El rostro del capitalismo real. Las lecciones de Venezuela (Primera parte). Jorge Jouroff
13.01.2026
En tiempos de la Unión Soviética, comparando la realidad con los postulados teóricos del socialismo, se comenzó a acuñar la frase "socialismo realmente existente". Hoy, frente a la propaganda del liberalismo y su supuesta devoción por la libertad, la democracia y el respeto a la ley, quizás convenga también contrastar con la realidad y comenzar a hablar del capitalismo real.
El mismo que pregona esos ideales bombardeó Venezuela y secuestró a su presidente declarándose "administrador" del estado y sobre todo, de su petróleo, que ahora considera suyo.
Más allá de lo que se pueda opinar sobre Maduro y el régimen en Venezuela, el hecho indiscutido es que el gobierno de Estados Unidos, en la figura de su presidente, se abrogó el derecho de bloquear la salida al mar de un estado soberano, de hundir, sin ningún tipo de prueba o proceso, varias decenas de lanchas con el pretexto de que transportaban droga, y finalmente bombardearlo y secuestrar a su presidente. Para quienes tenían ilusiones democráticas, desde el primer momento dejó en claro que lo importante era el petróleo, por lo cual se declaró "administrador" del mismo y se reservó la potestad para que las empresa norteamericanas exploten los yacimientos de la primera reserva del mundo. Se anuncia que pretende la entrega de entre treinta y cincuenta millones de barriles, con un costo estimado de dos mil ochocientos millones de dólares, que estarían bajo su control. En ese sentido, el secretario de estado Marco Rubio declaró que "establecimos una cuarentena sobre su petróleo. Eso significa que su economía no podrá avanzar hasta que se cumplan las condiciones que son acordes con el interés nacional de Estados Unidos y los intereses del pueblo venezolano. Esa posición de influencia permanece y es continua, (...) y tenemos la esperanza de que así será, de que haya resultados positivos para el pueblo de Venezuela, pero en última instancia, por sobre todo, para nosotros, en el interés nacional de Estados Unidos." Si algo no se les puede criticar a los gringos es andar con vueltas. El marco teórico ya lo había anunciado en noviembre del año pasado, con la publicación de la Doctrina de Seguridad Nacional.
La Doctrina de Seguridad Nacional 2025
En noviembre de 2025 se publicó por parte del gobierno de Estados Unidos este importante documento. Trata de la estrategia global, de cual sólo citaremos la parte que nos atañe. Dada su claridad conceptual, transcribimos, pues es imposible mejorar el original. En el inicio se define que "este documento es una hoja de ruta para garantizar que Estados Unidos siga siendo la nación más grande y exitosa de la historia de la humanidad... En los años venideros, continuaremos desarrollando todas las dimensiones de nuestra fortaleza nacional, y haremos que Estados Unidos sea más seguro, más rico, más libre, más grande y más poderoso que nunca." Consecuentemente, define que la "«estrategia» es un plan concreto y realista que explica la conexión esencial entre los fines y los medios: parte de una evaluación precisa de lo que se desea y de las herramientas disponibles" Y continúa: "Tras el fin de la Guerra Fría, las élites de la política exterior estadounidense se convencieron de que el dominio permanente de Estados Unidos sobre el mundo entero redundaba en beneficio de nuestro país." Todo ello para poseer "la base industrial más sólida del mundo. El poder nacional estadounidense depende de un sector industrial fuerte, capaz de satisfacer las demandas de producción tanto en tiempos de paz como de guerra. Eso requiere no solo capacidad de producción industrial directa para la defensa, sino también capacidad de producción relacionada con la defensa." "Queremos mantener el «poder blando» sin rival de Estados Unidos, a través del cual ejercemos una influencia positiva en todo el mundo que promueve nuestros intereses" y "no nos disculparemos por el pasado y el presente de nuestro país."
El Hemisferio Occidental
Dividiendo el mundo en regiones, nos detendremos en el hemisferio occidental, es decir, toda la región desde el polo norte al polo sur, comprendida América Latina, Groenlandia y el Ártico.. "Queremos garantizar que el hemisferio occidental siga siendo razonablemente estable y esté lo suficientemente bien gobernado, (..) cuyos gobiernos cooperen con nosotros contra los narcoterroristas, etc.; queremos un hemisferio que siga libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave, y que apoye las cadenas de suministro críticas; y queremos garantizar nuestro acceso continuo a ubicaciones estratégicas clave. En otras palabras, afirmaremos y aplicaremos un «corolario Trump» a la Doctrina Monroe. Estos son los intereses nacionales fundamentales y vitales de Estados Unidos." Por tanto, "no puede permitir que ninguna nación adquiera un dominio tal que pueda amenazar nuestros intereses (...) por lo cual "trabajaremos con nuestros aliados y socios para mantener el equilibrio de poder a nivel mundial y regional (...) e impedir la dominación mundial y, en algunos casos, incluso regional, de otros"
"Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y proteger nuestra patria y nuestro acceso a zonas geográficas clave en toda la región. Negaremos a los competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro hemisferio. Este «corolario de Trump» a la Doctrina Monroe es una restauración sensata y potente del poder y las prioridades estadounidenses, coherente con los intereses de seguridad de Estados Unidos."
Las derechas sean unidas
"El objetivo de esta estrategia es unir todos estos activos líderes en el mundo, y otros, para fortalecer el poder y la preeminencia estadounidenses y hacer que nuestro país sea aún más grande de lo que nunca ha sido." "Nuestros objetivos para el hemisferio occidental pueden resumirse en «Reclutar y expandir». Reclutaremos a amigos consolidados en el hemisferio (..y) nos expandiremos cultivando y fortaleciendo nuevas alianzas. Esto implica "un reajuste de nuestra presencia militar global para hacer frente a las amenazas urgentes en nuestro hemisferio, especialmente las misiones identificadas en esta estrategia, y alejarnos de los teatros cuya importancia relativa para la seguridad nacional estadounidense ha disminuido en las últimas décadas o años" "Estados Unidos debe ser preeminente en el hemisferio occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad, una condición que nos permita afirmarnos con confianza donde y cuando lo necesitemos en la región." Los acuerdos, "especialmente con aquellos países que más dependen de nosotros y sobre los que, por lo tanto, tenemos mayor influencia, deben ser contratos de fuente única para nuestras empresas. Al mismo tiempo, debemos hacer todo lo posible por expulsar a las empresas extranjeras que construyen infraestructuras en la región."
Es el capitalismo, estúpido
Anterior inclusive a la enunciación de las políticas de seguridad nacional de la administración Trump, surge claramente la necesidad de desplazar las empresas competidoras, chinas sobre todo. Esa exigencia viene dada por la necesidad de acumular capital y apropiarse de los mercados, y por eso considera suyo el hemisferio entero, no sólo por las materias primas, sino para negarle a sus rivales el acceso a la región. Ya lo había enunciado la anterior Comandante Richardson: América Latina es nuestra y es tan importante apropiarnos de los recursos como de negarle a China y Rusia el acceso y la navegabilidad. Es esa exigencia de la acumulación ampliada de capital y la voluntad de mantener, a toda costa, su lugar de preeminencia en el mercado y el orden mundial, lo que provoca la política agresiva de los gobiernos norteamericanos. Trump cambió la estrategia que se venía manteniendo poniendo por encima de todo Estados Unidos, que se manifiesta en la consigna "América first" , que en su interpretación es el derecho de Estados Unidos a tomar lo que quiera, cuando quiera. Con el toque particular del Señor Trump.
En la segunda parte nos centraremos en las consecuencias de esta política norteamericana, tanto para la región como para el mundo.
Jorge Jouroff