Errores y horrores. Esteban Valenti
28.07.2025
Los dos partidos de la oposición feroz (el Partido Independiente sin ministerio, no existe) han concentrado todos sus ataques en errores y supuestos errores cometidos por el gobierno progresista. Partamos de la base que es cierto, que se han sucedió problemas que incluso le han costado el cargo a algún gobernante y declaraciones no muy felices.
En estos más de cuatro meses de gobernar aprendimos que existe una constante, Yamandú Orsi, no anuncia las cosas que se harán, sino que habla cuando se están haciendo y son irreversibles. El estilo Canelones.
El equipo de gobierno es notoriamente mayoritariamente nuevo a nivel del gobierno nacional, pero en materia de dos aspectos fundamentales: la sobriedad y la seriedad en el manejo de los temas principales del país, la economía, la salud, las relaciones exteriores, el transporte y obras públicas y en el campo, por ejemplo, han tenido una base sólida y dinámica.
En cuatro meses de gobierno nada se ha desbordado y a pesar de que es notorio que la "línea" es no chocar con el gobierno anterior, no ser estridentes con la herencia, que es mucho peor en todos los planos que la que se esperaba, sobre todo en el aspecto financiero y económico y de los compromisos asumidos y sospechosos, como el contrato del plan Neptuno, anulado, o la compra de dos naves patrulleras de altura encargadas a un astillero pesquero... (que es un pésimo negocio que pagaremos durante muchos años), la reglamentación sobre los medios de comunicación y varias cosillas más. Para no hablar de TCP la terminal de contenedores que en el 2024 ganó 732 millones de dólares, 8 veces más que en 2023 y que no avanza en absoluto con las obras de su responsabilidad en el puerto de Montevideo.
Incluso en temas polémicos, como la compra de tierras para Colonización y establecer un límite para la exportación de ganado en pie, el ministerio demuestra que se mueve, que no pone la barra a ras del suelo. Y que no podemos ser exportadores sin límites de ganado en pie. Voy a escribir especialmente sobre este tema.
También en materia de inseguridad en los 4 meses de este gobierno, si bien no hubo un cambio espectacular se bajaron delitos importantes, considerando las denuncias, como tiene que hacerse e informarse. Me refiero a las rapiñas y los hurtos.
No comparto la sobriedad y la mesura en cuanto a informar con fuerza y claridad sobre lo que dejó el gobierno anterior, pero debo respetarlo, es un estilo y una línea política. Yo no tengo ninguna responsabilidad en el gobierno, el primero de izquierda que no tiene mayoría en el parlamento. Hay que considerarlo.
Las debilidades humanas son muchas e imprevisibles y el mecanismo de control, previo en lo posible, no son fáciles de implementar con compañeros, pero son imprescindibles. Lo de la ex ministra de vivienda fue un caso concreto.
Son errores, y estoy seguro y espero que todo el equipo se irá afiatando, asentando y coordinando mejor. Ese es un aspecto muy importante. El funcionamiento en equipo y bien coordinado a todos los niveles.
Pero el clima a nival internacional y nacional con Uruguay, en el país es mayoritariamente positivo. Hay muchos pidiendo cosas, mejoras, aumentos y eso también demuestra que se espera mucho de este gobierno. Yo también he criticado aquellos sindicatos que fueron muy pasivos en el anterior gobierno y ahora se les despertó la "independencia de clase". Tiene dos lecturas, una es una falta de visión de clase y otra es que tienen expectativas, esperanzas con este gobierno y eso es positivo.
Otros elementos, si se vendieron 169 coches nuevos por mes en los primeros seis meses, eso incluye cuatro meses de este gobierno, me cuesta utilizar el argumento preferido de Sanguinetti, pero es obvio que los sectores medios altos y altos tienen buenas expectativas, más allá de sus declaraciones. Se abren negocios y se inauguran nuevas cadenas internacionales y eso demuestra algo básico: saben que la gente va a tener más plata para gastar y eso era difícil de prever en un gobierno de derecha, como el de Lacalle.
Un elemento positivo, fue la explosión en simultanea de los varias grandes medianas y pequeñas estafadoras en serie, desde Conexión Ganadera a la empresa de corredores de bolsa, que "casualmente" son todas de blancos y viven e Carrasco y se cayeron de un saque. Si hubieran seguido operando, las estafas hubieran sido todavía más grandes y si por casualidad hubiera gobernado el FA, estarían quemando las praderas. Lo que es necesario es disponer mecanismos de control contra estos estafadores de "clase". Además estafan a su propia clase y a lavadores de dinero.
Podríamos seguir con mejora de la provisión de medicamentos en el sistema público, los esfuerzos notorios por disminuir en toda la salud los tiempos de atención a los pacientes y una visión clara de los grandes y principales objetivos de la salud, como un bien fundamental para la población. Tengo testimonios personales, impactantes.
Hay dos cosas que no debemos permitirnos, de diferente importancia. Uno no podemos permitir que el barullo de las mismas voces rastreras de siempre, involucradas en diversos sospechosos negocios desde el gobierno, traten de poner en un mismo plano, los horrores, de la corrupción, del tráfico de influencias, de los jefes de seguridad presidencial utilizando su cargo entre otras cosas para conseguir pasaportes a rusos o la entrega de un pasaporte expreso en Dubai al más grande traficante de drogas de la historia uruguaya y que todavía sigue libre y operando, Sebastián Marset.
No pretendo aburrirlos haciendo la interminable lista de negociados y de negociados en fase de sospecha, pero si voy a reiterar que buscando en Internet con cuidado, no existe en la historia uruguaya ningún gobierno más corrupto que el de la Coalición tricolor. Un gobierno que por sus resultados sociales, sus gastos, sus negociados, es un gobierno claramente de derecha. Con el bolsillo, la cabeza, el corazón y el alma a la derecha.
Me gustaría discutir con alguno de sus voceros. Lo esquivan cuidadosamente.
El otro error, es volver a creer que los errores son temas de debate interno que hay que ocultar porque nos debilitan y llegar a la situación de los años 2018 y 2019 que nos costó además de la derrota electoral que el país cayera en las manos de los saqueadores del poder por cinco años y un retroceso cultural y de estado de ánimo del que todavía nos cuesta recuperarnos.
Hay que tener convicciones fuertes, solidas, con raíces y ser capaces de mantener el espíritu crítico, serio y fundamentado y si es posible aportar ideas, pero sobre todo contribuir con el clima nacional de respaldo crítico a un nuevo rumbo del país. De eso no salva nadie si queremos avanzar en serio en los cambios estructurales y culturales.
Los matices en estos debates, en la construcción de estados de ánimo social son fundamentales, no se trata de cortar grueso y de pretender cubrir con las barbaridades de los colorinches nuestros errores. Como dijo el Presidente Orsi, si los pasaportes emitidos con demasiado apego a la burocracia de la ONU son un error hay que corregirlo y punto y no hay que confundir eso con lo que no se puede corregir, darle un pasaporte a un jefe narco y a rusos de dudosa moral y origen, que sigue delinquiendo a todo vapor.
El otro aspecto muy delicado que puede afectar mucho incluso los aciertos del gobierno son las declaraciones. Política y comunicación son inseparables y hay que trabajar no solo profesionalmente sino sobre todo políticamente con mucho cuidado, con prolijidad y con audacia bien entendida. Y hay que comunicar al nivel que corresponde.
No confundir nunca la publicidad, con la buena comunicación de un gobierno, que es y debe ser un servicio público a la comunidad.
El balance en cada periodo sabemos muy bien cuál debe ser: las cifras sociales, de desempleo, de pobreza infantil, de atención a la salud, de inversiones a todos los niveles y no solo de los grandes, del nivel, la calidad y la cobertura de la educación, la salud, el retroceso de la inseguridad, el avance de la investigación y de la tecnología y las inversiones públicas en los sectores claves, el agua, la energía, el transporte, la salud, la educación. Y menos grititos y más avances en las relaciones internacionales, como se está haciendo ahora.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es) y de Other News (www.other-news.info/noticias).