Guerra... "Abordando eso gris, que parece la teoría."Jorge Aniceto Molinari
02.03.2026
Parece que nada tiene solución, "la guerra es inevitable": nos dicen; es parte de la condición humana, como una sentencia inapelable.
Quienes ejercen la conducción de EE.UU. parecen ser victimas de una lógica trágica para la humanidad.
Temen la extinción del mundo de los negocios en el que han venido viviendo.
El viejo y querido occidente en el que nos criamos, está tocando fondo, con una riqueza insultante por un lado y una pobreza en aumento y crisis por otro.
En las distintas posturas en los planos de la sociedad se expresa: en política con una derecha castrante y una izquierda por ahora incapaz de pensar -como era su orgullo en otro tiempo- más allá de la estructura del Estado.
No hay salidas nacionales, pensadas como tales, que puedan beneficiar al conjunto de la gente.
Lo vemos aquí en el Uruguay con reclamos que tienen como justicia la creación de puestos de trabajo, pero como injusticia, que los fondos que se necesitan para proveer cada una de esas actividades provienen de impuestos, que se aplican al consumo.
¿y si no quisiéramos que fuera así?¿cuales son las políticas que pueden mover Estados como el nuestro?
El mundo necesita juntar lo mejor de si para abordar el desarme y la reconversión de la industria de la guerra. ¿Se entiende?, o mejor, ¿me explico?: sin recoversión no hay desarme. Es una imponente industria sin destino, que se lleva a los mejores técnicos y a las mejores remuneraciones.
Existe o convivimos con otro mundo que es el de las drogas prohibidas, que viven como decía el Dr. Jorge Batlle porque existe la prohibición. A la derecha no le molesta, su mundo no es el de la calle, el del barrio.
La izquierda que vive dramáticamente la situación, no asume que es un problema que debe equlibrar la sociedad toda eliminando la prohibición.
De la moneda como instrumento necesario para realizar el comercio, al señoreaje que nos lleva a la situación actual de emisión sin ningún respaldo de las principales monedas para financiar en definitiva sobre el lomo de la gente todas estas locuras bélicas.
Esto explica porque EE.UU. no aceptó la moneda única y universal que proponía Keynes a la salida de la segunda guerra mundial.
Nuestros sistemas tributarios son demenciales; la tecnología facilita la tributación, pero se recurre a ella con el impuesto al consumo, clasista y no sobre el giro del dinero que permitiría una mayor justicia en la recaudación, haciendo de la evasión y de la elusión un mal cada vez menor.
Pero de esto por ahora no se habla.
Jorge Aniceto Molinari
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias