HIF Global y un horno que no está para bollos. Marcelo Marchese
29.07.2026
Las autoridades se aprestan a regalar en secreto a una transnacional de la energía la materia prima, pero ese negocio funesto se daría en una coyuntura inédita en los gobiernos del Frente Amplio.
No es necesario acudir a las encuestas para percibir que las autoridades pierden apoyo segundo a segundo. El Partido Colorado ha lanzado la más sibilina de las ofensas al decir que debemos proteger la institución "Presidencia", algo que en criollo significa tratar de incapaz al presidente. Los blancos, o no sé quién, largaron otro insulto donde aparentemente Lacalle le sugirió a Orsi que redujera su exposición pública, una manera de decir que semeja un pato que la embarra a cada paso.
Con estos ejemplos bastaría, pero tenemos pruebas más firmes. Una fue el encuentro de octubre del 2025 llamado "Frenteamplistas tenemos que hablar", una asamblea mal vista por la dirigencia y convocada por las bases que pretenden "un Frente Amplio con el corazón en la izquierda".
Otra fue el contundente rechazo al Proyecto Neptuno, pero la prueba más elocuente fue el respaldo logrado por los camioneros, algo que indica que a la menor señal la gente se lanza a manifestar su hartazgo.
Normalmente este tipo de expresiones con amplio respaldo popular se dan al final de los gobiernos. Que se haya dado al principio es prueba suficiente de que las autoridades caminan sobre brasas. La pregunta que uno se hace es si el staff de gobierno se da cuenta que la situación actual nada tiene que ver con la que vivieron Vázquez y Mujica, pues por más amor a la camiseta que se tenga, si los gobiernos de derecha e izquierda no se diferencian en nada, se empieza a dudar de las ventajas de amar de manera incondicional la camiseta.
A este panorama sumemos otro hecho asaz inédito: el sindicato de la UTE salió a denunciar la negociación secreta con HIF Global y advirtió que le regalarán el agua y que le venderán la electricidad a 40 dólares al megavatio, cuando UTE le paga a los privados un promedio de 80 dólares el megavatio.
No se precisa ser un genio de las finanzas para concluir que si a los privados les pagamos 129, 95, 90 y 70,5 dólares el megavatio (estas dos últimas cifras corresponden al precio pagado a UPM1 y UPM2) y a la hora de vender entregamos el megavatio a 40 dólares, estaremos perdiendo dinero, y cuando se pierde dinero alguien debe reponerlo, por lo que esta festichola será cubierta con la tarifa de UTE que pagan los uruguayos.
Pero la festichola sigue a todo trapo. Si el lector vive de fabricar zapatos deberá pagar por la materia prima llamada cuero y además, si ha nacido en este País pagará impuestos a rolete y una electricidad carísima, ahora, si es una transnacional de la energía como HIF Global que hace "combustible verde" a partir de agua, el agua le será dada gratis, la electricidad la comprará baratísima y en cuanto a los impuestos que paga la gilada uruguaya, no los pagará pues estará ubicada en una zona franca, ese invento de las transnacionales.
Para ilustrar al lector veamos un rápido resumen de las ventajas que obtienen las transnacionales en las zonas francas. No pagan IRAE, IVA, IMESI, ICOSA e Impuesto al Patrimonio. No pagan impuestos aduaneros sea para lo que traen o para lo que lleven. Tienen libertad para introducir o enviar dinero. Pueden zafar de los monopolios estatales y negociar con quien quieran y gozan de estabilidad jurídica: jamás podremos legislar para quitarles ningún beneficio.
¿Al amable lector las autoridades le aseguran que las reglas de juego nunca van a cambiar en su perjuicio? No, no le aseguran nada y le aseguro que las reglas de juego cambiarán en su perjuicio.
¿Pueden las autoridades negarse a entregar a una transnacional el rico patrimonio de los orientales? Y más importante aún ¿las autoridades son realmente las autoridades?
No, no pueden negarse y no, no son realmente las autoridades pues si se negaran, las calificadoras de riesgo nos hundirían y ya no habría posibilidad de endeudarnos para pagar los intereses de la deuda eterna, una deuda eterna que hace poco aumentó en medio de celebraciones por parte de las autoridades.
Ahora bien ¿qué busca HIF Global? Alguien responderá: "dinero", pero el dinero sirve para obtener otra cosa y las transnacionales operan acorde a un plan, un plan orquestado por quien rige a las transnacionales y para el caso de HIF Global, quien dirige la batuta es el gestor de inversiones Global Energy Partners.
Si la transnacional que se lleva el rico patrimonio de los orientales sin pagar materia prima ni impuestos logra sus privilegios mediante el secreto, obtendrá los dólares que le reportará su energía verde pero obtendrá algo fundamental para ella y para todas las demás transnacionales: el secreto en la cosa pública.
En el reparto de cartas del tahúr, los dólares son el as pero el secreto es el comodín, es la carta preciada pues con el secreto se pueden conseguir dólares y muchas otras cosas, pero hay algo más que logrará Global Energy Partners usando de ariete a HIF Global.
El agua es un rico, riquísimo patrimonio de los orientales, ahora, salvo los beneficios otorgados a las zonas francas nada es para siempre, así que nadie nos asegura que el agua sea para siempre el rico patrimonio de los orientales, y de hecho, ya está cambiando su régimen jurídico pues así como UPM por contrato tiene derecho al agua gratis, lo mismo sucederá con HIF Global, y si el lector repasa todos los contratos secretos, verá que en todos está involucrada el agua.
Se trata de cambiar el régimen jurídico del agua, pues quien maneja la llave del agua maneja la llave de la vida. Se trata de que nos acostumbremos al secreto, así tiramos por la borda esa idea loca de la democracia, pues con toda evidencia el secreto implica que nuestra opinión no sirve de nada.
El ladrón huye de la luz y negocia en secreto. Los gobiernos pasan, las transnacionales quedan. Si el gobierno quiere firmar ese engendro, deberá negociar con la oposición y con algo más peligroso, la oposición interna asombrada de los turbios manejos del MPP. Todo esto es previsible. La única incógnita es si los orientales seguirán siendo cómplices de la entrega de su rico patrimonio. Hay cuestiones teóricas que no se resuelven en la teoría, algo que me recuerda un diálogo que el lector considerará enigmático. Precisamente por eso quedará grabado en su mente:
"Parsifal: Recién me pongo a caminar y estoy muy lejos.
Gurnemanz: Ya lo ves, hijo mío, aquí el espacio se confunde con el tiempo."
Marcelo Marchese
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias