Estamos todos locos. Rúben H. Díaz

20.04.2026

Si, estamos todos locos. Es evidente que nuestra prioridad, como especie, en materia de gasto, tendría, que ser el descubrimiento en el espacio. Allí esta nuestra gran oportunidad y nuestro mayor peligro existencial. Sin embargo, el gasto mayor lo dedicamos a lo militar para enfrentarnos entre nosotros y creamos de esa manera la posibilidad del exterminio de la humanidad en esa confrontación.

Gastamos más del doble en satélites para la guerra que para ir a marte. En el 2025 73.500 millones para la guerra y 31 mil millones para Marte. Vamos, si todo va bien, a llegar a Marte en el 2031. Si por entonces no nos morimos por pelearnos entre nosotros. Seamos sinceros y ecuánimes, gran parte de la culpa la tiene Obama. No hay que echarle la culpa de todo a Trump. A Obama se le ocurrió en su gobierno suspender el presupuesto espacial para construir casas y mejorar la salud de los americanos. Sería bueno saber cuantas casitas les hizo a los americanos este incapaz y pensar que por esas casitas no estamos ya en marte. Seríamos otro mundo en un escenario muy distinto por cierto.

Un hecho auspicioso es que el sector privado esta asumiendo la responsabilidad del descubrimiento en el espacio. El presupuesto público espacial es en estos momentos de 137.400 millones de dólares. Con el privado llega a 624.400. Es decir que el sector privado gasta 487 millones.

Estados Unidos pone el 63 por ciento del total. China 22. Europa en su conjunto 30 y 9 restante se reparte entre Japón, India, Rusia y otros. Me parece bien, que el mayor gasto lo ponga occidente. Aunque la verdad, hace ya cierto tiempo que Occidente cambia para peor en materia de liderazgo público. Es de esperar que con Trump haya tocado fondo.

En síntesis, el gasto militar global representa el 7.1 del producto mundial. El 0.13 se dedica al espacio.

Estamos a punto de terminar con nuestra civilización por el estrecho de Ormuz cuando nuestro porvenir está en el espacio. Y su principal eslabón, en estos momentos, es llegar a Marte e instalarnos allí.

Estas cifras, ameritan al menos algunas observaciones interesantes. La primera, la tendencia a la violencia y autodestrucción de los humanos. Resulta que vamos a terminar con la vida de nuestra especie. No hay derecho. No tiene sentido. Tenemos que reaccionar.

Un hecho claro y no asumido, es que estamos mejorando los niveles de vida. Y sin embargo, nos encontramos en la peor crisis de la humanidad. ¿Que pasa?. ¿Como es posible?. Lo primero a asumir, es que la forma de gestionar los gobiernos está en crisis. Ni la democracia representativa ni las distintas alternativas de gobiernos autoritarios, están dando la medida. Es hora de abrir las mentes y gestionar lo público de manera diferente. Aceptando que lo individual es la unidad social y no la familia. Que el Estado y el nacionalismo, que fueron instrumentos de significación importantes y necesarios, ya cumplieron su tiempo. Que la forma de posesionarse y filosofar, la hemos trascendido. Ahora el tema no es crecer y conquistar, sino insertarnos con inteligencia y racionalidad en el espacio. Ocupar otros sitios, en principio en el sistema solar, sin molestar a nadie en el infinito cosmos. Crecer pero tratando de pasar desapercibidos.

Por allí me parece que está el camino. Necesitamos, por utilizar un vocabulario futbolero, bajar la pelota al piso y cambiar el enfoque. Dejar el vértigo y buscar la reflexión. Lo único positivo, es que todavía, por ahora, y no se sabe hasta cuando, somos responsables de nuestro destino.

En esa reflexión, hay que aceptar el hecho de que en nuestro planeta, se siguen tendencias que se encuentran en el espacio. No somos únicos ni mejores. Todos los procesos evolutivos tienen que tener criterios similares. Entonces nos vamos a encontrar que tenemos que volver a Darwin, y comprender lo que nos espera cuando nos toque convivir con otras civilizaciones. Si tenemos problemas ahora entre nosotros, estaría bien empezar a plantearnos ese tipo de hipótesis.

 

Rúben H. Díaz

 

 

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2026-04-20T11:56:00

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