Guerra en Medio Oriente dispara precios de combustibles en América Latina. Juan Trímboli
21.05.2026
El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una operación militar de gran escala en contra de Irán y Líbano. Varias son las particularidades de este conflicto, destacando que Irán es el séptimo productor de petróleo del mundo y ejerce soberanía sobre una parte importante del estrecho de Ormuz, zona por la que circula un tercio del suministro global de petróleo.
Aunque este conflicto aún se encuentra en desarrollo, es pertinente explorar sus efectos inmediatos en América Latina y El Caribe, particularmente en temas claves como los precios de los combustibles.
La Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable (FCCR) mantiene un monitoreo constante sobre los precios de los principales combustibles en nuestra región, para ello, se apoya en la información publicada por el portal especializado www.globalpetrolprices.com, que difunde los precios promedio en dólares estadounidenses de los combustibles en 150 países del mundo.
La FCCR revisó y calculó el comportamiento de los precios de la gasolina superior y del diésel entre el 2 de marzo (dos días posteriores al inicio de la guerra) y el 4 de mayo de 2026, información que cubre a 27 países de la región.
En el caso de la gasolina, en este período, Ecuador y Uruguay tienen el precio más bajo y más alto, respectivamente, existiendo entre ellos una diferencia del 174% en el precio del litro de gasolina.
Los datos también indican que el precio subió en 21 países, con alzas por litro que van desde los 5 centavos de dólar en Costa Rica, hasta 44 centavos de dólar en Perú. Destaca que 16 reportan incrementos de dos dígitos: Guatemala (40,9%), Panamá (40,1%), Perú (36,2%), Paraguay (34,6%), Honduras (30,7%), Haití (29,7%), Granada (25,9%), Chile (22,8%), Jamaica (22,8%), El Salvador (22,5%), Guyana (22.2%), Argentina (21,4%), Brasil (15,5%), Surinam (13,8%), México (12,3%) y Belice (11,4%).
En contraste con lo anterior, una quinta parte de los países mantuvieron el mismo precio en este período (Bolivia, Cuba y Santa Lucía) o reportan una leve variación en el precio (Trinidad y Tobago, Dominica y Nicaragua).
En muchos países, la gasolina superior es característica del consumo en el transporte particular de las personas, incluyendo servicios como los taxis; en consecuencia, la escalada de precios documentada tiene un impacto negativo directo en amplios sectores poblacionales, afectando de inmediato su situación económica.
La FCCR también ha analizado el comportamiento mostrado en este período por el precio del litro de diésel, siempre en 27 países de la región; este hidrocarburo tiene el precio más
bajo en Trinidad y Tobago y el más alto en Belice, con una diferencia de precio del 194% entre ambas naciones.
Siguiendo la tendencia de lo sucedido con la gasolina, el precio del diésel subió en 22 países, con alzas de dos dígitos en 17 territorios: Perú (58,9%), Honduras (57,5%), Guatemala (55,8%), Panamá (52,8%), Chile (44,3%), Paraguay (39,6%), Granada (37,6%), Haití (37,3%), Argentina (25,2%), Belice (28,4%), Brasil (28,2%), El Salvador (25,6%), Guyana (24,8%), Jamaica (20,4%), Surinam (18,3%), Costa Rica (13,7%) y Uruguay (12,8%).
En este mismo período, el precio del diésel se mantuvo igual en Trinidad y Tobago, Cuba y Santa Lucía; y reporta leve disminución en Nicaragua (-0.3%) y Bolivia (-0,1%).
Como se sabe, el diésel es un combustible de consumo rutinario en el transporte de mercancías, en el servicio de transporte público de pasajeros, por lo que su comportamiento alcista tiene un efecto indirecto pero relevante para las y los consumidores, pues este comportamiento se traslada al costo de los alimentos y la inflación en general.
La actual tendencia en el precio de los combustibles es afectada por el encarecimiento e inestabilidad en el mercado internacional del petróleo y también puede explicarse por la eliminación o insuficiencia de subsidios locales y por el efecto cascada provocado por los impuestos aplicados a estos productos; los pocos casos de estabilidad de precios, esencialmente son resultado del fortalecimiento de las políticas de subsidios; conviene recordar que en este mercado no deja de tener incidencia la calidad de los sistemas regulatorios que se aplican en cada país.
A nivel global, el más reciente informe del Banco Mundial sobre "Perspectivas de los mercados de materias primas", afirma que los precios del petróleo y del gas natural se han disparado debido a la escasez de suministro, se prevé que los precios medios de la energía aumenten un 24% en 2026.
Como se ve, la guerra en Medio Oriente no solo trae muerte y destrucción, sino también está impulsando choques de precios que siempre afectan a los consumidores, en particular a las personas con menor capacidad económica. Por ello, es urgente detener la guerra e impulsar medidas de emergencia para proteger a la población, particularmente a las personas de menores recursos.
Para profundizar en los datos expuestos, se puede leer y descargar este documento preparado por la FCCR: https://bit.ly/EconomiaYsociedad-Abril2026.
Juan Trímboli. Presidente de la Fundación Ciudadana por un Consumo Responsable, con sede en Chile.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias