Tuve buen sexo, Amén
Federico Filippo
Buenos Aires, (UYPRESS/Federico Filippo). Parece que la solución a un mal sexo no pasa por ir al sexólogo, o incluso incurrir en costosos tratamientos o terapias, alcanza con dejar atrás nuestras creencias religiosas y hacerse preferiblemente ateo. Hasta les puedo ofrecer un ranking de culpabilidades con el consiguiente poco disfrute a la hora de tener relaciones sexuales y dependiendo de la religión que se practique. Ranking de culpas y sexo:
1º Mormones (8.19 de una escala de 10)
2º Testigos de Jehová
3º Pentecostal
4º Adventistas del séptimo día
5º Baptistas
6º Católicos (6.34)
7º Luteranos (5.88)
8º Agnósticos (4.71)
8º Ateos (4.81)
Se trata del resultado de una investigación realizada con 14.500 personas por parte de los psicólogos Darrel Ray y Amanda Brown de la Universidad de Kansas. El estudio lleva por título “Sex and Secularism”, más información se puede encontrar en www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-1388827/Atheists-better-sex-religious-followers-plagued-guilt.html. Los investigadores demuestran la fuerte influencia que existe en nuestra vida sexual a partir del tipo de educación religiosa que hemos recibido durante la infancia. La muestra consideró a diferentes grupos con edades similares entre sí, hábitos sexuales también similares, con edades de iniciación parecidas, con prácticas comunes a todos los grupos (masturbación, sexo oral, pornografía), pero con creencias religiosas diferentes. La culpabilidad y el grado de goce que se consiguió al practicar sexo fueron evidentes dependiendo de la religión de cada grupo. La buena noticia que nos ofrece el estudio, pues a priori es bastante obvio que las religiones no ofrecen claros estímulos para disfrutar de un sexo pleno, es que para las personas que perdieron su fe religiosa estas rápidamente lograron significativas mejoras en su vida sexual.
Deseo ser respetuoso de todas las religiones, pero convengamos que religión y sexo no es una relación sencilla, desde siempre. Un consejo, si no se quiere o no se puede renunciar a la fe, se puede practicar sexo jugando a los roles, por ejemplo asumiendo el rol de algún ateo famoso, disfrazarse de Chaplin con unos graciosos bigotitos; o de Darwin y llevar una lupa a la cama para examinar todo mejor, o de Albert Einstein y decirle a su pareja en un momento de falta de entrega, como decía Einstein, todo es relativo mi amor; o de Fidel Castro, de guerrillero con traje verde oliva y con habano en la boca. Ahora que digo habano, ¿alguien sabe si Bill Clinton es ateo?
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias