Irán a la vista... EE.UU. e Israel aprendices de brujos. Luis E. Sabini Fernández

11.02.2026

El mecanismo es archiconocido o al menos debería. Aunque ciertas bizqueras programadas obnubilen el panorama. Israel define la condición de enemigo de una entidad política o nacional dada, a menudo en consonancia con el rechazo que el propio implante colonial israelí ha provocado en diversas entidades, sociedades, tipificadas desde entonces por Israel como enemigas.

Desde hace al menos medio siglo Israel suele dar entonces un segundo paso: se aconseja a EE.UU., hasta ahora, al menos hasta ahora, seguro servidor, invadir, desmantelar, bloquear, arrasar, según los casos, a la entidad en cuestión.

Con Irán, estamos en pleno proceso. 

Un proceso diagramado por un estratego israelí, Oded Yinon, hace casi medio siglo, a  principios de los '80, cuando Israel ya había logrado considerables triunfos militares, ahogando la resistencia palestina, arrasando la capacidad militar aérea egipcia, malhiriendo las capacidades ofensivas y defensivas de Jordania o Líbano, Yinon diseña un plan mediante el cual Israel perseguirá el objetivo de particionar todos los países adyacentes para consolidar su propia hegemonía.

Líbano en tres partes, Egipto en cinco o seis; Siria en tres; Sudán en dos, Irak en otras tres partes, Irán en por lo menos en otras cinco o seis, todas ellas así necesariamente menores en relevancia y/o población, que Israel.

Los países árabes más o menos circundantes a Israel ya han sufrido divisiones o amputaciones territoriales corroborando la estrategia de Yinon. Irán, históricamente enclavado entre los imperios ruso y anglo, irreductible a ambos, entidad musulmana no árabe, ha resultado por su petróleo sumamente atractivo para EE.UU., y la sociedad iraní ha generado un rechazo a EE.UU. y a la relación con EE.UU., intensificado probablemente, por la estrecha relación entre EE.UU. e Israel. Irán es la última de las sociedades nacionales o plurinacionales próximas a Israel que no ha sufrido hasta ahora recortes territoriales, fraccionamientos o fracturas, aunque sí ingentes daños (respondidos en parte por Irán).

Es por consiguiente el enemigo principal de Israel. El último mohicano a quien hay que desaparecer para la consolidación de ese asentamiento de seres exclusivos, de humanidad elegida (o autoelegida) que es el Estado de Israel.

A esa tarea ha dedicado Israel mucho de sus últimos actos. Asesinatos de varios ingenieros atómicos vinculados o vinculables con el desarrollo nuclear iraní. Asesinatos preventivos llevados a cabo por el Mossad y ataques militares de sus amanuenses estadounidenses desde la Casa Blanca; Biden o Trump (para nombrar apenas a los últimos).

El episodio de las manifestaciones iraníes progresivamente violentas de fines de 2025, es ilustrativo del modus operandi israelí. Y es aun más ilustrativo del ardiente y activo papel cómplice de la prensa "occidental y democrática", como El País de Montevideo. O incluso, prensa progresista, en que tan a menudo leemos a un judío progresista a quien siempre se le ocurre entrevistar a otro judío israelí, siempre, por supuesto, progresista.[1]

 En primer lugar, las manifestaciones callejeras de fines del año recién pasado eran la reacción de la población a las vicisitudes y privaciones que se han ido acrecentando en Irán con el bloqueo y las sanciones con que EE.UU. y sus satélites han ido cercando a la economía iraní. Esas manifestaciones empero, no eran violentas. Israel a través de su órgano más sensible, el Mossad, inmediatamente se puso en acción.

A cara descubierta (lo cual habla de enorme autoconfianza) Israel proclamó su apoyo a los manifestantes. Como prueba de la sincronización simbiótica entre los mandos de EE.UU. e Israel, el 2 de enero, el mes pasado, Mike Pompeo, figura máxima de la primera presidencia de Trump, envió felicitaciones públicas a los iraníes que protestaban en las calles y extendió su simpatía: "a todos los agentes del MOSSAD que caminan junto a ellos." [2]

Es una salutación y un deseo de felicidad altamente significativo. Las manifestaciones inicialmente pacíficas devinieron violentas. Y altamente eficaces: los manifestantes lograban herir o matar a miembros de la seguridad iraní. Cuando el número de víctimas de "la seguridad" se empezó a contar por decenas, los responsables de la seguridad iraní advirtieron que los molestos manifestantes y sus demandas cada vez más vehementes contenían un plus significativo que la periodista Ilana Mercer describe así: "Los manifestantes iraníes de enero de 2026 se comportan de forma inusual. Se parecen más a israelíes que a iraníes comunes y corrientes. Estos manifestantes parecen completamente israelizados; sin duda, es históricamente inusual que los iraníes, generalmente recatados y respetuosos, incendien y profanen sus propios lugares sagrados; actos que, sin embargo, se ajustan a las normas y costumbres del " terrorismo transnacional" israelí."

?Históricamente, los iraníes en protesta han atacado los símbolos gubernamentales, pero no los símbolos nacionales ni religiosos." [3]

La investigación consiguiente le permitió a la policía o a la guardia revolucionaria islámica ubicar la enorme red Starlink, de Elon Musk, "trabajando" directamente sobre el suelo iraní, a manera de enorme paraguas de espionaje. Mercer nos recuerda que hace más o menos medio año se supo -los cables nos permitieron saber- que Israel había logrado ubicar clandestinamente material bélico dentro del territorio iraní.

La composición de lugar se fue aclarando. Cuando a fines de diciembre 2025 la UE sumó su condena a la Guardia Revolucionaria iraní, no aclararon, claro, que dicha condena era mera imitación de la decisión israelí y estadounidense de aislar (un poco más) a Irán, preparando "el zarpazo".

 Por eso El País [4] tituló a todo lo ancho: "UE se suma a la presión de EE.UU. sobre Irán". Ni una palabra, claro, sobre la actuación deletérea del MOSSAD... en Irán, precisamente.

Ursula von der Leyen definió: "Terrorista, así es como se califica un régimen que reprime con sangre a su propio pueblo." Una lástima que Von der Leyen no haya calificado a "un régimen que reprime con sangre a otros pueblos", algo que los regímenes que von der Leyen aplaude -EE.UU. e Israel- ejercen con tanta asiduidad.

Y otra precisión a escandalizados demócratas: el régimen iraní, aun con toda su intolerancia, que se manifestara tan  brutalmente cuando asesinara hace pocos años a Masha Amini (joven con velo colocado a medias, alterando sagradas costumbres), ha desatado represión mortal ahora, en diciembre 2025, cuando varios agentes de su seguridad son matados por manifestantes que estaban sorprendentemente bien armados... por Israel. Que con total impudicia se entromete en las angustias materiales y psíquicas de otra sociedad, procurando modelarlas en su beneficio. Pero la seguridad iraní contraatacó hiriendo y matando gravemente a los armadores de la celada mortal contra Irán. Y acabaron con los amotinados camuflados como iraníes.

La agitación que en Occidente se visualizara como antesala del derrocamiento de la teocracia iraní a manos de revueltas "populares" se ha disuelto con la detección y represión de los agentes del MOSSAD. Mi impresión es que la intromisión israelí ha tropezado con su propio triunfalismo. Y eso ha desnudado, una vez más, el supremacismo israelí; su arrogancia esta vez los puede haber intoxicado con exitismo. O al menos con desfachatez.

Y probablemente los estrategos actuales del Plan Yinon estén volviendo a otorgarle a EE.UU. el papel de ariete.

Pero todo cambia, nos lo dijo Heráclito, hace más que siglos, milenios. Y en EE.UU. lo que crece hoy, es ya no la identificación con Israel sino el rechazo.?

 

Luis E. Sabini Fernández


[1]  Son lo que se llaman  judíos PEP. Progresistas excepto Palestina.

[2]  Cit. p. Ilana Mercer, "Presentando el  MOSSAD farsi, el lema y sus métodos", Unz Review, 1 ene 2026. Cabe aclarar que esta periodista, de origen judío sudafricano, fue incorporada con sus padres a Israel como infante y tras negarse, a los 19, a hacer el servicio militar, se separa radicalmente del sionismo, renunciando también a seguir viviendo en Israel.

[3]  Ibíd.

[4]  Montevideo, 30 en 2026.

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2026-02-11T10:37:00

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