Injerencias varias. Danilo Arbilla
25.09.2026
"Estamos decididamente jugados a que gane Lula", anunció solemnemente el Frente Amplio optando por entrometerse en asuntos de otros países, tal cual lo hacen tantos presidentes de derecha e izquierda que pueblan el mundo.
A todo o nada. ¿No habrá sido imprudente?
¿Qué tenemos para ganar con Brasil?.Ellos solo rascan para adentro. Si nos compran es porque les conviene y cuando no, inventan cualquier obstáculo: paran sin razón los camiones en la frontera o nos denuncian por dumping. De qué nos sirve votar con Brasil y que Itamarati sea nuestro guía. En que nos beneficia como país soberano votar contra Paraguay "porque a Dilma le convenía".
Triste y vergonzoso. Y eso lo supimos "a confesión de parte"-, ¿y sobre qué no sabemos?. Por ejemplo de esos tires y aflojes y trueques como el de la cuota de carne con China -anunciada por Lula tal cual lo hace Trump respecto a Venezuela,- a cambio de denuncia antidumping contra Conaprole, como explicó después presidencia. Clarito, siempre somos abusados. Con ellos caminamos por fuera de las reglas, lo político está por sobre lo jurídico. Mientras Paraguay, que los ha sufrido tanto, se los quita de arriba, el Frente Amplio cada vez se hunde más en esa ciénaga brasileña.
¿Y cuánto podemos perder? Potencialmente mucho. ¿Qué pasa si Trump se enoja? Él es imprevisible, necio y no le gusta, en su condición de matón del barrio, que le mojen la oreja. ¿Qué necesidad tenemos de hacerlo?
Puede que ni nos tome en cuenta, como los brasileños cuando nos califican de perritos "chihuahuas". Pero puede que no; máxime cuando la injerencia del FA mas que por la "hermandad" proletaria con el PT de Lula, tiene como propósito combatir la injerencia de Trump en las elecciones de Brasil. Queda claro: los "trabajadores" somos nosotros y los entrometidos son ellos.
¿Y si Trump se toma a pecho esa batalla? Con el Frente Amplio uruguayo como contendiente. Puede, sin embargo que haya algún tipo de esquive que desconocemos, lo que no sería extraño: se enmarcaría entonces en la política de Lula, que ha colocado un "vice" de derecha y neoliberal y se lame por hablar y decir que habla con Trump.
¿Por qué no dejarse de embromar y mirar un poco para adentro y tratar de encaminar las cosas aquí? Si no tienen claro lo que hay que hacer, pidan ayuda y dialoguen - pero en serio- para salir del estancamiento. Hacerlo entre uruguayos.
Todos dicen que pasa por reducir el estado:¿ como hacerlo si no es entre todos? No dedicarse solo a destruir -como la dialéctica marxista manda- lo poco o mucho que otros construyeron.
Dejen tranquilo el tema de las jubilaciones, para sosiego de los jubilados.
Lo de Salud Publica: designaciones al margen de la Constitución, JUTEP e informe de "bufetes externos" mediante; reducción de penas como el caso de la anestesia fatal o investigaciones administrativas que huelen a abuso de poder y que el exsubsecretario Satdjian calificó de "canallada". Eso no puede seguir. Algo habría que "cambiar".
¿Y lo de Casupá? No soy un experto, pero sí recuerdo que hace muchísimos años, en aquellos veranos calurosos, íbamos a refrescarnos al "Paso de los Troncos" -arroyo Casupá- un hilito de agua en el que teníamos que caminar mucho en busca de un "pozo" donde zambullirnos. ¿No habrá que revisarlo a fondo?
¿No habrá que desensillar? Allá los del norte y menos viajes. Vayamos a lo nuestro. Porque las cosas vienen feas, según entiendo.
Danilo Arbilla
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias