la espalda, su hijo semi entierra y convive unos días con el cadáver, y el arma homicida nunca aparece.
Para exonerar a Moisés habría que demostrar que actuó en legítima defensa y que se encontraba en estado de shock. Legítima defensa a todas luces no fue, y según lo que cuentan los familiares de Moisés, había recibido recientemente la información de los abusos del padre, pero esto no fue probado y el juez debe juzgar en función de hechos probados, ya que aquí podría darse el caso de que la familia declarara según lo que alguien le dijera que convenía declarar para absolver a Moisés.
El problema de esta versión es que suena inverosímil desde que el padre estuvo preso, lo que implicaría que Moisés estaba al tanto de las acusaciones desde hacia tiempo.
Por otro lado, tenemos el testimonio de una ex pareja del padre que dice que estaba preocupado por los robos de Moisés para comprar pasta base, y según el fallo leído por la juez, Moisés consumía pasta base.
Por lo visto, quienes opinan que Moisés hizo bien, creen en el testimonio de los familiares de Moisés, y quienes opinan que Moisés hizo mal, creen en el testimonio de la expareja del padre. Unos, están preocupados por los violentos abusadores; otros, están preocupados por los violentos pastabaseros.
Lo seguro es que los grandes medios, los cuarenta colectivos feministas que lanzaron la carta de apoyo a Moisés, y los legisladores que pretenden indultarlo, sólo atienden al relato de los familiares.
En la manifestación del viernes pasado, la hermana leyó una proclama donde se decía que "Juzgar con perspectiva de género es entender las dinámicas del poder y del trauma", y la carta de los colectivos feministas pedía "Justicia con perspectiva de trauma". Es llamativo lo parejo de estos discursos, cosa que no llamó la atención de los empáticos medios que cubrieron la marcha.
La idea de juzgar con perspectiva de género equivale a erradicar un principio básico de nuestro derecho: la igualdad ante la ley, que significa juzgar con la perspectiva de que la ley sea pareja para todos, sin importar que alguien sea un rey o un duque. Con respecto a la justicia con perspectiva de trauma, más que erradicar un principio básico de nuestro derecho, lo destruye, ya que detrás de cada acto criminal existe un trauma, pues algo falla en la mente de un individuo que actúa en contra del principio social de la especie. Ninguna persona en estado normal le aplicaría quince disparos al padre para luego semi enterrarlo y convivir unos días con el cadáver.
Si aplicáramos a la justicia la perspectiva del trauma, deberíamos extender el criterio a todo lo demás, empezando por la educación, así que a tal chico atormentado, habría que eximirlo de pruebas en la escuela, el liceo y la universidad, por lo que, si se recibiera de médico, acaso dejara una tijera dentro del cuerpo operado, y si se recibiera de ingeniero, acaso se le cayeran los puentes sobre las gentes.
Es evidente que una sociedad no podría vivir bajo ese criterio. La justicia debe sancionar el acto criminal considerando, como fue el caso, todas las circunstancias agravantes y atenuantes. La justicia debe reparar, cuando se la llama a reparar, y siempre debe marcar límites, y un límite preciso es que no se puede aplicar justicia por mano propia. Otro límite preciso es de antigua data y dice "no matarás".
Existen varios motivos para oponerse a que salgamos a cobrarnos cuentas unos a los otros, y para empezar, porque desapareceríamos. Por lo demás, para poder establecer qué ha sucedido aquí, nos falta la voz de quien fue asesinado.
LAS CONDICIONES DADAS PARA EL DESASTRE
Si alguien mata al padre con quince disparos y mucha gente apoya al parricida que habría actuado para frenar abusos, podemos concluir lo siguiente: o los abusos campean; o la creencia de que los abusos campean está firmemente impuesta en la sociedad, no en vano un cártel de la marcha por Moisés decía: "Papá por suerte ya no vuelve más". Sea que fuera cierta una cosa o la otra o las dos, lo seguro es que mucha gente cree que la justicia está del lado de los abusadores, y a modo de ejemplo, para el colectivo feminista, la justicia le falló tres veces a Moisés.
Los hechos dicen lo contrario, ya que la justicia envió a la cárcel al padre de Moisés y no hay pruebas de que hubiera reincidido. Con lógica similar a la feminista, los amigos del padre de Moisés podrían retrucar que la justicia le falló a él, ya que luego de pagar con cárcel, fue ejecutado.
Es curiosa la lógica feminista que nos advierte de la eterna violencia machista, pero si un macho cuece a balazos al padre, por arte de magia feminista deja de ser violencia machista.
Lo cierto es que aumenta imparable el descontento para con el sistema político y para con el sistema judicial. A río revuelto, ganancia de pescadores: se ataca el principio de la división de poderes, que constituye una garantía para los ciudadanos ya que exige una ingeniería del poder basado en leyes; se viola el principio de igualdad ante la ley y se lleva a cabo una reforma para supeditar el poder judicial al poder ejecutivo.
La firma de contratos secretos con las transnacionales (contratos secretos donde el ejecutivo invade a los demás poderes y autonomías) y el castigo al Juez Recarey, que decretó la suspensión de la vacuna covid a los niños hasta que el Estado cumpla con su propia normativa (investigar qué tiene una vacuna antes de inyectarla) son ejemplos de cómo el poder judicial está supeditado al poder ejecutivo, y son ejemplos de cómo el poder ejecutivo está supeditado a las transnacionales.
Si no reaccionamos a tiempo vendrá un nuevo orden terrible, pues la tendencia es elocuente y la aceleran los ángeles de la desolación que vuelan desatados. Si las cosas siguen este rumbo, perderemos libertades mientras el poder ejecutivo oficiará de gobernador regional del imperio global.
Marcelo Marchese
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias