En Brasil se puede ganar. Esteban Valenti

07.10.2026

Esa es la gran pregunta que unifica derecha e izquierda en Uruguay y buena parte de la sociedad uruguaya, latinoamericana y mundial: ¿Quién ganará el balotaje el 25 de octubre entre Lula y Bolsonaro? Las elecciones son mi debilidad, venbía estudiando las encuestas, la campaña electoral y dediqué estas últimos días a estudiar los resultados, el mapa de la distribución de los votos en todo el territorio.

No voy a concentrarme en un diagnóstico, sino voy a atreverme a jugarme por una opinión: en Brasil Lula puede ganar las elecciones en el balotaje.

Se cometieron grandes errores en la campaña electoral: fue notoria la falta de un comando único de la campaña; el único que ganó votos con una actividad impresionante de enormes manifestaciones fue Lula, la campaña de comunicación fue muy mala a pesar de su calidad estética y el enorme aparato que dispone el PT y la candidatura de Lula; hubo circunstancias que no podían preverse y todo depende que en estos 18 días se corrijan rápidamente los errores y se concentre el fuego de la comunicación en los puntos clave.

De donde partió Lula y donde llegó. Un buen gobierno, con resultados sociales importantes nuevamente y como anteriores gobiernos de Lula, con una derecha que se consolidó en todo el territorio y sobre todo en el sur del país, pero que además un debilitamiento notorio del PT en zonas populares, como por ejemplo barrios enteros de San Pablo. Una fractura en mitades sin prácticamente ningún otro candidato que mitigara esa fractura total.

Una formula muy positiva y fuerte: Luiz Inácio Lula da Silva y Geraldo Alckmin como vicepresidente.

Una consolidación del apoyo de las iglesias pentecostales, en las que el 70% de los votos fueron para Bolsonaro. "Yo voto a quien me indica mi pastor" declaró en una síntesis perfecta una de las votantes de Bolsonaro.

Un panorama económico y social con notorios avances:

El tercer mandato de Luiz Inácio Lula da Silva presenta un balance de marcados contrastes: fortaleza en el mercado laboral y dinamismo productivo, frente a severas presiones en las cuentas fiscales y el costo del crédito.

 Actividad y crecimiento económico

Producto Interno Bruto (PIB): La economía superó ampliamente los pronósticos iniciales del mercado. Creció un 3,2% en 2023 y un 3,4% en 2024, impulsada por el agronegocio, el consumo de los hogares y el sector servicios. Hacia 2025 moderó su ritmo al 2,3%, proyectándose una desaceleración en torno al 2% para el cierre de 2026 debido al enfriamiento del crédito.

Comercio exterior: La balanza comercial registró superávits históricos gracias al volumen exportador de materias primas (soja, petróleo y mineral de hierro).

Mercado laboral y salarios

Desempleo en mínimos: La tasa de desocupación cayó sostenidamente hasta situarse en torno al 5,3% - 5,6% (según datos del IBGE), los niveles más bajos registrados en más de una década.

Empleo formal: El número total de ocupados superó los 103 millones de personas, con récord de contratos en blanco en el sector privado formal.

Ingresos: Se restableció la política de valorización del salario mínimo por encima de la inflación, lo que elevó el ingreso real promedio de los trabajadores, aunque la tasa de informalidad continúa rondando el 37%.

Precios, crédito y política monetaria

Inflación (IPCA): Tras el pico inflacionario heredado de la pospandemia (que superó el 12% en 2022), el IPC se moderó y se ubicó en 4,22% interanual (agosto de 2026), manteniéndose dentro de la banda de tolerancia del Banco Central (con techo de 4,5%).

Alimentos: Aunque el ritmo de aumento se frenó significativamente frente al gobierno anterior, el encarecimiento acumulado de la canasta básica ha sido una de las mayores fuentes de desgaste en el poder adquisitivo popular.

Tasa de interés de referencia (Selic): Ha sido el principal foco de conflicto entre el Ejecutivo y el Banco Central autónomo. Tras iniciar en 13,75% y descender transitoriamente al 10,5%, las presiones fiscales obligaron a mantener la Selic elevada (en torno al 13,75%) para anclar expectativas, encareciendo el financiamiento a empresas y familias.

Vulnerabilidades fiscales y endeudamiento

Déficit nominal: Es el punto más frágil de la gestión. El déficit público nominal total (sumando amortización e intereses de deuda) escaló a cerca del 9,5% del PIB, más que duplicando los registros de fines de 2022.

Deuda pública bruta: Subió cerca de 11 puntos porcentuales durante la administración, alcanzando el 82,9% - 83% del PIB, lo que mantiene la cautela en los mercados financieros internacionales.

Endeudamiento de las familias: Cerca del 80% de los hogares reporta algún nivel de deuda financiera, destinando en promedio un tercio de sus ingresos mensuales al servicio de intereses bancarios y tarjetas de crédito.

Indicadores sociales y combate a la pobreza

Bolsa Família renovado: El programa de transferencias condicionadas fue reestructurado con un piso de 600 reales más adicionales por niño, alcanzando a más de 20 millones de familias en situación de vulnerabilidad.

Inseguridad alimentaria y pobreza: Brasil salió nuevamente del "Mapa del Hambre" de la FAO tras la reducción de la inseguridad alimentaria severa, revirtiendo el deterioro social del período 2019-2021.

Salud y programas habitacionales: Se relanzaron iniciativas emblemáticas como Minha Casa, Minha Vida para vivienda popular y el programa de atención primaria médica Mais Médicos.

Nada mal por cierto.

Los errores más notorios:

Una campaña vieja, con símbolos artísticos maravillosos encabezados por Chico Buarque (85 años) en un país donde los jóvenes son una parte fundamental de la sociedad brasilera. Una campaña que emocionaba, pero dentro de los votantes de Lula y de la izquierda uruguaya.

En un país partido por la mitad como marcaban todas las encuestas se necesitaba una estrategia de comunicación que impactara en el centro con mucha fuerza y dentro de los bordes del potencial electorado de Bolsonaro. Fue casi nula.

Errores puntuales, como no participar en el último debate entre los 4 principales candidatos, alegando que serían 3 contra uno. Siempre un grave error, que nadie sabe quien resolvió, porque la mayoría de los dirigentes estaban por la participación. Lula tiene la estatura de un estadista, de un gran presidente y habla muy bien en la televisión, podría haber adoptado un discurso que lo favoreciera incluso en el debate de tres que nunca gobernaron, contra Lula con amplia experiencia. Y disponía además de golpes muy duros contra Bolsonaro (el apoyo de Trump y de Milei)

Muy pobre la campaña contra la injerencia de Trump, descarada, desembozada, grosera. Si en el balotaje no logra instalar - como lo plantearon varios comentaristas políticos e incluso influencers que  Trump es prácticamente el candidato dominante, que impondrá su voluntad a Bolsonaro e impondrá sus intereses económicos y comerciales en Brasil, se pierde una oportunidad fundamental en la campaña del balotaje. Se puede hacer y sin muchas sutilezas.

Otro error notorio fue la prohibición de las apuestas on line y en especial las deportivas. La oportunidad en política y sobre todo en una campaña electoral es fundamental. Del juego on-line viven los clubes de fútbol y deportivos. Cientos de miles de votantes de Lula rechazaron la medida con su abstención. Eso ya no tiene solución.

Lo imprevisible: grandes lluvias y tormentas que puntualmente el día de las elecciones, frenaron que la gente más pobre y los más ancianos del nordeste fueran a votar. Si no se adoptan medidas organizativas y POLITICAS para asegurar que una parte importante de los 38 millones de ciudadanos vayan a votar por Lula se pierden las elecciones.

Los ejes de la campaña: (soy un atrevido, pero tengo 6 elecciones en Uruguay 4 en Santa Fé (Argentina) y una a nivel nacional y varias en Paraguay y 4 plebiscitos) Y no me ha ido tan mal.

Primero: ¿Que pierde la mayoría de los brasileros sobre todo los más pobres, pero también sectores fundamentales de las capas medias si pierde Lula, si gana Bolsonaro?

Segundo ¿Qué pierde todo el Brasil si gana Bolsonaro por la influencia de Trump y también de Milei?

Tercero ¿Cuáles son los ejes fundamentales de avance del futuro gobierno de Lula en particular sobre la seguridad pública?

Este fue un eje fundedamental de la campaña de Bolsonaro, la inseguridad, que no ha sido resuelta ni por el gobierno nacional, ni por los gobiernos estaduales que son los principales responsables. Bolsonaro propone el uso de las FF.AA.

Hace falta una respuesta integral y no la misma y repetida promesa de siempre.

Se puede ganar, pero las encuestas van a dar un panorama muy negativo, y hay que utilizarlo a favor de Lula, Que perderán los brasileros si gana Bolsonaro.

No hay nada peor para una campaña electoral, en cualquier país del mundo, que el desorden, los varios centros de decisiones y la carencia de ideas claras y ejecutadas en todo el país. Este es un balotaje y quedan solo 18 días...

Se puede ganar, pero hay que acertarle al 100%, se parte de un porcentaje de 65% de posibilidad que gane Bolsonaro y un 35 Lula. 3 a 2.

 

2026 Brasil Elecciones Para Presidential - Primera Vuelta

Resultados oficiales · Flávio Nantes Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva pasan a la segunda vuelta. La siguiente ronda se celebrará el octubre 25. · Superior Electoral Court (TSE) ha anunciado los resultados · 100% de votos escrutados

Flávio Nantes Bolsonaro

Liberal Party

47,0%

56.104.503 votos

Luiz Inácio Lula da Silva

Workers' Party

45,2%

53.879.538 votos

Augusto Jorge Cury

Avante

2,9%

3.448.569 votos

Renan Antônio Ferreira dos Santos

Mission Party

2,2%

2.675.887 votos

Ronaldo Ramos Caiado

Social Democratic Party

2,2%

2.605.148 votos

 

Esteban Valenti
2026-10-07T09:10:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)