Encuestas: no hay caídas perpetuas. Esteban Valenti

29.07.2026

La caída del apoyo al presidente Orsi y al intendente Bergara se detendrá y se invertirá la tendencia; la clave es saber a qué nivel y cuánto será la recuperación, y cuáles serán las causas.

La afirmación central de esta nota es que, es absurdo para cualquier ciudadano o fuerza política asegurar que la caída del apoyo en la opinión pública al actual gobierno será perpetua. En algún momento de este año la curva se invertirá. Todo es cuestión de qué sucede en estos meses; eso es lo apasionante de la política.

Esta nota tiene valor cuando las encuestas del mes de agosto todavía no se han difundido. Si después de 46 años de hacer campañas electorales -con un intermedio en el año 1999, porque también se cuentan los referéndum y plebiscitos- no hubiera aprendido algo de la lógica-ilógica de las encuestas de opinión pública, me hubiera ido muy mal en todas. Y no fue así.

Estamos en plena caída en el apoyo a Yamandú Orsi; lo que no sabemos es si ya tocó fondo o seguirá cayendo, o si se iniciará una curva ascendente y cuán pronunciada será. Los blancos juegan todas sus cartas y administran sus silencios a que la caída continúe hasta el año 2029 y que, Dios mediante, ellos se encargarán de asegurarse la empinada caída permanente hasta que recuperen el gobierno nacional. «Ellos» es Luis Lacalle Pou.

En las mediciones más recientes publicadas por las principales consultoras de opinión pública en Uruguay (Factum, Equipos Consultores y Opción Consultores), la gestión del presidente Yamandú Orsi transita por un escenario general de saldo neto negativo, marcado por un desgaste y un incremento sistemático de la desaprobación ciudadana.

(Disculpen la cantidad de porcentajes, pero al tratar este tema es inevitable).

A continuación detallo las cifras exactas (aprobación, desaprobación, juicios intermedios/neutros y el saldo neto resultante) de las últimas mediciones difundidas por las empresas CIFRA y Equipos Consultores:

  • Cifra (última medición difundida): Aprobación: 20%; Desaprobación: 65%; Saldo neto: -45.
  • Equipos Consultores (última medición publicada de junio/julio): Aprobación: 26%; Desaprobación: 53%; Saldo neto: -27.

Las diferencias son importantes entre ambas empresas, pero marcan por igual los peores guarismos de cualquier gobierno del Frente Amplio en los tres gobiernos previos al 2019. Saldos negativos de menos 45 puntos y menos 27 puntos.

La afirmación central de este artículo es que la caída no será permanente -a menos que sucedan otros hechos desastrosos protagonizados por el propio gobierno o directamente por el presidente- y que a lo largo de este año se producirá una curva ascendente. ¿Qué porcentajes veremos? No es esa la cuestión política, sino el hecho de detener una caída aparentemente incontenible.

El expresidente Lacalle Pou ya hizo saber a los suyos que «nada está decidido y ganado». Puede ser una forma de que la ferocidad atacante de los blancos, seguidos de cerca por los menguados colorados, no decaiga. Energías tienen.

No se trata de un cálculo matemático, sino de un análisis estadístico, que es diferente.

¿Qué factores podrían influir en las dos direcciones, la caída o la subida?

Lo que afirmamos no es un elemento que pueda aislarse de la política; al contrario, la política es el elemento fundamental.

Si el gobierno deja de meter la pata con la frecuencia de los meses pasados, si el presidente mejora su comunicación con la ciudadanía, si se aplican medidas que impacten sobre los principales problemas nacionales -como la inseguridad, el empleo y la pobreza infantil- y en general aumenta el clima de confianza de los ciudadanos, en forma sucesiva irá cambiando la tendencia actual al derrumbe.

Hay medidas que han tenido el apoyo de la población, por ejemplo, el empleo de los blindados del ejército, liquidar definitivamente el contencioso por las dos patrullas oceánicas comprando las nuevas unidades, o que algunas de las obras de infraestructura importante comiencen a concretarse y, en particular, que el país no se entregue atado de pies y manos a la empresa del hidrógeno «verde» y la energía eléctrica «negra»; estas medidas pueden comenzar a impactar.

Claro, que si deciden sacar a la calle blindados donados por el Ministerio de Defensa luego de muchos entreveros y el primer blindado que sale a patrullar se descompone el primer día, no hay duda de que la capacidad de chambonear parece ser casi infinita. Y se paga.

La Rendición de Cuentas, atormentada por la oposición a pesar de los gritos de los multicolores más combativos, puede terminar ayudando al gobierno. Por unos pocos dólares...

Las actuales medidas piloteadas con ferocidad por el MEF sobre las AFAP, dinamitando el Diálogo Social e incluso las propias propuestas del gobierno en la materia, son un elemento contradictorio. Son el mayor giro a la derecha de parte de un gobierno del Frente Amplio, pero...

Todo depende de cuál sea la respuesta de los partidos que integran el Frente Amplio y -esperemos- del propio Frente Amplio, que no se dedique a comprobar cuán enojadas están sus bases y atienda a la grave situación política nacional.

El otro factor central son los sindicatos. El 11 de agosto decretaron un paro general parcial, pero ese es un elemento lleno de contradicciones y alternativas. Si se trata del tradicional paro por «salarios y jubilaciones», al gobierno y en especial al MEF -que comanda toda esta operación- no se le mueve un pelo. Al contrario, le servirá de impulso para seguir e insistir por este rumbo.

Si, por el contrario, se encara una gran respuesta nacional, defendiendo al país y a los más amplios sectores sociales que se verán afectados por esta política (no tengo tiempo de analizarlo, pero lo haré), y se convoca realmente a una batalla en defensa de la nación y no solo de los trabajadores -o, incluso peor, si solo abarca a los sectores sindicalizados-, será un freno en serio a este giro a la derecha.

Incluso debería mostrar que los sindicatos no son los defensores de un Estado gigantesco, sino de un Estado eficiente, productivo, sin privilegios internos y sin entrega a una gran transnacional que promete mover montañas y por ahora solo desplaza roedores y algún laboratorio.

Otro factor de mucho peso qué sucederá el próximo 18 de agosto. Tiene que ver con dos préstamos internacionales que deben firmarse ese día los primeros desembolsos. Si no se firman, caerá todo el proyecto, lo que sería gravísimo.

Le dedicaremos un futuro artículo al mismo proceso en Montevideo con las encuestas sobre Mario Bergara, que, por otro lado, no tiene razones fáciles de justificar los guarismos tan negativos.

 

Esteban Valenti
2026-07-29T06:35:00

Esteban Valenti.

Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)